CULTURA

‘Vanitas’ o la memoria del humo

María Jesús Casermeiro inaugura en Cádiz una exposición dolorosa sobre el rescate de la biblioteca incendiada que le costó la vida a Rafael de Cózar

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Parece difícil encontrar la belleza entre la tragedia y la muerte, extraer una proclamación de amor inmortal a la literatura justo en el trance accidental que le costó la vida a un bibliófilo imponente: Rafael de Cózar. El autor, el poeta, se dejó la vida el 12 de diciembre de 2014 durante el incendio de su biblioteca personal. Las asistencias le encontraron en el suelo de su casa, ahogado por el humo, con un extintor que aún apuntaba hacia sus queridos estantes. Porque los libros eran vida para Rafael de Cózar y salvando sus queridos ejemplares (más de 9.000 con algunas primeras ediciones de gran valor histórico) se dejó la existencia.

Esa experiencia es la que refleja desde la tarde de este lunes María Jesús Casermeiro en el castillo de Santa Catalina con su pintura. La historia no se la tuvo que contar nadie. Es experiencia directa. La pintora e ilustradora (de uno de los últimos poemarios del fallecido autor para la editorial hispalense Point de Lunettes, por ejemplo) fue la encargada de resucitar aquella biblioteca calcinada.

Junto al poeta Manuel García recuperó y catalogó los más de 4.000 ejemplares que se salvaron de las llamas. «Nuestra labor era comprobar, uno a uno, el estado de conservación de los libros; ver qué daños habían sufrido tras el incendio. Además, debíamos confirmar si en su interior había dedicatorias, manuscritos, cartas… Lo hicimos durante semanas, en un ambiente sobrecogedor. La estancia estaba tal como la había dejado el fuego», recordaba la pintora de la experiencia en una entrevista en noviembre de 2016.

La reforma laboriosa de aquella hermosa y dolorosa herencia es el alma de todas las obras de ‘Vanitas’, la muestra que llega este martes a Cádiz gracias a la Fundación Carlos Edmundo de Ory y la Fundación Municipal de Cultura. De aquellos días, de esa victoria de la literatura sobre la muerte, sacó cada cuadros Casermeiro. La llegada de la exposición a Santa Catalina coincide con los actos del Día del Libro y es difícil imaginar un adhesión más abnegada a la poesía, a la literatura y al lector que la tarea, primero documental y luego pictórica, de la autora.

La invitación a exponer en Cádiz tiene un fuerte sentido sentimental y literario: Rafael de Cózar fue un poeta con un enorme vínculo con Carlos Edmundo de Ory. Además de la amistad que unía a ambos, Cózar fue el responsable de ‘Metanoia’, una de las mejores antologías sobre la obra de Ory. De ahí el homenaje a uno de los más representativos autores del grupo Marejada.