El 'Monte Ulía' se encuentra en el muelle de Puerto Real a la espera de ser entregado
El 'Monte Ulía' se encuentra en el muelle de Puerto Real a la espera de ser entregado - ANTONIO VÁZQUEZ
INDUSTRIA

Navantia entregará el cuarto y último petrolero el próximo 10 de julio

El 'Monte Ulía' realizará esta semana nuevas pruebas de mar antes de su traspaso al grupo vasco Ibaizábal

CÁDIZActualizado:

La obra de los petroleros culminará el próximo 10 de julio con la entrega en el astillero de Puerto Real del cuarto y ultimo buque de la serie Suezmax, construidos por Navantia para el grupo vasco Ibaizabal. El ' Monte Ulía', que se encuentra atracado en el muelle de la factoría desde el pasado marzo, realizará esta semana las últimas pruebas de mar antes de su entrega. De esta forma, el astillero gaditano culmina uno de los proyectos más ambiciosos de la última década. No hay que olvidar que Navantia regresó a la construcción civil de estos tanqueros después de veinte años de ausencia. El negocio offshore, a través de un contrato eólico y otro para una plataforma marina, relevan a la carga de trabajo de los petroleros.

No obstante , el astillero aguarda la posibilidad de formar antes de que acabe el año un acuerdo con el astillero francés de l’Atlantique para la construcción en la Bahía de secciones de grandes cruceros. De hecho, se negocia de nuevo la obra de la sección de fondo de un crucero de la Royal Caribbean.

El 'Monte Ulía' será explotado por la compañía Total para el transporte de crudo por el canal de Suez. La terminación del cuarto petrolero’ deja al astillero a medio gas. Las perspectivas de carga de trabajo se centran a corto plazo en dos proyectos offshore. Por un lado, la construcción de veinte soportes para un parque eólico marino en Escocia, que generará 382.000 horas de trabajo durante un año y ocupará a unas 250 personas. Esta obra ya ha arrancado en la factoría.

Los contratos offshore toman el relevo en la factoría de Puerto RealNavantia mantiene los contactos con el astillero francés de l’Atlantique para construir secciones de cruceros en la Bahía

El segundo encargo es la construcción de una subestación eléctrica para la noruega Aibel, que se instalará en un complejo petrolífero en el mar del Norte. En esta obra participarán 350 personas entre 17 y 25 meses, lo que supone medio millón de horas de trabajo.

La factoría, además, participa en la fabricación de módulos para las cinco corbetas del contrato con Arabia Saudí, que se construyen en el astillero de San Fernando. El astillero de Puerto Real corta 30 bloques curvos.

En la cartera de pedidos existen otros dos encargos militares a la espera de que el nuevo Gobierno concrete sus presupuestos para 2019. Se trata de la construcción de un séptimo BAM, en este caso para servicio subacuático, y dos buques de transporte para el Ejército de Tierra. Precisamente, LA VOZ publicaba el pasado sábado que el proyecto de los buques logísticos vuelve a sonar con fuerza en la industria naval gaditana tras la baja de uno de los tres barcos militares que se encargan de transportar al contingente de tropa. La Armada inició a primeros de mes el expediente de retirada del 'Camino Español', con sede en Cartagena, después de 30 años de actividad. La jubilación de este buque ha resucitado un ambicioso proyecto, diseñado por Navantia, para mejorar la flota de barcos de transporte militar.

Fin a una etapa de esplendor

La entrega del 'Monte Ulía' a su armador pone fin a una de las etapas más prósperas del astillero puertorrealeño. El contrato con el grupo vasco Ibaizábal se firmó en julio de 2015, después de una larga negociación y con el visto bueno de la SEPI, pese a las reticencias iniciales por su escasa rentabilidad. La construcción de los petroleros ha dado lugar a una ocupación superior a las 3.000 personas en el astillero durante los cuatro años que ha durado la obra. Para que la empresa pública pudiera embarcarse en este proyecto fue necesario que los astilleros buscaran un socio estratégico con el que poder operar. Así, la dirección de Navantia, entonces bajo la presidencia de José Manuel Revuelta, firmó con el astillero coreano de Daewoo la ejecución de estos buques, mediante la cual, Corea se hacía cargo de su ingeniería, aportación de materia prima y precio final del producto. Por su parte Navantia aportaba las instalaciones y la mano de obra.

Con estos mimbres se firmó el contrato en julio de 2015 y en abril de 2016 arrancó la obra en el astillero de Puerto Real con el tradicional corte de chapa. El primer petrolero, el 'Monte Udala', se entregó el 13 de marzo de 2018. La obra tomó alas a partir de ese instante. El segundo buque, el 'Monte Urbasa', se entregó el 17 de julio de 2018, mientras que el tercero, el 'Monte Urquiola', abandonó el astillero el 17 de enero de 2019.

No fue fácil alcanzar el acuerdo entre Navantia y el Grupo Ibaizábal. La Sociedad Española de Participaciones Industriales (SEPI), a la que pertenece la constructora naval pública, tenía serias dudas sobre el futuro económico de este ambicioso contrato en caso de retraso. El margen de rentabilidad ha sido muy pequeño, pero ha permitido a Navantia regresar a una actividad civil donde fue líder, sin embargo, las dos décadas de ausencia española en este campo han servido para que los astilleros asiáticos cojan ventaja tecnológica y ofrezcan un producto a precio muy competitivo.