El Gobierno fusiona con un decreto el Teatro Real y el Teatro de la Zarzuela

El nuevo Teatro Nacional de la Ópera y la Zarzuela se medirá con grandes coliseos europeos, como el de París

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Cuando en 1997 se reabría el Teatro Real, había una idea que sobrevolaba los primeros estatutos, un deseo muy concreto: el de crear el gran teatro lírico español. ¿Cómo? Sumando el poderío del Real con el del Teatro de la Zarzuela, generando así un espacio donde los dos géneros brillasen. Ahora, ese anhelo unificador se ha cumplido con la fusión de las dos instituciones, una operación que acaba de anunciarse y que va dirigida a llevar el panorama lírico español a un nuevo nivel. La operación se realizará mediante la aprobación de un Real Decreto que se prevé para abril. Después, se procederá a la redacción de los estatutos de la nueva fundación resultante.

«El objetivo principal es el fortalecimiento de las dos instituciones. Queremos mejorar el ámbito de la lírica en España mediante las actuaciones conjuntas y las sinergias que se puedan generar a través de la actividad conjunta de los dos teatros. Al final, uno más uno es algo más que dos», explica Ignacio García-Belenguer, director general del Teatro Real, antes de avanzar el nombre de la nueva criatura. «Pasará a denominarse Teatro Nacional de la Ópera y la Zarzuela».

Conjunto de sumas

Pero, ¿cómo se llevará a cabo esta fusión? Según relata García-Belenguer, la Zarzuela pasará a formar parte de la fundación del Real, que adoptará ese nuevo nombre. A partir de ahí, la operación puede resumirse en un conjunto de sumas: suma de presupuestos, suma de escenarios, suma, en fin, de recursos. Y todo esto con un objetivo claro: situarse a la par de la Ópera de París, la única en Europa que cuenta con dos teatros. «Para nosotros es una gran oportunidad. Poder combinar dos escenarios te permite una mayor capacidad y mayor potencial para desarrollar la actividad lírica en España», resume el directivo.

«No se trata de la confrontación de dos modelos, sino de un único modelo formado por la fusión de ambas instituciones. La suma de los dos presupuestos dará un resultante y un modelo de financiación», apunta García-Belenguer.

Teatro de la Zarzuela
Teatro de la Zarzuela - Isabel permuy

Con esta operación la Zarzuela sale reforzada. Con el objetivo de agilizar su capacidad operativa, esta se «liberará» de la gestión del Instituto Nacional de las Artes Escénicas y de la Música (INAEM), según comentan fuentes conocedoras de la operación. El edificio físico, sin embargo, permanecerá en manos del Ministerio de Cultura. Además, el Teatro de la Zarzuela seguirá siendo la sede de la Compañía Nacional de Danza y del Ballet Nacional, como hasta ahora.

Según las mismas fuentes, la Zarzuela podrá beneficiarse del tamaño, la capacidad de actuación, el presupuesto y las relaciones internacionales del Real para volar más alto y conseguir nuevos patrocinios y mecenazgos, que son la fortaleza del modelo del Real. En este sentido, ya se habla de algunas peticiones para llevar zarzuela fuera de España, que podrán gestionarse mejor y con un modelo más ágil después de la fusión. Además, insisten, con este movimiento tendrán la oportunidad de renovar a su público, que es una de las grandes preocupaciones de la institución en los últimos años.

«El Teatro Real seguirá siendo un teatro eminentemente de ópera, aunque no descartamos que se realicen algunas zarzuelas en él. Y el Teatro de la Zarzuela reivindicará, como siempre, la zarzuela, pero tampoco descartamos que se hagan óperas allí. Al final hablamos de una única institución que ofrecerá una combinación de óperas y zarzuelas en los dos escenarios», afirma, esquivo, García Belenguer.

Por ahora, la programación de la temporada 18-19, que se presentará a lo largo de este mes, se mantendrá. Será en la siguiente cuando se aplique el nuevo modelo. «La previsión es que la 19-20 se pueda hacer una única programación de los dos teatros», anuncia el director. Pero, ¿cómo se repartirán las cuotas entre ópera y zarzuela? Fuentes cercanas a las negociaciones avanzan que el Real Decreto no incluirá ningún mandato de porcentajes de programación de zarzuela. Sin embargo, en la redacción de los estatutos de la renovada fundación «esta sí será la prioridad». Y es que el ánimo fundamental de esta operación impulsar la Zarzuela como género y como institución.

Esta operación no ha sido bien recibida por Comisiones Obreras, que a través de su cuenta de Twitter ha hablado de una «privatización» de la Zarzuela y de un «desmantelamiento de la cultura». La institución ha anunciado que seguirá recabando información sobre el caso.

Por su parte, el ministerio de Cultura ha respondido a las críticas diciendo que son infundadas, puesto que se trata de dos entes públicos. Además han confirmado que los funcionarios no sufrirán ningún tipo cambio en sus condiciones laborables.