Pruebas de mar de las lanchas de desembarco construidas en San Fernando para Australia
Pruebas de mar de las lanchas de desembarco construidas en San Fernando para Australia - FRANCIS JIMÉNEZ
INDUSTRIA

Primer revés para la industria auxiliar de Cádiz en la obra de las corbetas saudíes

Navantia adjudica a dos empresas vascas los tres primeros paquetes de subcontratación y deja fuera a una UTE gaditana

El corte de chapa del primer barco saudí tendrá lugar el 15 de enero en el astillero de San Fernando

CÁDIZActualizado:

.La industria auxiliar de la Bahía de Cádiz ha sufrido un duro revés en los preparativos que se llevan a cabo en el astillero de San Fernando para la obra de las cinco corbetas saudíes. El departamento de contratación de Navantia ha adjudicado tres grandes paquetes de este programa naval a dos empresas vascas. Se trata de Ainair, que ha logrado dos paquetes, y Moncobra, uno. Ambas presentaron oferta para hacerse con las secciones más sustanciosas de la obra. Se da la circunstancia de que a este concurso también optó una UTE formada por empresas de la Bahía, entre las que se encontraba Cambell Europa, sin embargo, Navantia, tras repasar los expedientes presentados y realizar una primera valoración técnica, decidió convocar una segunda vuelta y centrar su atención en la mejor oferta económica.

Finalmente, la balanza se inclinó en favor de las empresas de Vizcaya, algo que ha molestado a la patronal gaditana. Fuentes del sector en Cádiz, consultadas por LA VOZ, no entienden la decisión, ya que insisten en que la oferta gaditana era mejor que la vasca. El presidente de la Federación de Empresarios del Metal y responsable del Cluster Marítimo Naval de la Cádiz, Diego Chaves, tenía previsto reunirse este martes con el director de los astilleros, Pablo López, para recabar información sobre esta primera subcontratación de obras. No obstante, Navantia, según ha podido saber este periódico, ha tratado de enfriar los ánimos advirtiendo que saldrán más paquetes al mercado.

El corte de chapa de la primera unidad de estos cinco buques tendrá lugar el próximo 15 de enero en el astillero de San Fernando. La planta isleña ya cuenta con acero suficiente para arrancar los trabajos en los talleres de cabecera y se han adaptado varias dependencias del arsenal de La Carraca para albergar a la misión saudí que supervisará el desarrollo de la obra.

Plan de obra

La dirección de la empresa presentó el pasado octubre el nuevo plan de trabajo que marcará el inicio de la obra. El plan inicial establece que seis de los quince bloques que conforman cada buque se construirán en el astillero de Puerto Real, de esta forma se cubre la falta de carga de trabajo en la factoría puertorrealeña a partir de la próxima primavera, una vez que concluya la obra del cuarto petrolero, el 'Monte Ulía'. No obstante, este desvío de producción de San Fernando a Puerto Real puede variar en función de la firma de nuevos contratos internacionales o de la adjudicación de nuevos encargos por parte de la Armada Española. De hecho, el astillero puertorrealeño ya cuenta con la adjudicación de un contrato para la noruega Equinor, que consiste en la construcción de una plataforma eólico-marina para albergar una subestación eléctrica. Igualmente, tiene atado otro contrato para fabricar toda la sección de fondo, de proa a popa, de un crucero. Se trata de las negociaciones llevadas a cabo en los últimos meses entre Navantia y el astillero francés de l’Atlantique, que necesita apoyo externo para culminar las obras que tiene asignadas. Navantia negocia ahora también la posibilidad de asumir más carga de trabajo del astillero galo, que consistiría en la firma de seis contratos más para la Bahía sobre nuevas secciones de cruceros.

Navantia ha diseñado un ambicioso plan de trabajo para cumplir con los plazos situando a la factoría isleña como epicentro de la obra de las corbetas. La planta de San Fernando se encargará de construir, ensamblar y botar los cinco buques. No obstante, esta planificación puede variar en función de los tiempos y el desarrollo de la obra.

