La flota pesquera gaditana se enfrenta a varios meses de incertidumbre

La renovación del acuerdo con Marruecos aún no se ha firmado, pese al anuncio de julio, lo que añade más angustia al sector

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La flota pesquera gaditana se enfrenta a unos meses complicados. En ello coinciden tanto armadores como patronos, que están viendo como actualmente el Golfo de Cádiz se encuentra saturado, ante la cantidad de embarcaciones que buscan tirar para delante con lo que ofrecen las aguas de Cádiz. Y es que ahora mismo no pueden faenar en Marruecos ya que caducó el acuerdo que existía con la Unión Europea para poder pescar en sus aguas. Y aunque ya se ha anunciado un nuevo acuerdo, lo cierto es que todavía faltan muchos puntos que cerrar y por lo tanto tiempo. Es decir que no se espera que sea hasta dentro de unos meses cuando se pueda volver a esa zona.

«La verdad es que ahora mismo nuestra situación es de incertidumbre. Tenemos la tranquilidad de que ya se ha anunciado un principio de acuerdo con Marruecos, pero desconocemos aún los detalles que es lo importante y lo que ahora se tendrá que ir cerrando. Es decir, saber cuando vamos y a poder volver y la cuotas. En cuanto al tiempo parecer que será por unos cuatro años, pero todo lo demás se desconoce. Lo que sí tenemos es la realidad, es decir que no podemos ir a aguas de Marruecos», explica Alfonso Reyes, patrón mayor de la cofradía de pescadores de Barba.

Tan solo entre Barbate y Conil se cuantifica en unas 400 familias las que dependen casi de manera directa de un acuerdo entre Rabat y Bruselas para salir a faenar frente a las costas marroquíes. Y es que la flota gaditana está compuesta por algo más de una treintena de barcos, la mayoría de ellos con base en Barbate.

«Para la localidad es muy importante este acuerdo, ya que si no se limitaría mucho la capacidad de maniobra de las embarcaciones. Actualmente ya vemos como el Golfo de Cádiz se encuentra saturado, porque mientras que no se pueda ir a Marruecos pues hay que acudir a otras zonas para poder buscarse la vida».

Fue el pasado 20 de julio cuando se anunció que la Unión Europea y Marruecos habían finalizado las negociaciones para renovar el acuerdo de pesca entre ambas partes e iniciarán ahora los procedimientos internos necesarios para que sea ratificado lo antes posible. «El Reino de Marruecos y la Unión Europea han acordado el contenido del futuro acuerdo de pesca sostenible y su protocolo de aplicación», informaron desde Bruselas y Rabat en un comunicado conjunto al término de la quinta ronda de negociación.

«Las dos partes se han puesto también de acuerdo sobre las disposiciones y mejoras aportadas a estos textos con el objetivo de maximizar los beneficios para las poblaciones locales de las zonas involucradas, respetando los principios de gestión sostenible de los recursos pesqueros y de equidad», añadieron.

A nivel europeo, el nuevo pacto debe ser aprobado por tanto por pleno del Parlamento Europeo, que no se reúne de nuevo hasta septiembre, como por el Consejo de la UE, la institución que representa a los Estados miembros.

El pacto anterior permitía el acceso a aguas marroquíes a unas 126 embarcaciones comunitarias de once países de la UE y España es el Estado miembro más beneficiado. A cambio, el bloque comunitario pagaba a Rabat 30 millones de euros al año: 16 millones por el acceso a las aguas y 14 millones para apoyar el sector pesquero marroquí. Según se ha sabido se podrá contar con 123 licencias por parte de la Unión Europea y España contará con unas 90 que serán utilizadas por 50 buques de la flota andaluza, canaria y gallega.

Por ello, la flota pesquera gaditana pide celeridad para que se pueda volver cuanto antes a Marruecos a faenar, pero son conscientes de que pasarán meses antes de poder hacerlo, de hecho en el anterior acuerdo no pudieron acudir hasta diciembre. «Cuanto más se espere más complicada será la situación a la que nos enfrentamos, motivo por el que también solicitamos que se arreglen cuanto antes las ayudas, porque sino lo vamos a pasar realmente mal», expone el patrón de la cofradía.

La principal demanda de los marineros es facilidad y agilidad para realizar tanto los trámites al sector pesquero como la solicitud de prestación por desempleo. «De estas cantidades depende el sustento de muchas familias de la localidad, mientras Marruecos y la UE realizan la tramitación legislativa y ejecutiva necesaria, lo que podría alargar su entrada en vigor varios meses», dijo el propio alcalde de la localidad, Miguel Molina, que hace hincapié en que son muchas las familias de Barbate las que dependen de estas ayudas.

En este sentido, el alcalde ha acordado con los pescadores enviar una carta a la Dirección General de Ordenación Pesquera y Acuicultura del Ministerio de Agricultura, Pesca, Alimentación y Medio Ambiente donde da traslado de su «descontento» y «preocupación» ante la lentitud del proceso de tramitación de ayudas tanto a marineros, como a armadores y propietarios.

