Portada de ABC de Sevilla del 2 de octubre de 1995
Portada de ABC de Sevilla del 2 de octubre de 1995 - ABC
LA FIESTA NACIONAL

El temple triunfa en San Miguel

Recordamos cómo fue la segunda Puerta del Príncipe de Emilio Muñoz, en la Feria de San Miguel de 1995

Actualizado:

La hemeroteca, maldita en algunas ocasiones, también nos permite rememorar momentos de gloria. Hoy, con ocasión de la Feria de San Miguel, ponemos el foco en uno de los grandes triunfos de esta importante cita taurina en la Plaza de Toros de Sevilla.

Una tardía feria que fijó en el calendario la segunda de feria el 1 de octubre de 1995. Curro Romero, Emilio Muñoz y Jesulín de Ubrique. Tres toros de Torrealta y tres de Antonio Gavira. «Un entradón» en la Maestranza y Emilio Muñoz por la Puerta del Príncipe. Hace ahora 23 años.

Normalmente las efémerides se recuerdan en años redondos. De cinco en cinco, de diez en diez, o cuando se cumple un cuarto de siglo. En el caso que nos ocupa no es un número redondo. En 2018 se cumplen 20 años de la encerrona de José Miguel Arroyo «Joselito», pero el pobre resultado artístico -que acabó con la posterior retirada de los ruedos del diestro madrileño- hace que sea mejor recordar la «Gran tarde de toros en la Maestranza».

Fue el título de la portada de ABC de Sevilla del 2 de octubre de 1995. El añorado crítico taurino Vicente Zabala subtituló su crónica de forma parecida: «Inolvidable tarde de toros en la Maestranza».

Sin lugar a dudas, el triunfo de un sonriente Emilio Muñoz cruzando a hombros la Puerta del Príncipe merece este recuerdo. Para el diestro era la segunda ocasión en la que lograba descerrojar la puerta de la gloria. Un año antes, el 21 de abril de 1994, en plena Feria de Abril, el trianero saboreó por primera vez las mieles del triunfo. Hasta la calle Pureza, en su barrio de Triana, lo llevaron a hombros. Repitió la hazaña casi un año y medio después.

Acaparó las portadas de los periódicos, todavía en blanco y negro, que anunciaban la crónica gráfica en color en sus páginas interiores. Cinco páginas llevó la sección de «La Fiesta Nacional» de ABC aquel lunes 2 de octubre de 1995. Emilio Muñoz forraba las carpetas de muchos universitarios aficionados a los toros. La hemeroteca nos recuerda hoy cómo han cambiado los tiempos.

La crónica de Vicente Zabala

«Del quite soñado de Curro, a la Puerta del Príncipe de Muñoz»

A la portada que protagonizó Curro Romero el 1 de octubre de 1995 le dedicó unas palabras Vicente Zabala, crítico taurino de ABC que firmó entonces las crónicas de la Feria de San Miguel. Serían las últimas, dado que falleció unos meses más tarde, en un trágico accidente áereo ocurrido en Cali (Colombia) en el mes diciembre de ese mismo año. «El otoño del Faraón» rezaba la portada del ABC con la pluma de Manuel Ramírez sobre los cuarenta años en el ruedo del torero de Camas.

«Curro Romero, después de haber estado muy torero con el que abrió plaza... se quitó cuarenta años de encima en el tercero de la tarde», explicaba Zabala que puso el enfásis en que «... Curro recogió el capote hasta dejarlo casi del tamaño de un moquero, valga la exageración. Produce gozo contemplar un capote tan chico en época de telones... un lance a cámara lenta, la figura erguida; las muñecas sueltas. y el sentimiento, en las bambas del percal... la plaza en pie...».

Para el triunfador de la tarde también tuvo frases de elogio y algo de crítica a su toreo y al presidente : «... Sevilla no se quiere quedar sin toreros y busca como sea la sucesión del camero... toreó primorosamente a dos manos. Sin embargo, con la izquierda, le salieron los pases un tanto despegadillos... pero como torea con sabor y baja la mano, buscando el medio círculo, llega con enorme facilidad a los graderíos, máxime en la Maestranza, donde se le empuja al triunfo con verdadero frenesí... la faena era de oreja... pero el presidente, que pegó un importante petardo durante toda la tarde le otorgó las dos orejas...».

Le gustó más la faena del segundo y así lo expresó en su crónica: «... así, en el quinto, al que toreó bastante mejor que al de las dos orejas, le jalearon los pases con verdadero entusiasmo... Muñoz compartió ovaciones con su cuadrilla ¡Qué bien banderilleó Alcalareño hijo!...».

Jesulín de Ubrique, según Zabala, «orilló cualquier concesión a la galería» y cortó una oreja «a sangre y fuego con absoluta decisión». Pero el titular fue de los sevillanos: «Del quite soñado de Curro a la Puerta del Príncipe de Muñoz».