Funcionarios municipales prepararon el viernes los centros escolares para la votación de este domingo
Funcionarios municipales prepararon el viernes los centros escolares para la votación de este domingo - ANTONIO VÁZQUEZ
ELECCIONES EN ANDALUCÍA

La encrucijada de Susana

El PSOE se queda sin aliados para flotar con su mayoría simple, según los sondeos, lo que llevaría a repetir las elecciones

La alianza con Adelante Andalucía se antoja complicada si Teresa Rodríguez mantiene su promesa de «ni mijita, ni muerta pacto con Susana»

CÁDIZActualizado:

Si hacemos caso a los últimos sondeos publicados el pasado jueves, el PSOE volvería a ganar las elecciones en Andalucía, pero sin mayoría absoluta. El escenario sería muy similar al de marzo de 2015, con la diferencia de que Susana Díaz se ha quedado sin aliados fiables para formar gobierno. Su investidura como presidenta dependería, por tanto, del apoyo de Adelante Andalucía, sin embargo, la candidata por esta formación, que agrupa a Podemos y a Izquierda Unida, Teresa Rodríguez, ya ha advertido durante la campaña electoral que de eso «ni mijita, ni muerta pactaría con Susana». ¿Mantendrá su promesa tras el 2-D? Hay que recordar que Teresa Rodríguez se opuso rotundamente en 2015 a facilitar el gobierno del PSOE, lo que llevó a Ciudadanos a replantear su situación y salir al rescate de Susana Díaz prestando así un apoyo puntual y desbloqueando la situación.

En cuanto al bloque de derechas, no suma, según las encuestas, respaldo suficiente como para forzar al cambio político en la comunidad. Este escenario es el que está sobre la mesa en los cuarteles generales de las distintas formaciones políticas que concurren a esta nueva cita electoral en Andalucía, pero también está en la mente de todos que si Susana Díaz no logra reunir el apoyo suficiente iremos a nuevas elecciones en marzo del próximo año.

Pese a todo, los sondeos son simplemente encuestas de opinión con un amplio abanico de posibilidades. De hecho, el candidato de Ciudadanos a presidir la Junta, Juan Marín, destacaba el pasado jueves en el Foro de LA VOZ que el mapa puede cambiar porque aseguraba que su partido se encontraba a un solo un punto de sumar la fuerza necesaria para desbancar a la izquierda.

El bloque de derechas, con la incorporación de VOX, espera el repunte final de última hora para plantar cara y forzar el cambio

Este domingo se celebran las decimoprimeras elecciones en Andalucía desde 1982 y, salvo en 2012, que ganó el PP, pero no logró gobernar, el resto las ha ganado el PSOE, cinco de ellas con mayoría absoluta. No obstante, el declive socialista de los últimos tiempos en el Parlamento andaluz comenzó con las autonómicas de 2008 logrando 56 escaños, cinco menos que en las elecciones de 2004. El entonces presidente Manuel Chaves, que navegaba en mayoría absoluta, comenzaba así a acusar el desgaste de 18 años en el cargo. Fue entonces cuando recogió el testigo José Antonio Griñán, que se presentó en las autonómicas de marzo de 2012 y bajó la representación socialista en otros seis parlamentarios. El PSOE logró 47 escaños y un 39,5% de respaldo de los votantes, uno de los registros más bajos hasta entonces del PSOE en Andalucía junto con el obtenido en 1994, que obtuvo 45 parlamentarios.

Arenas ganó, pero no gobernó

En 2012, la fuerza más votada fue el PP, que logró 50 representantes, pero su líder, Javier Arenas, no pudo ser investido presidente ya que ese año el PSOE y IU formaron Gobierno: Griñán fue su presidente y Diego Valderas, el vicepresidente.

La tendencia a la baja tanto del PSOE como del PP se confirma, precisamente, en las elecciones de marzo de 2015, donde la nueva lideresa de Andalucía, Susana Díaz, logra 47 escaños y se deja por el camino 116.645 votos, mientras que el PP de 50 pasa a 33 y pierde 505.148 votos. La irrupción de nuevos partidos como Podemos y Ciudadanos provocan la fragmentación del voto. Izquierda Unida, en las últimas elecciones, también cayó al pasar de 12 escaños a 5 y una hemorragia de 163.946 votos.

El declive del PSOE arrancó en 2008 con la última etapa de Chaves, siguió en 2012 con Griñán y la hemorragia se mantuvo con Susana en 2015

¿Que puede pasar este domingo? Susana Díaz, que opta a la reelección, es consciente de la pérdida de peso y en la campaña electoral ya ha comentó abiertamente «que la dejen gobernar y no obstaculicen» en clara referencia a Adelante Andalucía, que parece que tendrá la llave del gobierno. Los sondeos le auguran una pérdida de hasta tres escaños situándose en 45. El PP tampoco se libra del descenso. Pasaría de 33 escaños a 20 ó 22, mientras que Adelante Andalucía se quedaría con 20, es decir, el mismo tanteo que tiene ahora por separado Podemos, 15 escaños, y IU, 5.

