MENAS

Menores inmigrantes en Cádiz: de la masificación al excedente de plazas

Cádiz atiende sin problemas por ahora a los menores inmigrantes no acompañados con la creación de nuevas plazas. Hay 84 vacantes en los 14 centros existentes

CádizActualizado:

La reducción en la llegada de Menores Extranjeros No Acompañados (MENAs) y el aumento de plazas ha dado un respiro a los recursos asistenciales de la Junta de Andalucía en la provincia de Cádiz. De las 385 plazas disponibles en los 14 centros públicos y concertados existentes en la provincia, están ocupadas 301, por lo que hay 84 libres según los datos facilitados esta misma semana a La Voz de Cádiz por la delegación territorial de Igualdad.

Lejos parecen quedar ya las dramáticas y sobrecogedoras imágenes del verano pasado, en las que se vieron a menores durmiendo sobre el suelo en comisarías y en módulos prefabricados, y las denuncias de los sindicatos, que alertaban de que los recursos asistenciales estaban completamente desbordados y que había centros, como el de La Línea de la Concepción, en el que se quintuplicaba el número de chicos permitidos.

Desde la Consejería de Igualdad se atribuye la actual situación a la reducción en la llegada de MENAs pero también a que la red de atención para estos chicos está mejor preparada que el año pasado en estas fechas.

Así lo reconoce el delegado territorial de Educación, Deporte, Igualdad, Políticas Sociales y Conciliación de la Junta de Andalucía, Miguel Andreu: “Con la dotación inicial de plazas en Cádiz se está cubriendo la demanda que tenemos actualmente y la que se puede originar con el incremento de llegadas de menores inmigrantes en los próximos meses. Incluso si éstas fueran insuficientes, la consejera Rocío Ruiz ha garantizado más plazas conforme vayan siendo necesarias”.

El responsable provincial ha destacado además que los dispositivos de atención a MENAs no sólo dan respuesta a las necesidades de manutención y alojamiento de estos menores, sino que se define un itinerario personalizado que incluye la atención a las necesidades emocionales, educativas y de preparación para la vida independiente, tales como su inserción laboral y cualificación profesional.

Los datos por centros dan una idea de cómo ha cambiado la situación en este ámbito en el último año. Hay cuatro públicos. Uno de ellos es el Hogar de la Concepción, en La Línea, que tiene cuatro vacantes de las 24 plazas disponibles, algo impensable el año pasado, cuando los sindicatos alertaban incluso de casos de sarna y de serios problemas higiénico-sanitarios debido a la saturación de las instalaciones.

El de Manuel de Falla tiene tres plazas libres de las 18 disponibles; el Tolosa Latour están sin cubrir cuatro de las 24 existentes; y el de La Cañada está a la mitad de su capacidad, tiene 14 plazas. En lo que a los 10 centros concertados que hay en la provincia, algunos de los cuales son de nueva creación, la situación es bastante similar. Entre todos llama la atención el denominado Campo de Gibraltar, que está a menos de la mitad de su capacidad y que se ha incorporado a la red. Estas instalaciones tienen 100 plazas disponibles de las que sólo están cubiertas esta semana 42. Es el que abrió tras el cierre del centro de menores de El Cobre de Algeciras.

El SAMU El Cortijo tiene únicamente una plaza libre de las 25 con las que cuenta y El Castillejo tiene cubiertas sus 30 plazas.

También está al completo, aunque sólo tiene capacidad para 10 MENAs, el SAMU de Pelayo. También está al cien por cien de su capacidad el SAMU de Guadarranque, que tiene 20 plazas.

En cuanto al Hogar el Molinillo, con tres dependencias, sólo hay libres dos de las 80 plazas existentes. Son centros de inserción sociolaboral.

En el SAMU Bornos hay 28 menores de los 30 que puede acoger; en El Cortijo, queda una vacante de las 25 plazas con las que cuenta, y el Hogar El Rebaño de María hay actualmente siete MENAs, por lo que dispone de tres vacantes.

Eso sí, la Junta no facilita las ubicaciones concretas de dichos centros para proteger a estos menores y evitar que sean localizados por las mafias que trafican con ellos. El año pasado hubo incluso secuestros de MENAs en algunos de estos centros. Sus captores pedían un rescate a sus familias para liberarlos.