El teniente Yagüe en el acuartelamiento de Camposoto, antes de partir hacia Letonia.
El teniente Yagüe en el acuartelamiento de Camposoto, antes de partir hacia Letonia. - FRANCIS JIMÉNEZ
TENIENTE RODRIGO YAGÜE

«Seremos los ojos en tierra de los aviones de la OTAN»

Cinco militares del Regimiento de Artillería de Costa nº 4, situado en San Fernando, participarán en la misión ‘enhanced Forward Presence’

San FernandoActualizado:

Les quedan pocos días para viajar a Letonia, una misión para la que llevan preparándose meses. Y llevan consigo a todo un regimiento de compañeros que, desde San Fernando, les apoyarán en la distancia. Porque estos cinco militares del Ejército de Tierra (un oficial, un suboficial y tres de tropa) serán los primeros miembros del Regimiento de Artillería de Costa nº 4 (Racta 4), situado en el acuartelamiento de Camposoto, que desplieguen en la misión de la OTAN ‘enhanced Forward Presence’.

Al frente de ellos, el teniente Rodrigo Yagüe Sancho, de 26 años y natural de Bilbao, aunque su familia reside en Burgos. Llegó hace dos años a San Fernando, donde está «muy contento» en el Racta 4. Un regimiento especial, ya que es el único de España capaz de realizar funciones de artillería de campaña y de costa, colaborando con la Armada en la defensa del litoral.

¿Cómo será su próximo despliegue en Letonia?

Iremos con el resto del contingente, agregados a la brigada ‘Guadarrama’ XII, con la que vamos a hacer la concentración dentro de poco en su acuartelamiento de El Goloso, en Madrid.

Y estaremos allí entre 6 y 7 meses, que es el periodo de tiempo en el que suelen oscilar las rotaciones. No se sabe el tiempo exacto.

Ustedes, el equipo que va desde San Fernando, ¿qué misión tiene encomendada?

Somos un equipo JTAC (’Joint Terminal Attack Controller’ o, en su traducción, Controlador de Ataque Terminal Conjunto) que se encarga de realizar el asesoramiento y la gestión de los apoyos de fuego.

Nuestra labor sería contactar con los aviones y encargarnos de que, si hace falta apoyo aéreo, gestionar ese apoyo sin que haya bajas propias. También podemos coordinar fuegos de artillería o de morteros.

Es un tema bastante sensible porque el avión a la altura y la velocidad a las que va, si no hay una coordinación adecuada, pueden darse casos de daños colaterales. Por eso, lo que se intenta es poner a alguien en primera línea, que recibe el nombre de controlador aéreo avanzado. Éste, viendo la situación del enemigo y de las fuerzas propias, gestiona el fuego sin que haya riesgos. Que sea un poco los ojos del avión en tierra. Porque, aunque éste también tiene sus sensores, necesita alguien sobre el terreno para que le explique como está la situación.

Lo que normalmente hacemos es encargarnos de que el avión no sufra daños con otras aeronaves y explicarle también lo que va a haber sobre el terreno, para que una vez que el avión llegue a la zona, se haga una idea de quiénes son las fuerzas propias, quienes las enemigas, etc...

¿Qué cometido desempeña cada uno de ustedes?

Está el jefe del equipo, que sería el JTAC como tal, el diplomado. Tuve que hacer el curso en la Escuela Militar de Paracaidismo ‘Méndez Parada’ de Alcantarilla (Murcia) para poder tener esta capacidad. A raíz de sacar el curso fue cuando pensaron en desplegarnos. Tras ello, formamos el equipo cuya composición suele variar, pero, por lo general, hace falta un auxiliar, por la cantidad de equipo con la que trabajamos. Llevar más personal nos permite trasladar más material, lo que nos da mayor precisión y velocidad al trabajar. Además, en este caso llevamos dos conductores. Aunque los roles van cambiando porque con un equipo tan reducido dentro de un vehículo, al final cuando hace falta hacer algo, el que más a mano está lo hace.

El equipo JTAC durante un ejercicio con un helicóptero ‘Tigre’.
El equipo JTAC durante un ejercicio con un helicóptero ‘Tigre’. - EJÉRCITO DE TIERRA

¿Qué material llevarán?