La formación que experimentará el mayor avance será Ciudadanos, que pasará de 9 diputados a 20, aunque su líder en Andalucía, Juan Marín, confía en un repunte de última hora. La sorpresa de estas elecciones es VOX. Los sondeos le aseguran la entrada en el Parlamento con 1 ó 2 representantes. Este panorama deja a Susana Díaz en una encrucijada. La presidenta de la Junta y secretaria general de los socialistas andaluces ya no tiene el viento a favor ni tampoco es la figura ascendente que vimos hace cinco años, cuando comenzó a presidir el gobierno regional, dos de ellos sin pasar por las urnas.

Sus aspiraciones se vieron truncadas dramáticamente en las primarias socialistas en marzo de 2017, a las que llegó después de una guerra interna en el partido que se vio reflejada en la dimisión forzosa de Sánchez en el traumático Comité Federal de octubre de 2016. Las primarias terminaron con ella derrotada. Sánchez recuperó la secretaría general del partido y en junio de 2018, tras forzar una moción de censura contra Mariano Rajoy, logró llegar a la Moncloa.

La subida del PP en 2012 con Arenas rebajó su intensidad en 2015 con Juanma Moreno y la irrupción de Ciudadanos

Por lo que respecta al popular Juanma Moreno, su futuro político depende también de estas elecciones. Lo designó Rajoy en 2014 para liderar el cambio en Andalucía, sin embargo, las elecciones autonómicas de 2015 propinaron un duro golpe al PP, que pasó de 50 escaños a 33 y la pérdida de más de medio millón de votos. Las encuestas no auguran un buen resultado para Moreno Bonilla este domingo, que ha visto como Ciudadanos ha comido parte del espacio político que hasta ahora ocupaba el PP. Para más inri, Moreno Bonilla apostó en las primarias del PP por la opción de Soraya Sáenz de Santamaría, que fue derrotada en primarias del PP por la candidatura de Pablo Casado.

El discurso de Ciudadanos

Ciudadanos es el que tiene el viento de cola en estas elecciones y su candidato, Juan Marín, lo sabe. El grupo naranja ha tenido que hacer una pirueta con su discurso político tras haber pasado tres años apoyando el gobierno socialista de Susana Díaz. Así, Marín ha destacado durante la campaña que los grandes cambios de la política andaluza han venido forzados por Ciudadanos, que ha sido el que ha estado velando por el cumplimiento del pacto. Entre los logros destaca la eliminación del impuesto de sucesiones, la bajada del IRPF, la puesta en marcha de políticas activas para los autónomos o el aumento de las partidas de sanidad y educación. El candidato de Ciudadanos ha criticado el «brutal nivel de infraejecución presupuestaria que ha provocado que en los dos últimos ejercicios se hayan dejado 3.622 millones de euros sin ejecutar, mientras en inversiones públicas se han quedado sin invertir 952 millones de euros» con los que se podrían haber acabado muchas obras». «Ahora es el momento de acabar con los privilegios para otros territorios y tener un proyecto de país donde Andalucía sea uno de los motores que lo lleve a pisar fuerte en Europa y no a pedir permiso, sino a decir que España está aquí y puede ser la tercera potencia de la Unión Europea», ha enfatizado.

Sin embargo, una de las incógnitas de estas elecciones es VOX. Se trata de un partido que hasta ahora pasaba inadvertido, sin embargo, desde el lleno en el mitin Vistalegre (Madrid), que congregó a más de 9.000 personas, su líder, Santiago Abascal, y el partido han ido ganando popularidad hasta el punto de que las encuestas le otorgan, incluso, dos escaños en el Parlamento andaluz tras el 2-D. En los últimos días de campaña electoral en Andalucía, todos los sondeos han anunciando la posible entrada de VOX en el Parlamento andaluz con una estimación de voto de en torno al 4,2 % de los votos, conseguidos en gran parte en la provincia de Almería. Francisco Serrano, juez readmitido, ahora abogado con despacho propio, conocido por abanderar el rechazo a las políticas de igualdad y el «terrorismo de género», es el cabeza de lista por Sevilla y candidato de VOX a la Presidencia de la Junta. Serrano reivindica el carácter democrático de VOX y lo define como un partido «que defiende las libertades». En Cádiz, el cabeza de lista es Manuel Gavira, y no se descarta que el segundo escaño de esta formación lo proporcione la provincia gaditana.

El bloque de los partidos de derecha están llamando a la participación, ya que la abstención podría favorecer indirectamente a los dos partidos de izquierda. En 2015, la abstención fue del 36,6%, mientras que en 2012 llegó al 39,2%. Más de 6,5 millones de andaluces están llamados este domingo a las urnas, lo que supone un incremento del censo en 44.964 personas más que en las elecciones autonómicas anteriores.