José Manuel López, natural de San Fernando, está detenido en una cárcel de Santo Tomé.
José Manuel López, natural de San Fernando, está detenido en una cárcel de Santo Tomé. - LA VOZ
DETENIDOS EN SANTO TOMÉ

Lucha sin descanso para conseguir la libertad del isleño detenido en Santo Tomé

A José Manuel y otros dos españoles se les acusa de golpe de Estado, algo que niegan ellos y sus familias

Llevan desde el 4 de agosto en una celda sin ver la luz del sol

San FernandoActualizado:

«El Ministerio de Asuntos Exteriores ha tomado cartas en el asunto desde el primer momento», asegura a este periódico un portavoz de la Oficina de Información Diplomática (OID). «El asunto» es la detención en Santo Tomé, un pequeño país africano, de tres españoles, entre ellos el isleño José Manuel López Jiménez, acusados de golpe de Estado.

Desde el pasado día 4 de agosto, cuando fueron arrestados en su hotel, José Manuel, al que llaman 'el legía', por su pasado como legionario; el asturiano Marco José Martínez Méndez, alias 'Popeye' y el riojano Orlando Pérez López, permanecen en una prisión de esta nación formada por varias islas localizadas en el golfo de Guinea, sin ver la luz del sol.

A los tres exmilitares, que se dedican a la seguridad privada y en la actualidad estaban desempleados, se les acusa de golpe de Estado, pero sus familias, amigos y compañeros sostienen que todo ha sido una trampa. Curtidos en batallas, entre otras proporcionar seguridad a barcos atuneros en el océano Índico, el grupo de españoles, al frente de los que se encontraba Orlando, acudió a la antigua colonia portuguesa para escoltar al ex ministro Albertino Francisco de cara a las próximas elecciones legislativas de octubre. Albertino también fue detenido, al igual que los tres exmilitares, por intento de golpe de Estado. No sé sabe lo que ocurrió. Incluso algunas fuentes aseguran que el supuesto golpe de Estado es ficticio y todo corresponde a un montaje del actual Gobierno para reforzar su posición en las elecciones. Mientras, José Manuel, Marco y Orlando siguen en una celda sin ventilación e incomunicados.

Imagen de 'el legía' en uno de sus trabajos como seguridad privada.
Imagen de 'el legía' en uno de sus trabajos como seguridad privada. - LA VOZ

Entre ratas y sin ver el sol

Solo han podido hablar una vez con sus familias. Fue el pasado jueves 23 de agosto. «La conversación duró unos ocho o diez minutos. Él nos dijo que estuviéramos tranquilos, que se encontraba bien dentro de las circunstancias, pero, eso sí, que la comida era muy precaria», explica a LA VOZ Ana López, hermana de José Manuel. «Creemos que nos ha dicho menos de lo que es, para que no nos preocupemos», cuenta Ana, que ha solicitado una reunión con el subdelegado del Gobierno en Cádiz, José Pacheco, para intentar que el Ejecutivo nacional medie en el asunto.

Ella y sus otros tres hermanos están «desesperados» y, junto con las dos familias y los seres queridos de los españoles detenidos han iniciado una campaña pidiendo su liberación. Incluso han abierto perfiles al respecto en las redes sociales y han iniciado una recogida de firmas en la web change.org. «Es una situación desesperante para las familias y por cómo están ellos», señala la hermana de 'el legía'. Su padre falleció hace cuatro meses y a su octogenaria madre le han contado que José Manuel no ha vuelto «por problemas con los papeles», porque no quieren causarle un disgusto que melle seriamente su salud.

«Están aislados. No han visto el sol en todos estos días. Al menos sabemos que están haciendo deporte en las celdas, porque son muy deportistas», cuenta Ana. Lo saben porque así se lo ha dicho la cónsul honoraria en Santo Tomé, María Teresa Mendizábal. También saben que viven entre ratas en la cárcel y que a la cónsul no le dejaron entregarles el matarratas que les llevó.

No tienen ni idea de cuándo será el juicio y su abogado les ha dicho que el procedimiento «va siguiendo su curso» pero que es complicado que se les juzgue antes de las elecciones del 7 de octubre. De lo que están seguros es que les han hecho «una encerrona política», como corroboraría el que el arsenal de armas con el que supuestamente contaban los tres españoles para llevar a cabo el golpe de Estado apareciese un día después de su detención. «Ellos viajaron en avión desde Lisboa, sin nada», apunta Ana. Al tiempo que asegura que su hermano les había contado que iba a realizar un trabajo de escolta a Santo Tomé, «como siempre ha hecho. Cuando estuvo en los atuneros hablábamos una vez al mes con él. Nos lo contaba cada vez que se iba a cualquier sitio», explica. De hecho, «hablamos con él por teléfono el viernes día 3 y a través de WhatsApp el sábado por la mañana», señala la hermana del exmilitar isleño. Ese mismo día le detuvieron.

Ayuda de Portugal

Por su parte, el portavoz de la OID ha asegurado a este periódico que «por la Ley de Protección de Datos» no dan «información concreta de la situación de ciudadanos españoles detenidos en el exterior». Pero que la cónsul honoraria ha visitado en varias ocasiones a estos tres ciudadanos arrestados en Santo Tomé, «para ver la situación en la que se encuentran e informarles de sus derechos» y que también lo ha hecho el embajador de Portugal, ya que éste es el único país de la Unión Europea que cuenta con embajada residente en el país africano. «Lo que puedo decirle es que el caso está siendo seguido por el Ministerio de Asuntos Exteriores a través de los organismos existentes para ello», ha declarado el portavoz a este periódico.

Mientras sus familias no descansan para conseguir su liberación, José Manuel, Marco y Orlando siguen sin ver la luz del sol en una celda con ratas en una isla del océano Atlántico.