En el documento, dirigido al director general del citado departamento ministerial, Juan Ignacio Gandarias, el alcalde de Barbate solicita «máxima sensibilidad» y una solución urgente ante la tesitura que se vive en el sector, ya «nuestro pueblo vive de la pesca, que es uno de sus motores socioeconómicos más importantes».

Situación complicada

En la necesidad de que las ayudas lleguen cuanto antes coincide también Tomás Pacheco, presidente de los armadores de Barbate que expone que la situación comienza a ser «muy complicada. Pero complicada». Por ello incide en que el Gobierno de España debe ser «responsable» con el estado de la flota pesquera gaditana y agilizar toda la tramitación para que las ayudas lleguen cuanto antes y permitan solventar los duros meses que se esperan hasta que se certifica este acuerdo y se pueda volver a la costa marroquí.

Y no es pero debido a que finalmente se ha conseguido sortear el parón de capturas de sardinas que se planteaba entre España y Portugal. Finalmente la Secretaría General de Pesca ha confirmado el acuerdo para la apertura de la pesquería de la sardina ibérica del 1 de agosto al 30 de septiembre, con un límite de capturas que ha quedado reducido a 4.728 toneladas para ambos países.

España y Portugal presentaron a la Comisión Europea una serie de medidas de refuerzo del plan conjunto de gestión y recuperación de esta pesquería, actualmente en vigor, entre las que se encuentra la disminución de las posibilidades de pesca en este segundo tramo del año, limitando las capturas a 4.728 toneladas, de las que 1.583,88 corresponden a España.

El refuerzo de las medidas contenidas en este plan permite mantener abierta esta pesquería durante el periodo estival, una cuestión de vital importancia para el sector pesquero, al tiempo que contribuye a la recuperación de esta especie, uno de los aspectos prioritarios del plan.

España y Portugal se han comprometido a reforzar las campañas de investigación de la pesquería, para consolidar los datos disponibles que deberían contribuir a mejorar la evaluación del estado del stock para 2019.

Alfonso Reyes expone que se ha conseguido sortear este cierre y al menos evitar que el problema se agrave, pero sigue remarcando la saturación del Golfo de Cádiz y señala en este sentido a especies como el boquerón y sus precios, «a pesar que ha habido capturas muy buenas y que permiten sobrevivir, pero normalmente el precio luego es muy bajo por lo que hace que sea difícil poder tirar con ello».

Mientras que Tomás apunta también a otro problema como es la pesca furtiva y aquellos que no respetan la cuota o restrcciones, algo que perjudica especialmente a la sardina en una época que suele ser propicia para ello. «Es un problema que perjudica de manera directa a la flota de pescadores de Cádiz».

Cuotas pesqueras

El Consejo de Ministros de Agricultura y Pesca de la Unión Europea aprobó el pasado mes de diciembre los límites de capturas pesqueras para 2018 en los que se temía restricciones muy duras para la provincia, pero que fueron más livianas en lo que se refiere al Golfo de Cádiz.

El boquerón se queda con la misma cuota pesquera para 2018, 5.910 toneladas.

La merluza se reduce en un 12 % con respecto a 2017. Traducido a datos locales, la flota andaluza (Cádiz y Huelva) tendrá un cupo de 340 toneladas, 46 toneladas menos que en 2017.

El jurel baja en 24 %. Se queda en 628 toneladas frente a las 787 del pasado año. Finalmente, la cigala queda con un tope de 100 toneladas, aunque el límite está sujeto a un nuevo estudio biológico sobre la especie. Los buenos datos de población sí han permitido la subida del gallo, en 20 %, y la raya en un 15 %.

El pasado mes de mayo el secretario general de Pesca, se reunió con el sector pesquero gaditano en el marco de la Mesa para el Golfo de Cádiz para abordar los principales asuntos de los productores de las provincias de Huelva y Cádiz, analizando la obligación de desembarque y la utilización de cuotas.

En materia de control e inspección se explicó que las actuaciones que efectúa la Secretaría General de Pesca en los distintos puertos obedecen a programas de control e inspección comunitarios y nacionales, de manera que se verifique el adecuado cumplimiento de la normativa.

Ante situaciones puntuales de la pesquería, el secretario general planteó la posibilidad de efectuar adelantos de cuota en determinadas condiciones, así como poner a disposición del sector por parte de las administraciones competentes, la financiación que ofrece el Fondo Europeo Marítimo y de Pesca.

En este aspecto, se informó de que se ha iniciado el debate del próximo Fondo Europeo Marítimo y de Pesca 2021-2027, comprometiéndose la Secretaría General de Pesca a ir de la mano de Administraciones y sector en la negociación de las medidas que necesita el sector pesquero.

También se está negociando con la Universidad de Cádiz la firma de un protocolo de colaboración, en el marco de la Estrategia de Crecimiento Azul que ha elaborado la Secretaría General de Pesca, para que la Universidad pueda elaborar un estudio que analice la situación socioeconómica del sector, de manera que permita diseñar y optimizar las distintas políticas en la materia de las distintas administraciones.