REPORTAJE

«Esto es ya insoportable, estamos absolutamente desbordados y abandonados»

Policías y guardias civiles exigen más recursos materiales, humanos y sanitarios ante el colapso de pateras en las costas de Cádiz

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El hecho de que una persona esté dispuesta a dejar todo atrás y jugarse la vida en aguas del Estrecho es algo inhumano. Dramático. Pero es una realidad. Vidas, que en la mayoría de las veces, por fortuna, llegan a la otra orilla, y de las que hay que ocuparse. La imagen del gran despliegue de más de dos mil efectivos esperando a los inmigrantes del 'Aquarius' en el puerto de Valencia ha levantado ciertas ampollas en Cádiz. No porque se pretendiera que se les dejara abandonados a su suerte muriendo de hambre y sed en la cubierta de un barco (obvio), sino porque aquí esos medios, sin grandes focos mediáticos alumbrando, no son los mismos a pesar de que las cifras sean muy superiores, y caigan cada día como un goteo que no calla jamás.

Desde hace ya muchos años en la provincia de Cádiz eso de rescatar pateras se ha convertido en parte de una rutina cruel a la que parece que se le perdió la perspectiva hace tiempo. Y ahí está el peligro, como alertan las fuerzas policiales: «normalizar una situación que es crítica y no poner los suficientes medios para atenderla, soportarla, controlarla». Pero que sin embargo, se tiene que seguir haciendo.

Los últimos años el aumento de inmigrantes llegados en todo tipo de embarcaciones a la costa gaditana no ha parado de crecer. Pero a pesar de ello, los medios con los que cuentan los agentes de Policía Nacional y Guardia Civil que se encargan de su custodia, control, traslado y trámite de expedientes siguen siendo prácticamente los mismos. Crecen las cifras de los extranjeros que sueñan con la esperanza de otro mundo pero la cobertura para atenderlos es exactamente igual.

Así lo denuncian los que viven casi a diario de cerca este drama. Que lo ven, lo tratan e intentan hacer lo que pueden. «Esto ya es insoportable. No tenemos ni gente ni vehículos, ni horas del día para poder hacer frente a esto». De ahí que se siga estirando lo «poco que se tiene» y que las jornadas de estos agentes, la mayoría de las veces, se alarguen siendo maratonianas en continuas y obligadas atenciones y traslados. Y además es prioritario y no puede esperar a mañana. Hay que cumplir los exigentes trámites legales impuestos.

«La falta de medios es significativa», denuncia Jose Encinas, de la Asociación Unificada de la Guardia Civil (AUGC) de Cádiz. En los rescates por mar son las salvamar las que se ocupan de forma mayoritaria, pero una vez que esas patrulleras tocan tierra son los agentes los que tienen que tomar esa responsabilidad en una primera recepción. «Ahí está el problema. No tenemos vehículos suficientes para los traslados a las comisarías y los que hay no tienen apenas capacidad».

El número de plazas de furgones y autobuses es mínimo para la cantidad de pateras que están llegando. «Eso obliga a que haya agentes cumpliendo con jornadas maratonianas cada día». Últimamente es habitual por ejemplo que en toda la zona de La Janda no haya ninguna patrulla de la Guardia Civil porque todas, absolutamente todas, están recepcionando inmigrantes en el puerto. «Así es imposible hacer otro trabajo que no sea ése», cuenta un agente de la zona, un lugar que, por cierto, ahora en verano tiene que controlar la masiva llegada de turistas y donde el azote del narcotráfico también es bastante habitual. En Barbate, por ejemplo, la situación es «insostenible» cada vez que Salvamento Marítimo deja a decenas de inmigrantes en su puerto, otro 'punto negro' que no está adaptado y no cuenta con un centro de recepción adecuado para las largas esperas y las atenciones que necesitan estas personas.

