Cursos de formación impartidos a los exdelphi tras el cierre de la factoría
Cursos de formación impartidos a los exdelphi tras el cierre de la factoría - LA VOZ
LABORAL

La plantilla de Fueca carga contra el rector por los cursos de Delphi

La Fundación está en quiebra y reprochan a González Mazo su «nefasta gestión» para resolver lo que se ha venido encima tras impartir la formación

CÁDIZActualizado:

Los cursos de formación que recibieron los antiguos trabajadores de Delphi aún colean. En este caso es la plantilla de la Fundación Universidad-Empresa de Cádiz (Fueca) la que pone el grito en el cielo ante la situación crítica que viven sus empleados como consecuencia de los efectos colaterales de la realización de estos cursos. La Fueca impartió este programa formativo a los exdelphi entre los años 2010 y 2012. Se trataba de cursos remunerados y, precisamente, este fue el fallo que encontró el Ministerio de Trabajo y que acabó en el juzgado. Trabajo consideró que se había realizado una simulación de contrato a los 476 exdelphi que recibieron los cursos. El Ministerio sancionó a la Fueca con dos millones de euros y el juzgado de lo Social dio la razón en 2017 al Ministerio en su labor de inspección y control. La Junta y la UCA guardan relación con este complejo sistema laboral de contratación que se creó entorno a la formación de los exdelphi.

El tiempo pasa y la deuda apremia a la Fueca. Su plantilla, unas 60 familias dependen de este empleo, han elaborado un escrito contra el actual rector, Eduardo González Mazo, por su «incompetencia» en este asunto. La Fundación se encuentra en quiebra técnica y sus trabajadores dicen que son «víctimas del desastroso programa formativo de los exdelphi» y temen ahora por su puesto de trabajo. Según el comunicado, la Fueca se enfrenta a unos 7 millones de euros en sanciones y devoluciones de prestaciones de desempleo.

El colectivo de trabajadores de la Fueca apunta directamente a Eduardo González Mazo, rector de la Universidad de Cádiz, y cuyo mandato finaliza próximamente. Aseguran que «su gestión ha sido una enorme decepción para este colectivo».

Insisten en que se trata de una decepción porque, a pesar de que las circunstancias, «no ha existido un diálogo sincero con este colectivo: le hemos dirigido 14 escritos al rector desde marzo de 2015, que nunca han sido formalmente contestados».

La plantilla de la Fueca destaca que la decepción es grande porque «hasta el momento sólo ha adoptado medidas que simplemente han parcheado un problema mayor: a pesar de que no hemos tenido problemas de impago de nómina actualmente hay 1,6 millones de fondos propios negativos que, si no se solucionan, podrán desembocar en una situación concursal». A juicio de los trabajadores de la Fueca, González Mazo ha ejercido un escaso liderazgo para proponer soluciones, «ya que llevamos esperando desde junio de 2018 un informe jurídico que analice entre otras cosas la viabilidad de esta fundación y por lo tanto de nuestros puestos de trabajo.

En opinión de los trabajadores de Fueca, «el rector no ha sabido aceptar las críticas cuando este colectivo colocó una pancarta en el edificio donde trabajamos que rezaba: Rector Eduardo González Mazo. Responsable cursos Delphi. Solución para la Fueca ya». La pancarta fue retirada sin previo aviso horas después de su colocación por personal de seguridad de la UCA siguiendo instrucciones del rectorado.

En definitiva, «somos la herencia que deja Eduardo González Mazo a su sucesor/a en el Rectorado, una herencia con 20 años de experiencia en el desarrollo de servicios críticos de la UCA, y con afán de servicio público a la comunidad universitaria. Pero una herencia con 1,6 millones de fondos propios negativos, con procedimientos judiciales abiertos por 7 millones de euros en sanciones y devoluciones de prestaciones de desempleo, y con un complejo diseño de relaciones con la UCA que incluye la gestión de fondos públicos».