Juano Azagra en Sevilla Record, todo un clásico para los aficionados al rock en Sevilla
Juano Azagra en Sevilla Record, todo un clásico para los aficionados al rock en Sevilla - Vanessa Gómez
Música grabada

Sube en Sevilla la fiebre por el vinilo

Las ventas de estos discos son las que más han crecido de todos los formatos físicos en el primer semestre de 2019

Jesús Morillo
SevillaActualizado:

En los años noventa del pasado siglo muchos lo dieron por muerto, pero lo cierto es que el vinilo comienza a parecerse al gato por su número de vidas. Las cifras hablan por sí solas en España: ha sido el formato físico que ha conocido el mayor incremento en las ventas de música grabada en el primer semestre del año, un 53%, y representando casi el 24% de todo mercado físico, según el último informe de Promusicae, la principal asociación de editores del país.

El vinilo, a pesar de ello, sigue siendo un trozo pequeño del pastel de los ingresos de la música grabada, en la que está consolidado en los últimos años el dominio del streaming. De nuevo las cifras son claras: más de 102 millones de euros frente a los 7,7 millones de los discos, aunque este formato consolida una tendencia de crecimiento que puede rastrearse desde mediados de la época anterior.

«El incremento de ventas lo hemos notado mogollón en este último año, pero fue a partir de 2008 o 2010 cuando empezamos a notar que el vinilo volvía a coger peso para arriba. De hecho, antes solo nos dedicábamos a la segunda mano y desde hace unos años también a novedades y reediciones», explica Juano Azagra, de Record Sevilla, una tienda que funciona desde 1984 y que es todo un clásico en el Centro para los aficionados al rock y el pop.

Azagra, también cantante y guitarrista de los muy recomendables All La Glory, señala aquellos años como el punto de inflexión que vivió el vinilo en todo el mundo y el inicio de una recuperación para volver a tener el favor de un público que mayoritariamente le había dado la espalda desde finales de los años 80, cuando el CD se convirtió en el formato dominante.

Desde entonces hasta la primera década del siglo el vinilo atravesó su particular travesía en el desierto, reducido su uso y disfrute a ámbitos especializados, como la electrónica de baile, el hip hop y la vertiente más clasicista del rock, del garage al rockabilly.

Pero la generalización del mp3 y las descargas masivas fueron minando la hegemonía del CD y propiciaron una caída de ventas desde principios de siglo que se ha saldado con el actual dominio del streaming y la recuperación del vinilo en géneros en los que había sido relegado en favor de formatos digitales, sobre todo, el rock y el pop, pero también el jazz.

El CD se mantiene

El CD, que se sigue manteniendo por encima del vinilo con un volumen de ventas en España de 24,1 millones el primer semestre de 2019, ha quedado reservado a otros usos, como el coche, o para el género que propició su invención por parte de la multinacional Sony: la música clásica.

«Los vinilos de música clásica los tengo a un euro, regalados, pero tengo cientos aquí y no consigo que salgan. El rasgeo que tiene de fondo el vinilo no le gusta a los oyentes de música clásica, ópera o zarzuela, que prefieren un sonido más transparente, sin sonidos externos», señala Alberto Pérez, propietario de Don Cecilio, otro clásico del coleccionismo musical radicado en Triana y especializado, sobre todo, en flamenco y sevillanas, pero también con lugar para el rock clásico.

Las razones que han marcado la vuelta a este formato son diversas y van desde las cualidades del sonido, de mayor espectro y más cálido según sus defensores, a los atractivos del formato, como pueden ser portadas espectaculares.

«El formato es más "arty". El CD es más "fast food" y el formato físico se resiste que la cultura sea solo ceros y unos. El vinilo te permite disfrutar no solo de la música sino del formato. Estás comprando un objeto que es bonito y los sellos están apostando ediciones muy especiales», explica Azagra.

«El sonido del vinilo no que sea mejor, es diferente. La música digital me suena más enlatada, el vinilo tiene un espectro mucho más amplio de sonido»

Respecto al sonido, este músico sevillano señala que el del vinilo «no es que sea mejor, es diferente. Si tienes un buen equipo de música a mí me gusta más como suena el vinilo. La música digital me sigue sonando más enlatada, mientras que el vinilo tiene un espectro mucho más amplio de sonido. Si lo comparas, además, con las plataformas de streaming, hay una diferencia brutal, no hay color».

