Un pescador manipulando una red de pesca en el puerto
Un pescador manipulando una red de pesca en el puerto - Óscar Chamorro
PROVINCIA

Boquerones, sardinas y caballas ya aguardan en Marruecos a los pesqueros gaditanos

El acuerdo alanzado entre la Unión Europea y Marruecos permitirá a 40 embarcaciones de la provincia faenar en los caladeros marroquíes los próximos cuatro años

CádizActualizado:

La flota pesquera gaditana volverá a faenar en los caladeros marroquíes prácticamente un año después. La firma del Acuerdo de Pesca alcanzado entre la Unión Europea y el Reino de Marruecos supone un balón de oxígeno importante para centenares de familias, principalmente de Barbate, Conil de la Frontera y Algeciras, cuyo principal sustento económico deriva de la pesca.

Del total de 138 licencias concedidas a la Unión Europea, a España le corresponden más de 90 de las cuales 40 pertenecen a buques de la provincia de Cádiz. El resto se las reparten otros municipios de Andalucía, Galicia y Canarias.

El sector pesquero sigue siendo especialmente importante en Barbate y Conil. Alfonso Reyes, presidente de la Cofradía de Pescadores de Barbate, ha aplaudido este acuerdo que permitirá a un total de 22 barcos de esta localidad faenar en aguas marroquíes.

Pese a esta buena noticia, el principal motor económico de este municipio de La Janda no vive sus mejores tiempos. «En los años 70 y 80 había en Barbate una flota de 200 barcos y unos 4.000 tripulantes. Ahora mismo hay una veintena de embarcaciones y unos 400 tripulantes», explica Reyes.

La comercialización, las importaciones y los bajos precios de venta del producto han provocado una merma importante en el sector. El presidente de la Cofradía de Pescadores de Barbate pone en entredicho la rentabilidad del trabajo en muchas ocasiones: «No es normal que vendamos los boquerones a 60 céntimos el kilo y luego encontrarlos en el mercado a 4 euros».

Tras este acuerdo institucional entre la Unión Europea y Marruecos, ahora llega el turno de los trámites burocráticos. Las embarcaciones deben solicitar las licencias necesarias para poder faenar en aguas marroquíes, unos permisos que oscilan, según Alfonso Reyes, «entre los 6.000 y los 9.000 euros por trimestre». A ello hay que sumar la documentación de los propios buques y la inspección que tienen que pasar en el puerto de Tánger.

Aún así, los pescadores de la provincia de Cádiz afrontan la reapertura de los caladeros marroquíes con mucho optimismo: «Tenemos la ilusión de llegar y encontrarnos bastante pescado después de un año. Esperamos que de estos cuatro años, al menos dos sean rentables».

Nicolás Fernández, secretario general de la Federación de Cofradías de Pescadores de Cádiz (FECOPESCA), ha asegurado que este Acuerdo de Pesca «es algo extraordinario» para la provincia.

«Para la flota que faena en el entorno del Estrecho, aún no estando acogida al acuerdo de Marruecos, este acuerdo tiene una importancia vital», ha explicado Fernández, quien considera que esta alianza trae consigo «una paz social importante en nuestra zona, pues el Estrecho es muy estrecho y ahí conviven la flota de esta parte y de la otra». Por lo tanto, la apertura de los caladeros marroquíes traerán consigo un pequeño alivio para la congestionada zona del Estrecho.

Pesca de cerco y con palangre

En total serán 40 las embarcaciones de la provincia de Cádiz que podrán faenar durante los próximos cuatros años en el país vecino. La pesca en cerco es la técnica más utilizada por los pescadores gaditanos, siendo las especies pelágicas (boquerones, sardinas, jureles y caballas) las más capturadas junto a algunos túnidos.

Otra de las técnicas extendidas por parte de las embarcaciones de la provincia es el palangre, un arte de pesca pasivo con anzuelos a través de la cuál se pescan especies como voraces o romeretes entre otros peces con escamas.

La abundancia de pescado es la gran diferencia que existe entre los caladeros marroquíes y las zonas de pesca ubicadas en las aguas del golfo de Cádiz. “Son las mismas especies, pero hay determinados bajos en Marruecos donde la pesquería es más abundante. La calidad es la misma”, apunta Fernández.

Desde este lunes, las embarcaciones gaditanas ya esperan los permisos y licencias necesarias para echarse a la mar y volver a faenar, un año después, en los caladeros marroquíes para la captura de un producto de calidad en un época estival donde se incrementa notablemente el consumo de pescado.