Alianza estratégica

La compañía española no ha perdido el tiempo y ha trabajado con cierta antelación desde que se confirmó la viabilidad del contrato saudí. Así, el primer paquete que salió a subcontratación fue el de ingeniería en 2016. La obra de las corbetas saudíes, diseñadas en exclusiva por Navantia y de similares características que los patrulleros POV construidos en Puerto Real para Venezuela, devuelve la plena actividad a la factoría de San Fernando.

Una UTE gaditana pujaba por tres de las ofertas más sustanciosas, pero no logra superar la prueba económica

El pasado 19 de octubre, la dirección de Navantia y el gobierno saudí dieron un paso definitivo con la constitución en Madrid de la sociedad mixta que Navantia y Arabia han creado para el desarrollo de proyectos industriales conjuntos, es decir, es una alianza estratégica mediante la cual Navantia aporta tecnología y gestión. La creación de esta Joint Venture o unión empresarial era una de las condiciones pactadas en el preacuerdo firmado en junio de 2018 para la obra de las corbetas. Así, Navantia y la empresa estatal saudí SAMI (Saudi Arabian Military Industries) se comprometieron a crear una empresa conjunta. El objetivo de esta nueva sociedad es el suministro y la integración de los sistemas de combate de los futuros contratos navales en los que participe Arabia Saudí, empezando por el de las corbetas Avante 2200.

El astillero isleño entregó a la Armada española a finales del pasado julio el BAM 'Audaz'. Desde entonces, la factoría ha aguardado con impaciencia la obra de las corbetas. Las instalaciones de La Isla ya están centradas en este importante contrato que supone 2.000 millones de euros de inversión y unos 6.000 empleos. El plan de obra previsto establece que las tres gradas de la factoría trabajarán de manera conjunta a razón de una corbeta por grada. El plan recoge que cada cuatro meses, una vez que culmine el montaje de las estructuras en las gradas, se producirá una botadura, lo que significa que en dos años, aproximadamente, las corbetas estarán a flote y con el andamiaje en la cubierta para la instalación de sus equipos. El plazo de construcción es de cinco años. La primera unidad se entregara a final de 2019 o principios de 2020.

El contrato de las corbetas ofrece, además de la obra, dos grandes ventajas económicas para nuestro país. Por un lado, Navantia se asegura el mantenimiento o ciclo de vida de esta flota y, por otro, la formación y el adiestramiento de su Marina en el manejo de estos buques. Navantia desplegará un contingente de efectivos en Arabia, una vez que las corbetas tengan actividad. De esta forma contribuirá al mantenimiento y reparación.

Navantia adjudica los paquetes más importantes a las empresas vascas Ainair y Moncobra

Sin embargo, uno de los impactos que tendrá la obra en la Bahía lo encontramos en el millar de saudíes que convivirá durante los próximos cinco años en urbanizaciones de El Puerto y en el entorno de San Fernando. Se trata de oficiales, marineros e ingenieros que asistirán a los cursos de formación y que, al mismo tiempo, supervisarán la obra. Esta misma política se hizo con Venezuela cuando encargó ocho barcos a Navantia entre 2006 y 2012.

Algunos pabellones del astillero se han habilitado para albergar al equipo técnico saudí que estará al tanto de la construcción y también se ha podido saber que la futura dotación de estos buques pasará por Ferrol para un programa de enseñanza militar-naval.

No hay que olvidar que el contrato de las corbatas saudíes ha sufrido varios altibajos durante su trayectoria y el más importante tuvo lugar el pasado septiembre cuando unas declaraciones de la ministra de Defensa de España, Margarita Robles, pusieron en peligro el acuerdo. El Ministerio de Exteriores tuvo que recomponer la situación para que siguiera en vigor.

El pasado 12 de abril el Príncipe heredero saudí, Mohammed bin Salman, en una escala en Madrid, firmó con el Gobierno de España, entonces bajo el mandato de Mariano Rajoy, el preacuerdo para la construcción en nuestro país de cinco corbetas para la Marina saudí. España se convertía así en socio estratégico de Arabia.

Esta firma era la antesala del acuerdo definitivo, que se rubricó el 11 de julio de 2018. Previamente, Navantia firmó un acuerdo con la empresa estatal saudí SAMI (Saudi Arabian Military Industries) por el que se comprometía a crear una empresa conjunta (Joint Venture) en Arabia Saudí.