Kinsale homenajea con un bizcocho al infante Fernando
Kinsale homenajea con un bizcocho al infante Fernando - Francisco Javier Lopez Martin

Una tarta y un castillo en Irlanda conmemoran la accidentada visita del hermano de Carlos V

La ciudad costera de Kinsale recuerda con festejos la visita del infante Fernando, nieto de Fernando el Católico, que fue arrastrado por una tormenta hace hoy 500 años

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El día 9 de junio de hace 500 años llegó a la ciudad irlandesa de Kinsale un infante de España. Se trataba del infante Fernando de Austria, el hermano pequeño de Carlos I, quien en su camino a los Países Bajos, sufrió una tormenta que le desvió de su curso y le arrastró hacia la costa de Irlanda.

El comienzo de los actos de homenaje con la recreación de la llegada del infante
El comienzo de los actos de homenaje con la recreación de la llegada del infante

Fernando había nacido en el palacio arzobispal de Alcalá de Henares el 10 de marzo de 1503. Educado en España, pronto fue el nieto preferido de su abuelo Fernando el Católico. De hecho, fue investido como regente de los reinos peninsulares en el primer testamento que realizó el rey Católico en 1512, pero ante la inminente llegada de Carlos en 1517 el rey Católico revocó el nombramiento antes de fallecer en Madrigalejos, el 23 de enero de 1516. Carlos, educado en Flandes y sin conocimiento alguno de la lengua española, era sin embargo en calidad de primogénito el destinado a heredar todos los territorios que por derecho le pertenecían por parte de su padres. Carlos llegó a España el 19 de septiembre de 1517 pero ya previamente se había tomado la determinación de sacar a Fernando de España para evitar cualquier usurpación al trono.

Castillo en la ciudad irlandesa de Kinsale
Castillo en la ciudad irlandesa de Kinsale - Francisco Javier Lopez Martin

Efectivamente, una vez que las cortes de Valladolid juraron a Carlos como rey en febrero de 1518, los dos hermanos marcharon juntos, uno hacia Zaragoza para ir desde allí a Barcelona; el otro camino de Santander para marchar al exilio. Se despidieron en Aranda de Duero. Se determinó que el barco que había traído a Carlos a España, el Engelen, fuera también quien llevara a Fernando hasta los Países Bajos. Sin embargo el ambiente político no era favorable a que un borgoñón que no hablaba español y llegado rodeado de flamencos ávidos de las rentas castellanas, gobernara en los reinos peninsulares. El entorno político en torno al infante creció hasta amenazar la estabilidad del gobierno de Carlos.

El infante pasea esta mañana por las calles de Kinsdale
El infante pasea esta mañana por las calles de Kinsdale

Sospechosamente el Engelen, barco en el que debía salir Fernando fuera de España, se incendió en el puerto de Pasajes de San Sebastián. Y no resulta sorprendente que en el mes de marzo apareciera clavada una proclama sediciosa en la puerta del convento de San Francisco de Valladolid que decía «¡Ay de ti, Castilla, si consientes que te arrebaten al infante Fernando!». Poco antes de partir, el Engelen fue pasto de las llamas, un incendio seguramente provocado para evitar que el querido infante abandonara España. Sin embargo, Fernando fue enviado inexorablemente a los Países Bajos en el mes de mayo y a los pocos días de zarpar, una tormenta desvió a su flota del rumbo y lo arrastró hasta Irlanda.

Por este motivo el 9 de junio Kinsale rememora la estancia del infante Fernando en la ciudad. El acto comienza a partir de las 10.00 con cuatro conferencias, dos de las cuales serían impartidas por académicos irlandeses y otras dos por Alain Servantie y Francisco Javier López Martín. A las 12.00 horas el alcalde de Kinsale recibe al infante Fernando y su séquito. El encuentro se realiza al pie del conocido Mástil del Galeón, erigido en 2001 para conmemorar la llegada de las tropas enviadas por Felipe III al mando de don Juan de Águila en 1601 para evitar la reconquista de Irlanda por las tropas británicas. Tras el encuentro, un desfile conmemorativo en el que marcharan el infante Fernando con parte de su séquito, todos vestidos con capas negras largas desde la iglesia de St. Multose, escoltados por una compañía de Gallowglasses irlandeses —la infantería pesada tradicional de la Irlanda medieval— hasta el castillo de Desmond, construido en 1500. Un poeta acompañado de un arpa deleitará al infante, mientras que las damas de Kinsale obsequian al infante con un bizcocho como señal de amistad y hospitalidad.

Tarta homenaje al infante Fernando
Tarta homenaje al infante Fernando - Francisco Javier Lopez Martin

De esta forma Irlanda recuerda el paso por sus tierras de un infante de España que llegó a ser rey de Bohemia y Hungría y emperador del Sacro Romano Imperio, siguiendo los pasos de otras instituciones, por ejemplo la Asociación Cultural Armada Invencible de La Coruña, quien realizó una ofrenda y erigió una placa en homenaje a la expedición de Juan de Águila el 22 de septiembre de 2001. ¿Recordará alguien en España durante este mes de junio la marcha del infante Fernando a los Países Bajos?