Prueba de mar del velero 'Scia' en Puerto Sherry
Prueba de mar del velero 'Scia' en Puerto Sherry
AVENTURA MARÍTIMA

Proa al atardecer: un viaje de Puerto Sherry a Miami, a vela y en solitario

Dan Lenard, el diseñador de yates de lujo, recupera la esencia de la navegación en un viaje transatlántico sin equipo electrónico y guiado por el sol para luchar contra la contaminación del mar

CádizActualizado:

El ‘Scia’ parte de Puerto Sherry rumbo al Caribe. A bordo del velero de 33 pies, casi diez metros de eslora, un único hombre, Dan Lenard. Este intrépido diseñador de yates de lujo, cruzará el océano Atlántico en un viaje de tres semanas y 4.500 millas. Una travesía que pondrá a prueba su resistencia mental y física pues navegará guiado por su instinto, sol y las estrellas. Hombre y mar, frente a frente.

Toda epopeya necesita un héroe. Un papel que en esta ocasión recae sobre Dan, un titán que navegará como antaño pues no contará con la ayuda del GPS para establecer la posición en coordenadas de latitud y longitud, ni dispondrá de brújula, ni tendrá piloto automático. Esto equivale a decir que Dan navegará en solitario, –sin motor, sin combustible, sin electrónica y sin relevos para hacer las guardias–, proa al atardecer, hacia Poniente. Una singladura muy exigente que supone el regreso a la simplicidad de lo imprescindible para recobrar la belleza de la navegación más pura y que tiene como objetivo despertar conciencias y promover la necesidad de una acción inmediata para proteger el medio ambiente.

El ‘Scia’ es un velero imponente, de líneas fluidas y elegantes, pero que no esconde sus orígenes humildes porque Lenard es un férreo defensor de la sostenibilidad y predica con el ejemplo. Su velero está diseñado a partir del reciclado de piezas usadas. El mástil estaba abandonado en un astillero en Eslovenia, los hierros vienen de Italia, el casco estaba sin terminar en una fábrica que quebró. Piezas olvidadas que tienen una segunda oportunidad y que, ensambladas con cariño, han configurado un barco magnífico que demuestra que hay que apostar por reutizar para sacar el máximo partido a los recursos.

El ‘Scia’ tiene un segunda vida y está llamado a completar una gran travesía entre dos continentes, el europeo y el americano, tal como hizo Cristóbal Colón en su segundo viaje.

Enclave estratégico

Puerto Sherry se ha convertido en uno de los enclaves más destacados para afrontar el cruce del Atlántico tanto por sus instalaciones como por su situación geográfica. «El ‘Scia’ llegó a Cádiz el miércoles y el capitán del puerto deportivo nos brindó el máximo apoyo. Todo el trabajo se realizó muy coordinado y en un tiempo récord para botar el barco», reconoce Lenard. Cruzar el Atlántico a vela es un sueño y un verdadero hito para los aficionados a la vela. El primero en hacerlo fue Colón allá por 1492. El descubridor puso rumbo Oeste, atravesó el océano y llegó a América. En esta aventura verde y sin ánimo de lucro, Dan toma el relevo del navegante y parte desde El Puerto de Santa María para llegar a Miami, en Florida.

Si en toda travesía la planificiación es importante, torna en vital en la navegación transoceánica para poder contar con vientos y corrientes favorables. Para cruzar el atlántico lo ideal es aprovechar los vientos alisios que se extienden al norte del ecuador y que impulsarán el velero desde las costas africanas hasta el mar Caribe con vientos favorables que tienen un promedio de fuerza 3 ó 4, pudiendo llegar a alcanzar hasta fuerza 6 (que equivale a 50 km/hora). El principal peligro en estas latitudes serán las tormentas tropicales, especialmente los huracanes aunque son más activos de junio hasta final de noviembre. El ‘Scia’, deliveradamente rudimental en cuanto a instrumenación tecnológica, cuenta con todo el equipamiento necesario para garantizar la seguridad a bordo como, por ejemplo, una balsa salvavidas y una baliza que , aunque Dan no podrá ver ni consultar, permitirá seguir en vivo la evolución de la aventura a traves de las redes sociales en la página de FacebookVela Code Crossing y @vela.code de Instagram.

Enamorado del mar

Dan Lenard es con Carlo Nuvolari socio fundador de Nuvolari - Lenard, una firma italiana especializada en el diseño de yates e interiores. El estudio, ubicado cerca de Venecia, es responsable de barcos tan icónicos como ‘Black Pearl’, un yate a motor con asistencia velica de 106 metros de eslora y con unas inconfundibles velas negras, o el ‘Seven Seas', el lujoso yate encargado por Steven Spielberg.

Dan Lenard
Dan Lenard

Dan, que ha estado navegando toda su vida, diseñó su primer yate de vela de 15 metros con 19 años. «Estaba enamorado del mar incluso antes de estar enamorado del diseño», aseguran los que le conocen. Quizás por ello, le gusta paladear el sentimiento más poético y ancestral de la navegación; un arte que nació en los albores de la humanidad, hace 5000 años, y que debe conservarse en su forma más pura, esa en la que el hombre solo cuenta con «el viento, la naturaleza y su conexión con el medio marino».

El segundo mensaje que considera imprencinble lanzar es mucho más terranal y pragmático. Hace referencia a la necesidad urgente de cambiar el comportamiento de hombre hacia la naturaleza. Por eso, para el viaje, el velero se ha preparado con envases que no producen basura y botellas de vidrio reutilizables. «Desde hace años, los marinos somos testigos de primera fila del aumento de la contaminación y de la basura de los mares», reivindica. Muchos ciudadanos disfrutan de playas que parecen estar perfectamente cuidadas y conservadas pero estas estampas son engañosas porque se deben al trabajo diario que realizan los servicios de limpieza para recoger residuos y desperdicios. La cruda realidad, «se percibe a simple vista si se recorren lugares más remotos», es que «el plástico ha llegado prácticamente a todas las rincones de los mares del mundo; incluso a las playas. Ahora toca acruar». No hay que olvidar que la gran isla de basura del Pacífico ya tiene tres veces el tamaño de Francia, acumula cerca de 80.000 toneladas de plástico y no para de crecer.

Dan Lenard acompañado de Alfonso Merello en Puerto Sherry
Dan Lenard acompañado de Alfonso Merello en Puerto Sherry