Va ya camino de zona de operaciones. Llevamos, sobre todo, material para conseguir unos datos precisos en cuanto a coordenadas, gps; elementos de óptica para lograr más visión, para obtener coordenadas y de vigilancia, con visión nocturna, por ejemplo. Material de ese tipo para facilitar a nuestro equipo ver posibles objetivos y para conseguir las coordenadas de los mismos.

Lógicamente al avión hay que darle una referencia. Si nosotros vemos un objetivo pero no somos capaces de transmitirle donde está, sus coordenadas, no sirve de nada.

Es una misión de la OTAN, ¿cómo cree que se integrarán?

Una de las capacidades que da el ser JTAC es eso, que está homologado por la OTAN, con lo cual podemos realizar conducciones de cualquier tipo de aeronave. De hecho, la semana pasada hicimos un ejercicio en Eslovenia y cogimos aviones eslovenos, croatas, estadounidenses...

Respecto a la integración, en principio hemos estado haciendo otros ejercicios, pero no han sido orientados a la misión. Aunque sí que es cierto que al final se acaba coincidiendo. En este último ejercicio en Eslovenia coincidimos con personal que ya había estado en la misión y con personal que iba a ir. Se orienta mucho sobre todo a la parte del inglés, tener unos procedimientos comunes y, en cuanto a vocabulario, saber qué tipo se va a manejar. Para ciertos aspectos se necesita personal que tenga un nivel de inglés alto, como es mi caso, ya que para el curso también era necesario. Sobre todo por el lenguaje aeronáutico, porque al ser aviones de distintos países los acentos en inglés varían mucho. Hace dos meses estuvimos en Francia también haciendo otro ejercicio y nos encontramos de todo, pilotos que se les entendía muy bien y otros con acento más marcado.

Irán a Letonia junto al resto del contingente, de la brigada ‘Guadarrama XII’, con la que realizarán la concentración previa

¿Se han preparado de alguna forma especial de cara a la misión?

Hemos estado haciendo varios ejercicios, algunos con la unidad de Madrid con la que vamos a ir y otros específicos de JTAC. Entre estos últimos estuvo el de Francia, en los Alpes, con una unidad de montaña francesa, o el de Eslovenia, orientado a realizar conducciones. En ellos hemos tenido la oportunidad de poder instruirnos en un ambiente internacional y de trabajar con otros JTAC estadounidenses, franceses, eslovenos, húngaros. Aunque son ejercicios que no estaban en el programa, iban orientados a mejorar nuestra capacidad de cara a desplegar en la misión.

¿Cómo se instruye un JTAC?

Tenemos primero una fase de selección y luego hay que hacer un curso que tiene unas fases teórico-prácticas.Es bastante exigente, aunque una vez hecho el curso se entiende, porque la responsabilidad que se va a tener luego también es grande. El curso como tal es estar dedicado solo al curso.Encerrarse estudiando todo el día o haciendo los exámenes. Creo que la parte más interesante empieza después, terminado el curso, porque es cuando se hacen maniobras de verdad. Durante el curso los ejercicios se realizan en un escenario programado, donde los instructores ya saben lo que van a pedir, lo que se te exige en cada escenario. Pero cuando uno lo aprueba es cuando se enfrenta solo a los escenarios. Por ejemplo, a lo mejor en el curso programabas un fallo adrede de un material.En la vida real, si el sistema falla es porque falla de verdad y uno se tiene que buscar la vida sobre la marcha para ver cómo lo soluciona. Es más complicado pero mucho más bonito.

¿Cómo afrontan la misión?

Para otro compañero y para mí será nuestra primera misión en el exterior. Los otros tres han desplegado en el extranjero varias veces.

Por mi parte, lo afronto con ganas y curiosidad. Además es una misión a la que voy ejerciendo un diploma, un curso que he sacado, con lo cual digamos que encima voy de lo mío. Voy de JTAC, a coordinar apoyos de fuego, al igual que hago aquí en el Racta, con lo cual voy haciendo lo que me gusta. Es una suerte poder ir del puesto táctico que desempeñas en la unidad.

¿Qué dificultades piensan que se encontrarán?

Creo que la parte del idioma, si nos juntamos todos los españoles y no hablamos con los de fuera, a lo mejor nos cerramos un poco. Pero por lo que he oído esto no suele pasar y hay relación, aunque al principio exista la dificultad del idioma. Al final si la gente se quiere entender, se entiende.