IU ha presentado un ultimatum al alcalde: o dimite o rompen el pacto.
IU ha presentado un ultimatum al alcalde: o dimite o rompen el pacto. - La Voz

CASO DE LA ENCINAUn mandato convulso y lleno de contratiempos

Los dos meses previos a las Municipales terminarán con la dimisión del alcalde portuense o con la ruptura del pacto por parte de IU por el polémico correo enviado por De la Encina

CádizActualizado:

El Puerto de Santa María es el quinto municipio más poblado de la provincia de Cádiz y ocupa el lugar número 15 en el ranking de población de toda Andalucía. Según el INE, a fecha de 1 de Enero de 2017, la localidad portuense contaba con 88.430 habitantes. Su Ayuntamiento está compuesto por 25 concejales, por lo que para alcanzar la mayoría absoluta hacen falta 13 ediles.

El mandato que está a punto de culminar se ha caracterizado por ser especialmente convulso y crispado.

El alcalde de la ciudad, David de la Encina, que tomaba posesión el 13 de junio de 2015 con el apoyo de Izquierda Unida y Levantemos El Puerto, no lo ha tenido nada fácil a la hora de gobernar durante estos cuatro años.

El PSOE aportaba seis concejales, IU un total de tres y Levantemos cuatro, formando un gobierno de 13 ediles, la cifra justa para contar con la mayoría absoluta que permitiría a De la Encina tener el apoyo suficiente para poder sacar adelante los proyectos pactados. En la oposición, el PP con nueve concejales, Ciudadanos con dos y el PA con uno, que posteriormente pasó a ser concejal no adscrito.

Un año después de un pleno de investidura celebrado en un teatro Pedro Muñoz Seca abarrotado, el tripartito de desmoronaba, saltaba por los aires dejando un pacto de gobierno en minoría con nueve concejales (6 del PSOE y 3 de IU).

El alcalde cesaba a los cuatro ediles de Levantemos El Puerto: José Antonio Oliva, María José Martín, Javier Botella y Rocío Luque. El motivo, la ausencia de éstos en la Junta de Gobierno Local en la que se debía aprobar la licencia para la construcción del aparcamiento subterráneo de Pozos Dulces. El regidor portuense no se tomó nada bien que sus socios de gobierno de Levantemos le dejaran literalmente «plantado» por su desacuerdo con la ejecución.

Contrarios al parking

Desde la formación de izquierdas argumentaron entonces que siempre estuvieron en contra de dicha obra y que se debían a su promesa y a sus votantes. No obstante, mostraban respeto a la decisión de sus ex socios de gobierno para seguir adelante con el parking que se está construyendo en la actualidad a la entrada de la ciudad.

De la Encina explicaba en su momento que, aunque tanto el PSOE como IU también eran contrarios a dicha operación financiera, debían aprobarla ya que, de lo contrario, hubiera supuesto «incurrir en un delito de prevaricación administrativa».

Asimismo, el primer edil portuense explicaba el cese de los cuatro concejales de Levantemos argumentando que esta decisión se debía al cumplimiento y respeto de una de las cláusulas del Pacto Programa que firmaron las tres fuerzas políticas en 2015, en el que se comprometían a un principio de corresponsabilidad en los temas de un único gobierno formado por tres agrupaciones.

Era junio de 2016 y la ruptura del pacto podía costarle a David de la Encina la alcaldía, ya que solo contaba con seis ediles y el apoyo de los tres de IU, es decir, un gobierno en minoría que sumaba los mismos ediles con los que contaba el Partido Popular, liderado por Alfonso Candón, que ganó las Elecciones Municipales de 2015.

Tras darse a conocer que el alcalde cesaba de sus cargos a los cuatro miembros de Levantemos, el Partido Popular tendió la mano al primer edil para conformar un pacto de gobierno que estuviera sustentado por las fuerzas constitucionalistas. Este ofrecimiento no llegó a nada y De la Encina ha resistido durante estos cuatro años a pesar de estar en clara minoría.

Tendidas de mano

No obstante, desde las filas populares también se han hecho otras ofertas de pacto para asuntos puntuales, como por ejemplo para poder sacar adelante los presupuestos municipales que permitieran poner en marcha proyectos de interés para la ciudad y un funcionamiento normal del Ayuntamiento.

Tras dos años sin presupuesto, finalmente se aprobaban unas cuentas municipales en julio de 2018 con el acuerdo de PSOE, IU y PP, asegurando el líder de los populares, Germán Beardo, que «se hacía necesario por compromiso y responsabilidad política».

