Victoria Sánchez y dos colaboradoras de Todos con Casa recogiendo material para reformar un piso.
Victoria Sánchez y dos colaboradoras de Todos con Casa recogiendo material para reformar un piso. - LV
VIVIENDA SOCIAL

Todos con Casa, la utopía de Victoria

La asociación Todos con Casa facilita pisos en alquiler por 200 euros a personas sin recursos gracias a propietarios «concienciados»

CádizActualizado:

Todos con Casa es el nombre de una asociación de Jerez que se dedica a buscar propietarios de pisos vacíos o sin uso por mal estado para ofrecérselos a personas sin recursos o en situación de exclusión a un precio de alquiler social. A cambio de ceder la vivienda por una renta pequeña no superior a 200 euros, la asociación se encarga de reformar el piso y amueblarlo si hace falta.

Sólo hay un requisito para el inquilino: colaborar en la asociación. La persona que acceda a una vivienda tiene que entrar a formar parte del equipo de Todos con Casa como voluntario. «A cambio de acceder a una vivienda digna a precio asequible el inquilino debe colaborar como voluntario con nosotros», explica Victoria Sánchez, la presidenta de la asociación y artífice del proyecto.

Algunos voluntarios de la asociación en pleno trabajo de reforma de un piso.
Algunos voluntarios de la asociación en pleno trabajo de reforma de un piso.- LV

Hay varias labores en las que el inquilino puede ejercer el voluntariado: participando en la reforma de la que será su propia casa o en los arreglos de otro piso; acompañar al equipo de la asociación en la búsqueda de nuevas viviendas, o captando socios.

No hay listados de personas ni baremos elaborados por la entidad. Los potenciales inquilinos le llegan a la asocición derivados de Bienestar Social del Ayuntamiento jerezano o de colectivos sociales que trabajan en la atención a personas desfavorecidas, como Cáritas o Accem, entre otras.

Inquilinos y voluntarios

La trabajadora social de Todos con Casa entrevista a los posibles beneficiarios y también les informa de la implicación como voluntarios a la que deben comprometerse. La parte de la asociación es el resto e incluso ante del dueño de la vivienda se comprometen a encargarse del mantenimiento de la vivienda y al pago del alquiler. Una especie de «cara amiga» en la que confiar y que responde por los inquilinos.

La asunción de tanta responsabilidad viene dada por los problemas que encuentran este perfil de usuarios a la hora de encontrar un alquiler. «Muchas veces no se fían de alquilar pisos a personas con pocos recursos, sin nómina, muy jóvenes, muy mayores, extranjeros, con algún deterioro físico por enfermedad y por eso lo que hacemos es poner una cara de grupo que los representa a la hora de entablar conversación con el propietario o con la comunidad de vecinos».

De hecho, en todos los casos antes de que el inquilino comience a vivir en la vivienda, responsables de Todos con Casa se presentan a los vecinos, piso por piso, y al presidente de la comunidad de manera que «casi todos los vecinos conocen al futuro inquilino y luego la convivencia es más fácil».

Otro voluntario en plena faena de remozamiento de una vivienda.
Otro voluntario en plena faena de remozamiento de una vivienda.- LV

En la actualidad la asociación cuenta con doce viviendas. En dos de ellas viven jóvenes extutelados, en otras dos, mayores de 65 años; y en las restantes diversos tipos de familias (monoparentales, de Jerez, de otros países, jóvenes, etc). En total 40 personas y, de ellas, 12 son menores de edad.

Desde la asociación quieren mantenerse lejos del asistencialismo y buscan más la capacitación de los inquilinos: «No somos un recurso de asistencialismo, queremos que la persona se sienta orgullosa de conseguir casa, de que puede salir adelante por ella misma; por eso lo que pretendemos es poner a su disposición los recursos para que sea capaz por sí sola de mantener una vivienda y le hacemos saber que tiene un equipo que le apoya». Ahí encaja la contraprestación y el requisito ineludible de colaborar como voluntarios. Con este mismo argumento, la asociación ya trabaja en poner en marcha una segunda fase del proyecto que consistirá en la búsqueda de empleo para los inquilinos. El planteamiento es conectarlos con empresas para que puedan formarse o hacer algún tipo de prácticas. «Se trata de que sean autosuficientes, puedan mantener a su familia y se sientan orgullosos de ello».

A punto de abandonar

A pesar de que el año pasado Victoria estuvo a punto de abandonar «porque no conseguíamos ayudas», hoy se siente «orgullosa» porque «hemos demostrado que era posible». En la actualidad sigue dando forma a su utopía con objetivos más ambiciosos a largo plazo: «Queremos crear un parque de vivienda social» y «un fondo común para conceder microcréditos».

Victoria (centro) con parte de su equipo.
Victoria (centro) con parte de su equipo.- LV

Las estadísticas oficiales indican que en España los jóvenes dedican en torno al 40 por ciento de su salario a pagar la vivienda. Por este motivo, el paso fundamental para esta comercial jerezana es la conciencia social en torno al acceso a una vivienda. «Algunos propietarios que nos han cedido la vivienda pagan más de préstamo al banco que lo que reciben por este alquiler social pero no les importa porque están concienciados y se sienten bien haciéndolo».

Esto entronca con una meta que trasciede el proyecto y aspira a contagiar a toda la sociedad: «Queremos intentar equilibrar el alquiler con los sueldos. Si gano 1.000 euros no puedo pagar la mitad en vivienda. Estamos trabajando en crear la conciencia social de que los alquileres tienen que bajar. Hay que empezar a contactar con propietarios y crear precios más reales y justos para todos».