Maribel López, nueva directora de ARCO
Maribel López, nueva directora de ARCO - ISABEL PERMUY

Maribel López: «ARCO goza de muy buena salud, las galerías dicen que les ha ido bien este año»

Hoy cierra sus puertas la 38 edición de la feria. A partir de mañana, toma las riendas en solitario, en sustitución de Carlos Urroz

MadridActualizado:

En noviembre del año pasado Maribel López fue elegida por Ifema codirectora de ARCO junto con Carlos Urroz, con quien colabora desde 2011. Pero, a partir de mañana, asume la dirección de la feria en solitario. Su primera prueba de fuego será la cuarta edición de ARCOlisboa del 16 al 19 de mayo. Su trayectoria profesional ha estado siempre ligada a las galerías de arte. Fue subdirectora de Estrany-de la Mota en Barcelona de 1999 a 2007 y, durante los tres años siguientes, dirigió su propia galería en Berlín. En 2011 se incorporó al equipo de Urroz en ARCO como directora comercial y de programas comisariados.

Ayer adelantaba en la feria las líneas principales de ARCO 2020, que vuelve a tener nombre de mujer. Con la excepción de Carlos Urroz, la dirección de la feria siempre ha estado en manos de mujeres: Juana de Aizpuru, Rosina Gómez-Baeza, Lourdes Fernández y ahora Maribel López. Aquí la cuota femenina se cumple de sobra. «Siempre ha habido mujeres en ARCO», comenta la flamante directora.

Continuidad

Apuesta por la continuidad, pero ¿qué le sobra a ARCO? «A nivel de contenido, nada y de programas, tampoco». ¿Es adecuado el número de galerías? «Ni siquiera sería mi decisión. El comité organizador decidió hace años reducir el número y se hizo. En torno a 200 galerías está bien. Reducirlo sería muy traumático. Hay que conseguir que se pueda mantener en este tamaño. Sólo si no hay negocio para todas, habría que replantearlo».

Hubo un tiempo en que se desbordó el optimismo y creíamos que ARCO se codeaba con la todopoderosa Art Basel. ¿Somos ya conscientes del nivel de ARCO? ¿Se exhiben piezas para el tipo de coleccionista medio que es quien compra en ARCO? «Hay esta idea de que los grandes coleccionistas no están. Pero, si venían de visita y no compraban, no sirve de nada». ¿Tiene sentido que haya obras de 20 millones en ARCO? «No, si no hay un coleccionista para ellas». ¿En qué liga estamos? «No lo sé. Hay dos grandes nombres y luego el resto. No hay que estar tan pendientes de los demás. Es todo muy cíclico. Lo difícil es mantenerse». ¿Qué balance hace de esta edición? «ARCO goza de buena salud. Las galerías dicen que les ha ido bien este año. El baremo son las ferias que vienen a probar y siguen viniendo».

África y Latinoamérica

Se alternarán cada año país invitado y programas comisariados. En 2021 el país invitado volverá a ser posiblemente latinoamericano. «Aún queda por explorar. Podemos inventar cosas nuevas. Tengo más de una propuesta». ¿Si hubiese en el futuro una segunda «sucursal» de ARCO en el mundo sería en Latinoamérica? «Lo hemos hablado, pero habría que pensarlo muchísimo. Yo no soy partidaria de hacerlo empezando de cero, sino quizás en asociación con otra feria. Hay una sobresaturación de ferias en el mundo. Mi objetivo no es generar otra».

¿En ARCOlisboa ya podremos ver su sello? «Sí, habrá dos cosas nuevas en las que estoy trabajando, que creo que van a ser muy interesantes. Por un lado, Foco en África, con una comisaria de Angola, Paula Nascimento. No será una sección, sino una presencia dispersa por la feria con un máximo de seis galerías. Ya tenemos cerradas de Angola, Mozambique, Sudáfrica... Por otro lado, habrá una zona con esculturas a la entrada de la Cordoaria Nacional, sede de la feria. Es una feria con un contenido portugués muy fuerte, pero la conexión con África nos parecía lógica como lugar de investigación. Y, además, hay mucho interés por el arte africano». ¿Ha cumplido las expectativas? «Sí, es una feria querida y funciona bien en ventas».

Le tocará lidiar con una reclamación del sector que no acaba de llegar (que el arte se sume al IVA cultural). «Sería maravilloso, dice Maribel López, que hubiera una ley de Mecenazgo para proteger nuestro legado». ¿Hay alguna posibilidad de evitar en el futuro el show de Sierra y Merino en ARCO? «Nosotros no vamos a practicar la censura. Si es la obra que un artista quiere hacer y su galería traer a ARCO, pues bienvenida. Imagino que dejará de ser costumbre cuando no se haga caso, cuando no sea una provocación. Lo único que me preocupa son las galerías que hay alrededor y no pueden trabajar». ¿Pasa igual en otras ferias? «Sí. La provocación es una de las herramientas creativas que se ha utilizado históricamente».