Pero sin duda, si por algo se ha caracterizado este mandato ha sido por la cantidad de bajas de concejales que ha habido en la Corporación por motivos personales, profesionales o por desavenencias con sus respectivas formaciones políticas.

De los 25 concejales iniciales que conformaban el arco plenario del Consistorio portuense en junio de 2015, un total de 12 ya no están sentados en sus escaños, siendo sustituidos a medida que iban presentando su renuncia o dimisión. Estas bajas han obligado a reestructurar el equipo de Gobierno en varias ocasiones.

La primera en abandonar fue Mariola Tocino (PP), que en diciembre de 2015 presentaba su renuncia alegando motivos personales y laborales. Fue sustituida por Marina Peris.

La siguiente fue la también edil del PP Marta Rodríguez, que le dio el relevo en octubre de 2016 a Javier Bello, que además de concejal es el secretario general de la formación popular en El Puerto de Santa María.

Dicho año culminó con la dimisión de Silvia Varela (PSOE), concejal delegada de las áreas de Gobierno y Organización, Turismo y Relaciones Institucionales. En su lugar, entró a formar parte del gobierno Ana María Arias, actual delegada de Deportes, Educación, Fiestas, Plaza de Toros y de las operaciones Edusi en El Puerto.

El año 2017 transcurrió con tranquilidad pero el pasado 2018 hubo una oleada de cambios en la Corporación con una cascada de dimisiones que crearon un clima de tensión importante en las filas de algunas formaciones.

Un año plagado de bajas

La segunda baja del equipo de Gobierno se produjo en el mes de enero, cuando el edil de Izquierda Unida Antonio Chacón anunciaba su marcha por motivos personales y después de haberse incorporado de una baja por enfermedad en diciembre de 2017 que lo mantuvo apartado de sus funciones en Medio Ambiente, Playas, Comercio y Agricultura y Pesca durante cuatro meses. En su lugar entró José Luis Bueno, actual portavoz muncipal de IU y candidato para las Municipales de mayo.

En febrero de ese mismo año le tocaba el turno a Alfonso Candón, que presentó su renuncia para dedicarse a sus tareas de diputado nacional y tras ser relevado por Germán Beardo como presidente local del PP en El Puerto. Le sustituía María del Carmen Molina, ex presidenta de la asociación de discapacitados La Gaviota.

La entrada de Beardo en primer línea y su elección como candidato a la Alcaldía para el próximo 26 de mayo, provocó un malestar en cierto sector del PP que derivó en la presentación -en marzo de 2018- de la dimisión de tres de sus concejales: Gonzalo Ganaza, Alejandro Merello y Consuelo Lorenzo. Éstos fueron sustituidos por Francisco Aguilar, María Rendón y José Ignacio González.

El año 2018 contó también con la dimisión de Ángel Quintana (PSOE), entrando en su lugar Modesto Serrano.

Asimismo, presentaron su dimisión tres de los cuatro concejales de Levantemos El Puerto: María José Marín, que fue relevada por Vanessa Gómez Bernal; Javier Botella, que ahora piensa volver a concurrir a las Municipales con una agrupación de electorales «exclusivamente municipalista», y que fue sustituido por Laura Gómez Bernal; y, por último, Rocío Luque, la última en abandonar el Ayuntamiento portuense (en diciembre del pasado año) dando paso a Irene Arana, que será la alcaldable de esta formación para el próximo 26 de mayo.

Tensa situación al final del mandato

Ahora, a dos meses escasos de los comicios locales, la situación vuelve a estar más tensa que nunca. Tras hacerse público a través de este medio el envío del polémico correo por parte de David de la Encina en 2015 solicitando cobrar su sueldo de la Fundación Andalucía Emprende sin acudir a su puesto de trabajo para dedicarse «con absoluta intensidad» a la campaña, la tormenta política se cierne sobre el edificio de Peral a la espera de acontecimientos.

Izquierda Unida, socio de PSOE, pide la cabeza del alcalde, y le da de plazo hasta este lunes para que presente su dimisión. En caso de no hacerlo, harán oficial la ruptura del pacto.

Por su parte, el primer edil afirma que no piensa dimitir y que se siente con fuerzas para afrontar una nueva campaña electoral para aspirar a seguir siendo alcalde de todos los portuenses.

Desde IU han lanzado un órdago no solo a De la Encina sino a la dirección local, provincial y regional del PSOE para que fuercen al alcalde a que abandone su cargo ante lo que consideran unos hechos de «extrema gravedad» y más que «reprobables». El alcalde se defiende diciendo que «seré torpe e ingenuo pero no soy un defraudador».