Puy Oria y Bruto Pomeroy con los alumnos de la Escuela de Cine de la UCA en el campus de Jerez
Puy Oria y Bruto Pomeroy con los alumnos de la Escuela de Cine de la UCA en el campus de Jerez
CINE EN CÁDIZ

Puy Oria: «Como productora me cuesta menos jugarme mi dinero que el ajeno»

La navarra y los alumnos del curso 'Producción cinematográfica’ reflexionan sobre la industria del cine

CádizActualizado:

Puy Oria es uno de los referentes en sector de la producción cinematográfica española. La navarra fundó hace casi 20 años Oria Films, una productora independiente creada junto con Montxo Armendáriz. Su trabajo requiere estar en contacto con un amplio repertorio de empresas, conocer los entresijos organizativos y técnicos del cine para lograr financiación y que las películas se materialicen. «Me cuesta menos jugarme mi dinero que el ajeno», reconoce.

Puy que ha impartido el módulo ‘Producción cinematográfica’ de la Escuela de Cine de la UCA alienta a sus alumnos para que «se lancen». Su trayectoria misma se forjó a base de casualidades que la fueron encaminando por el sendero de la producción. Su tesón y pasión allanaron el camino en un sector que ella misma reconoce no era el entorno natural para que una Licenciada en Filosofía y Ciencias de la Educación desarrollara trabajo.

En estos días en que el drama los migrantes está tan presente, la de Lizarra cuenta que su primer contacto la producción estuvo muy ligado a los inmigrantes. Puy estaba trabajando en el mundo de la educación ambiental cuando, tras realizar unos vídeos, contactó con ella la productora de Elías Quejereta para que participara en un documental sobre el asentamiento de ilegales. Se lanzó: «Me pareció muy interesante. No era una película al uso. Si lo hubiera sido, es posible que no hubiera entrado porque no vengo de familia de cine ni había estudiado sobre eso».

Puy debía acercarse a todos los puntos donde había inmigrantes y grabar sus impresiones para después armar el guión. Lo que iba a ser un documental acabó siendo la película ‘Las cartas de Alou’. La navarra iba a reincorporarse a su plaza de pedagoga cuando la llamó Elías porque era la única que había entablado una relación de confianza los ilegales y, sin teléfonos y sin forma de localizarlos, la necesitaban como contacto. «Fue una experiencia tremenda. Todo de una carga emocional muy fuerte». Cuando acabó esa película debía decidir si volvía a la Educación pero «el cine me había enganchado».

Puy explica en Jerez la importancia de crear una red de contactos porque «lo que funciona es el boca a boca. Si te conocen, ya estás en el mercado». La producción de campo, –indica–, está marcada por el esfuerzo personal pero da grandes satisfacciones. «Aquí se forjan los equipos guerreros y haces compañeros de calle».

Basándose en su experiencia la productora explica aspectos fundamentales de su día a día: «Hay que tener la visión general, contactos y saber supervisar», asegura ante una docena de alumnos que han venido incluso de fuera de la provincia de Cádiz. Los asistentes exprimen los conocimientos de Puy sobre planes financieros, contratos, coproducciones, ayudas, distribución y exhibición para aplicarlos a sus proyectos.

Juan Antonio López lleva ocho años vinculado al sector y está especialmente interesado en las coproducciones. El malagueño ha colaborado con la productora Bocaboca y ha trabajado como guionista y director. «Continúo formándome porque si no eres conocido, es difícil que confíen en ti». Admite haber recurrido al ‘crowdfunding’ (micromecenazgo) para financiar alguno de sus proyectos en el pasado, pero ahora está centrado en un documental sobre la catedral de Málaga. «Estamos a la espera de que se publique el Plan Director para los fondos y buscando también una coproducción latinoamericana para optar a las ayudas que nos permitan asegurar el dinero para poder rodar en marzo del próximo año».

Por su parte, Enrique Márquez va creando poco a poco una red de contactos con personas vinculadas al sector. Pertenece a una productora, «que es una asociación cultural», y son responsables algunos cortos que han presentado a diferentes festivales. «Queremos ir cogiendo el oficio y conociendo las herramientas para conseguir apoyos y financiación. Convertirse en empresa es complicado», reflexiona.