Simon Rattle
Simon Rattle - EFE

Simon Rattle apuesta por educar al público en los espectáculos

Dirige por primera vez en España a la Orquesta Sinfónica de Londres, después de 16 años al frente de la Filarmónica de Berlín. Lo hace en el Festival Internacional de Santander

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El director de orquesta Sir Simon Rattle (Liverpool, 1955) es uno de los protagonistas del Festival Internacional de Santander (FIS) 2018, que le ha dado la oportunidad de dirigir por primera vez en España a la Orquesta Sinfónica de Londres, a la que ha llegado después de varios años como batuta de la Filarmónica de Berlín. Ayer, antes de su segundo concierto (el primero fue el martes) en la ciudad cántabra, el músico ofreció una rueda de prensa en la que dejó clara su postura con respecto al público: hay que educarlo, porque forma parte del espectáculo.

En su opinión, existe una conexión muy fuerte entre la orquesta y el público. En este sentido, destacó el comportamiento de la audiencia de su concierto del martes en Santander, a la que calificó de «más que educada», según recogió Efe. Así, destacó que los propios músicos «sentían en el escenario» que la audiencia había sido «parte» del concierto, y que percibieron su «energía».

La ruidosa Nueva York

Destacó ese comportamiento en contraposición con un concierto que dio hace unos años en Nueva York con la Filarmónica de Berlín. En aquella ocasión, según relató, había tanto ruido (gente murmurando, estornudando o roncando) que incluso la orquesta «se perdió en el primer movimiento».

No se olvidó Rattle de otra de sus preocupaciones: la juventud. El músico afirmó que «por supuesto» hay que captar la atención de las nuevas generaciones por la música clásica, porque es una «responsabilidad». Por ello, explicó, en la Orquesta Sinfónica de Londres «siempre están explorando y renovando» su repertorio en esa dirección.

En cuanto a la nueva deriva que ha tomado su trayectoria profesional, consideró que su paso a la Orquesta de Londres, después de 16 años en la Filarmónica de Berlín, era algo natural en un mundo de cambios. «Vivimos en un mundo nuevo y hay que hacer cosas nuevas», subrayó. También señaló que, pese a que lleva solo dos meses, «enseguida se ha producido la sincronización del latido del corazón» entre él y sus nuevos compañeros. Aunque insistió en que todas las orquestas «necesitan trabajar» y «crecer».

Antes de irse, Rattle afirmó que se sentía «muy afortunado» de estar al frente de uno de los mejores conjuntos sinfónicos del mundo y destacó que a algunos de los músicos los conoce desde hace muchos años y tiene una estrecha relación con ellos.