Agentes de la Policía custodian el portal donde ocurrieron los hechos.
Agentes de la Policía custodian el portal donde ocurrieron los hechos.
TRIBUNALES

Ocho años de custodia y tratamiento médico para la mujer que tiró a un bebé desde un tercer piso en Puerto Real

La acusada, la tía de la menor, ha sido absuelta de asesinato en tentativa debido a la enfermedad neurológica que padece

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Ocurrió un Lunes Santo. Exactamente el 21 de marzo de 2016 en torno a las cuatro de la tarde. En Puerto Real. La noticia sobrecogía a todos. Una niña de tan solo catorce meses se precipitaba al vacío desde un tercer piso y estaba a punto de morir. Su propia tía en estado de shock por un ataque epiléptico la arrojó desde una de las ventanas de la casa familiar.

Tras la caída, el diagnóstico de la pequeña Alba era terrible. Los médicos temieron durante muchos meses lo peor: traumatismo craneoencefálico, perforación pulmonar, rotura hepática, fracturas óseas en la cara y en la pelvis, un largo etcétera… un duro cuadro clínico que poco a poco con mucho dolor y esfuerzo la niña fue superando.

La Policía Nacional detuvo entonces a la tía de la menor, P. P. N. para determinar su implicación en el suceso. Este jueves estaba prevista la celebración del juicio contra ella en la Sección Cuarta de la Audiencia Provincial de Cádiz por un presunto delito de asesinato en grado de tentativa. Sin embargo, las partes, Fiscalía y la defensa, representada por el despacho de Manuel Montaño -no ha habido acusación particular- llegaban a un acuerdo de conformidad teniendo en cuenta la eximente completa por el trastorno neurológico que sufre la procesada.

Así, finalmente, el tribunal le ha impuesto ocho años de custodia (acompañamiento) familiar y de tratamiento ambulatorio en un centro neurológico debido a la patología que padece, que ha quedado suficientemente acreditada en todos los informes forenses realizados. Además los padres de la pequeña han renunciado a la responsabilidad civil.

La lucha de Alba

Con esta decisión del tribunal termina una de las dolorosas partes de este trágico proceso que comenzó aquel Lunes Santo. La otra lucha, la de Alba, bautizada en los medios como 'la niña milagro de Puerto Real' continúa. En estos más de dos años la pequeña ha ido superando paso a paso un largo y complicado camino.

Tras tener que vivir este terrible y devastador episodio, sus padres han recibido las muestras de cariño y solidaridad de multitud de personas que han querido ayudar a su niña.

Una de las últimas ha llegado desde el Ayuntamiento de la localidad que ha decidido dedicarle un parque a la pequeña con su nombre. Sus padres mantienen abierta una página web en la que se puede colaborar económicamente al tratamiento que tiene que recibir Alba, clave para poder sufragar los elevados costes en médicos que conlleva su recuperación.