La 'Numancia' en el Dique de Levante de Navantia Cádiz.
La 'Numancia' en el Dique de Levante de Navantia Cádiz. - LA VOZ
ARMADA ESPAÑOLA

La ‘Numancia’ pasa más de un mes en dique para su puesta a punto

La fragata de la Armada Española, cuya última varada relevante fue en 2013, se ha sometido a numerosas obras, como tomas de mar y limpiezas

CádizActualizado:

El lunes 25 de marzo la fragata ‘Numancia’ ponía rumbo de nuevo a la Base Naval de Rota, tras haber permanecido desde el 19 de febrero en el Dique de Levante de los astilleros de Navantia Cádiz. Allí ha realizado su varada reglamentaria para ponerse a punto y poder seguir afrontando su dilatada agenda de participaciones en misiones, ejercicios y maniobras.

«Fueron empleados dos remolcadores» el pasado 19 de febrero para llevar el barco «desde la Base Naval de Rota hasta Cádiz», explican desde la Armada, ya que el buque únicamente utilizó para ello las unidades de propulsión auxiliar. Y fue un remolcador el encargado de introducir la fragata dentro del dique, tras lo que dos buceadores de Navantia aseguraron que el apoyo del buque en las bancadas era el correcto, «fue entonces cuando comenzó a vaciarse el dique, quedando la fragata perfectamente asentada y finalizando así la maniobra de varada», explican.

La siguiente tarea, conectar los cables y las mangueras a tierra, para tener suministro de agua potable y corriente eléctrica, así como refuerzo de amarras. Una labor que desarrollaron los trabajadores de Navantia con ayuda de la dotación del barco.

El remolcador trasladando la fragata.
El remolcador trasladando la fragata. - L.V.

200 trabajadores civiles

Durante el tiempo que la fragata de la Armada Española ha estado en varada se han realizado en la misma numerosas obras para las que son precisas que el buque se encuentre fuera del agua. Entre ellas pulir el suelo de las cámaras y comedores del barco o limpiar y pintar sentinas y tanques. «Los tanques de combustible al producirse la varada se vacían y así pueden entrar los trabajadores a limpiarlos y pintarlos», explican desde el barco.Además, se ha aprovechado para pulir la hélice del barco y limpiar las válvulas de fondo (encargadas de que en las aspiraciones de las bombas, por donde toman agua de mar, no esté entrando agua constantemente). Asimismo, cuando al «chorrear» (como se llama a echar agua a presión por el casco para limpiarlo) han aparecido «poros» (agujeros en el casco), se ha cortado «la chapa y se ha sustituido por una nueva», explican.

Momento en que los buzos se introducen en el agua.
Momento en que los buzos se introducen en el agua. - L.V.

En las obras han participado unas 15 empresas y 200 trabajadores civiles. A los que la dotación del barco echó una mano en los últimos días limpiando para conseguir cumplir los tiempos de varada y salir en el día previsto del dique.

Pulir la hélice y los suelos, limpiar los tanques de combustible y sustituir chapas del casco han sido algunos de los trabajos realizados

«La última vez que la fragata ‘Numancia’ entró en dique fue por una varada incidental en el año 2013. A excepción de una varada incidental en el año 2017, aunque esta varada fue de corta duración, únicamente un par de días para solventar un problema y poder continuar así con la SNMG (Agrupación Naval Permanente de la OTAN) en la que estaba involucrada», detallan en la Armada.

Desde entonces, el buque ha navegado 650 días, participando en ejercicios nacionales e internacionales, así como desplegado en la Agrupación Naval Permanente nº 1 (SNMG-1 en sus siglas en inglés) de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), en la operación ‘Atalanta’, de lucha contra la piratería en el océano Índico, y en la operación ‘Sophia’, que combate las mafias que trafican con seres humanos en el mar Mediterráneo.

La fragata, por la noche, en el astillero.
La fragata, por la noche, en el astillero. - L.V.

Por delante les queda aún un mes sin navegar, ya en la Base Naval de Rota, con las empresas trabajando para acabar por completo las obras. Tras ello, la calificación para certificar al barco después de la varada, en la que se prueban sus capacidades en todas las áreas de trabajo: seguridad interior, armas, comunicaciones, etc... Y después, ya sí, de nuevo ‘al combate’, para participar en el ejercicio ‘Mare Aperto’, organizados por la Marina Militare italiana con el objetivo de adiestrar a las unidades aliadas para una posible acción militar conjunta.