De la recuperación del vinilo no solo dan cuenta el mantenimiento de tiendas como Don Cecilio, Record Sevilla o Discos Latimore, también en el Centro, sino también las grandes cadenas, como El Corte Inglés y la Fnac.

Novedades en vinilo

A estas últimas acude un público más generalista buscando las novedades del momento, pues no hay grupo o cantante internacional, de U2 a Madonna, que no publique una edición en vinilo de su último disco.

Dos clientes ojeando vinilos en la Fnac
Dos clientes ojeando vinilos en la Fnac - Rocío Ruz

Sin embargo, como señala el responsable de comunicación de Fnac Sevilla, José Sánchez, «la mayoría de discos que vendemos suelen ser reediciones de clásicos y las adquiere un público de entre treinta y sesenta años. Las novedades se venden menos, salvo si tenemos algunas firmas de discos que entonces sí y suelen atraer a público más joven».

Porque la vuelta del vinilo se ha producido, sobre todo, en el segmento que tiene ahora entre cuarenta y setenta años, los que conocieron la época dorada del rock y del formato, aunque también se han enganchado a ella gente más joven atenta a sonidos más especializados, como psicodelia, «indie», electrónica o hip hop.

«Los adolescentes que vienen a la tienda compran grupos de ahora, como Tame Impala o Artic Monkeys, aunque también de gente como Daft Punk. Los mayores de treinta hasta sesenta van más a los clásicos, a reediciones, a gente como The Replacements, Nick Cave o Eliott Smith. A partir de sesenta van por Neil Young, Bob Dylan, Pink Floyd...», explica Azagra, quien reconoce que es casi obligado tener siempre en stock ejemplares de clásicos del rock como el «Forever Changes», de Love, o el «London Calling», de The Clash.

Los vinilos de segunda mano pueden adquirirse a precios más asequibles. Los nuevos raramente bajan de los veinte euros

Este auge del vinilo ha tenido también como efecto el incremento de ventas de la segunda mano, que permite adquirir ejemplares a precios más económicos que las nuevas reediciones, ya que por siete o diez euros se pueden adquirir discos de Bruce Springsteen o Police en Sevilla Record, mientras que una novedad a estrenar no baja de los veinte euros.

Otra cuestión es el factor coleccionismo, que puede disparar los precios de un álbum, señalan desde este establecimiento y Don Cecilio. Como ejemplo, el propietario de esta tienda pone a «Santa Leone», el debut de Pájaro, que al no haberse reeditado ronda actualmente los sesenta euros.

Alberto Pérez, propietario de Don Cecilio, con un ejemplar del debut de Pájaro
Alberto Pérez, propietario de Don Cecilio, con un ejemplar del debut de Pájaro - Juan Flores

Flamenco y sevillanas

Esta última tienda, especializada en segunda mano pero con novedades de un par de sellos sevillanos, como Happy Place, también ofrece rock clásico, pero está especializada, sobre todo, en flamenco y sevillanas.

«Siendo esta una tienda en Triana, un lugar bastante visitado por los extranjeros, vendemos bastantes discos de flamenco. Aquí puedes encontrar desde los más famosos, como Camarón o Paco de Lucía, a discos de Gracia de Triana o Naranjito o antologías del cante jondo», explica Alberto Pérez.

Sin embargo, el dueño de Don Cecilio se lamenta de que el flamenco «no es muy valorado en formato vinilo. Tengo tres o cuatro clientes que vienen por novedades, pero por el flamenco se interesan desgraciadamente más los extranjeros que los nacionales».

El rock tiene su público, añade, de entre cuarenta y cincuenta años, pero también de gente joven que «no ha conocido el vinilo. La mayoría de estos jóvenes buscan lo mismo que los mayores: clásicos, como The Rolling Stones y The Beatles, y grupos de los ochenta españoles, como Mecano y Hombres G, y Joaquín Sabina».

Además, Pérez explica que tiene un público fiel para las sevillanas, donde cuenta con 1.500 discos de este género. «Suelen adquirirlos un público de entre cincuenta y sesenta años que vivió la época dorada de las sevillanas. Chiquetete venía y me pedía que le llamara cuando venían discos suyos para así tener una copia si no disponía de ellos». Porque el vinilo, si no cambian mucho las cosas, parece haber llegado para quedarse, al menos unos años más.