Roberto Santiago (con camisa azul oscuro, tercero por la iquierda) posa con el reparto del musical
Roberto Santiago (con camisa azul oscuro, tercero por la iquierda) posa con el reparto del musical

Así es Roberto Santiago, el artífice del fenómeno editorial mundial de Los Futbolísimos

El autor publica su título número 15 de la colección, mientras su musical continúa en Madrid

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Hace ocho años, la editora Berta Márquez le proponía al escritor y guionista Roberto Santiago («El penalti más largo del mundo» o «El sueño de Iván», del que también es director) que uniera sus dos pasiones, el fútbol y la intriga, en un mismo libro infantil. Poco después se publicaba «Los Futbolísimos. El misterio de los árbitros dormidos» (SM), el comienzo de una colección que se ha convertido en un fenómeno editorial que ha vendido más de dos millones y medio de ejemplares en España y se ha traducido hasta en farsi (este otoño se dispone a conquistar el mercado anglosajón). Tiene ya su película (2018), basada en el primer título, y su musical, que recala hasta el 28 de abril en el teatro madrileño de La Latina con una gira prevista por treinta ciudades españolas este otoño.

«No me podía imaginar que iba a pasar todo esto», replica humilde el autor de esta auténtica hazaña en la literatura infantil. «Orgulloso y feliz es poco, de verdad que es un sueño que se cumple y eso pasa una vez en la vida o ninguna», insiste Santiago que acaba de poner en las librerías el título número 15 «El misterio de las 101 calaveras». Pero, ¿cuál es el secreto de su éxito entre el público infantil en la difícil era de las tabletas y los móviles? Tras innumerables encuentros con los pequeños en colegios, talleres, firmas y ferias del libro, Santiago se atreve a aventurar una respuesta: «Como primer reclamo tienen el fútbol y el misterio. Pero luego, lo que les ha atrapado, lo que hace que sigan leyendo y les enganche de verdad, es la identificación total con los personajes. Ellos sienten que forman parte de la pandilla».

Veamos, pues, como es este clan. «Si no hubiera devorado “Los cinco” de Enid Blyton Los Futbolísimos no serían así», afirma tajante, «para mí son un referente —continúa— y el valor de la pandilla, de la amistad, de resolver las cosas juntos es lo más importante de mi colección, sin duda». Todos ellos tienen siempre once años, no crecen, como los protagonistas de la saga de la escritora inglesa. «No han perdido la inocencia del todo y eso a mí me emociona mucho. Todavía tienen la facultad de decirte las cosas buenas y las malas. Son muy exigentes porque no se cortan; me da mucha envidia», confiesa el guionista.

La única excepción a esa regla es el musical (cuyo libreto, que también ha sido publicado por SM, ya se está representando en colegios). «No fue idea mía. Fue de un grupo de niños que me preguntaron: «¿qué va a pasar cuando se hagan mayores?, ¿esto que dicen del pacto de que siempre se van ayudar va a ser así de verdad?». Y decidí escribir esta historia fuera de la colección que sucede diez años después de la última vez que se vieron», explica Santiago.

Igualdad y valores

Los Futbolísimos es, además, un equipo deliberadamente igualitario: La mejor jugadora es Helena con hache, una niña. La capitana es otra chica y el máximo goleador es un niño. Aquí los roles se intercambian con absoluta normalidad. «Cuando empecé a escribirlos todavía había gente que me preguntaba: “¿estás seguro?, ¿niños y niñas juntos?”. Pero yo lo tenía clarísimo. Primero porque es la realidad, cada vez hay más niñas jugando al fútbol. Y, después, porque creo que los escritores tenemos la obligación de poner nuestro pequeño granito de arena para influir de alguna manera en la sociedad».

Ese granito de arena se ha convertido en toda una proeza en Irán, donde su saga se ha traducido al farsi. «Me escribía el traductor para decirme: “no sabes lo que significa esto aquí, que hayamos podido pasar la censura”. Yo estaba convencido de que no la pasábamos. Pero la hemos pasado y están ahí publicados», replica Santiago. Gracias a Los Futbolísimos los niños y las niñas de aquel país pueden leer que los niños y las niñas juegan juntos al fútbol.