Toda la zona de La Janda se queda sin patrullas cada vez que llega un desembarco de pateras

Custodia en inferioridad

Los números no dejan de rebasar los límites. Desde el sindicato Jupol advierten también sobre el colapso que se está dando en los calabozos, donde son llevados los inmigrantes antes de ser devueltos –en el caso de los marroquíes porque hay un acuerdo con el país alahuita al respecto– o llevados a los CIE, como los subsaharianos, que no son reconocidos por sus países. «Los calabozos de todas las comisarías de la provincia llevan meses superando su capacidad para albergar detenidos, ya que según el protocolo establecido, van recibiendo inmigrantes de forma rotatoria, pero ante la suma tan importante de personas llegadas en pateras los últimos meses, todos esos calabozos están llenos a diario, más los detenidos comunes que se hacen habitualmente en cada una de ellas», advierten. De ahí que, en el caso de los subsaharianos una vez que pasan por las comisarías, se hayan estado poniendo en libertad ante la falta de espacio en ONG y CIE.

Pero esta situación conlleva otro riesgo añadido ya que en todos los casos los inmigrantes son custodiados por muchos menos policías de los que correspondería por número de detenidos, con el consiguiente peligro que dichos agentes corren por encontrarse en clara inferioridad numérica si hay algún problema o enfrentamiento. Y si son trasladados a otros lugares como ha ocurrido en los últimos días en Tarifa o Jerez, donde se han utilizado pabellones deportivos para acogerlos, este peligro de incidentes es todavía mayor, ya que en esos espacios no existen las medidas de seguridad oportunas. «En ninguno de estos sitios se cumple en absoluto ninguna de las circulares al respecto ni ninguna medida de riesgos laborales», indican desde Jupol.

Los pabellones donde se han acogido a inmigrantes no cuentan con las medidas de seguridad necesarias

El Sindicato Unificado de Policía (SUP) también viene alertando desde hace tiempo de este «grave déficit». Los calabozos, dicen, están «bloqueados, sin que desde el Gobierno central haya intención de abordar este problema, como ha ocurrido en Valencia con el 'Aquarius', donde se estableció un amplio dispositivo con todos los medios necesarios». Según advierten desde el sindicato, «se necesitaría habilitar un centro de recepción en condiciones en el puerto de Tarifa. En cambio, los dispositivos establecidos en Cádiz, carecen de todo tipo de medios. Nos sentimos abandonados a nuestra suerte», lamentan.

«Cada vez son más  los días de la semana que nos dedicamos en exclusiva a 'devolver' a inmigrantes a Marruecos» –que, por cierto, solo acepta a 25 de ellos al día–. Largos viajes de ida y vuelta hasta Ceuta que tienen que cubrir los efectivos de Seguridad Ciudadana de la Policía Nacional. Según advierte Jupol «la cantidad de vehículos radiopatrullas y de unidades como UPR se ve mermada de forma importante y no pueden atender sus funciones policiales y de atención a los ciudadanos». Así no es de extrañar que, como indican, se ha dado el caso de que ante una avalancha de pateras algunos municipios «se han quedado sin vehículos disponibles para atender las llamadas del 091».

«Nos estamos dedicando casi en exclusiva a traslados a Marruecos, desasistiendo otras muchas funciones»

De esta misma manera, alerta Jupol, otras brigadas policiales, como es el caso de Extranjería y Policía Científica, se están viendo «desbordados»y tampoco pueden en muchas ocasiones desarrollar otros servicios de su competencia con normalidad. «Muchos de estos compañeros habitualmente echan muchas horas de más, en algunas ocasiones no pagadas por la falta de partida presupuestaria para servicios extraordinarios, y en otras difícilmente compensables en tiempo por la falta de personal existente en todas las plantillas». Casos como los de Algeciras o Tarifa son «realmente desastrosos, llegando incluso a tener que tirar de agentes comisionados para la OPE 2018 para atender las demandas de seguridad ciudadana».

En Extranjería la situación es «límite». Solo este lunes tramitaron 80 expedientes de menores extranjeros

Según el SUP, el volumen de trabajo que llevan estos policías en las distintas plantillas de la provincial de Cádiz, «se hace insostenible». Como ejemplo, este pasado lunes en Extranjería estaban tramitando 80 expedientes de MENAS (menores extranjeros no acompañados), que han llegado a nuestras costas en pateras.Y cada día otras decenas más. «Para colmo, el CIE de Tarifa se encuentra cerrado debido a una avería en las conducciones de agua potable y el megaproyecto del CIE de Algeciras sigue sin presupuesto económico».

Los sindicatos policiales exigen la adopción de las medidas necesarias para garantizar la seguridad de los policías dotándolos tanto de medios materiales y preventivos, como humanos.