La retirada de unas becas prometidas indigna a los padres de niños gaditanos con hiperactividad

La asociación de los jóvenes con este trastorno en Cádiz lamentan que las ayudas anunciadas para este colectivo no estarán listas para este curso

CÁDIZActualizado:

No es un juego de palabras de mal gusto. La Asociación de Familiares de Niños Hiperactivos de Cádiz no para de moverse. En las últimas semanas ha mantenido reuniones con el Ayuntamiento de Cádiz y con el grupo socialista para seguir avanzando en medidas «que eviten que los niños afectados por este trastorno tengan un sufrimiento que puede evitarse», en la palabras de Rosa Caballero, la presidenta de Afhip. Además, en unas semanas se iniciarán sus tradicionales jornadas sobre el trastorno en Cádiz. Por si fuera poco, este sábado organizaron una exhibición ecuestre de la yeguada Cartuja.

Momento de la exhibición ecuestre.
Momento de la exhibición ecuestre.

«La exhibición ha sido todo un éxito, hemos vendido todas las entradas y las familias han disfrutado mucho», detalló ayer Caballero y explicaba que el motivo de la exhibición era «obtener fondos para poder equipar nuestra nueva sede». Ésta es otra de las novedades de la asociación, que ha conseguido un local de la Junta de Andalucía (en la calle William Shakespeare de Jerez) para que puedan trabajar como asociación provincial.

Sin embargo, poco duran las alegrías en casa del pobre. De hecho, Caballero, aunque satisfecha por el éxito de la exhibición, no ocultaba su profundo malestar por el hecho de que la prometida ayuda para los niños con TDAH se haya quedado en nada. «Estamos aún en shock; en una reunión con el senador Francisco Menacho se comprometieron a que todos los niños con este trastorno tendrían una beca y, ahora, a finales de agosto, nos dicen que no hay consignación presupuestaria», subrayó ayer mismo Caballero.

La presidenta de la asociación explica que, hace apenas dos meses, acordaron con el senador socialista por Cádiz que se consideraría a este colectivo dentro de las ayudas para el alumnado con necesidades especiales «ya que hasta ahora, y parece que así va a seguir siendo», sólo se le concedían ayudas a los jóvenes con problemas de conducta o que sumaban una discapacidad.

Caballero recalca que en la provincia, «sólo que pertenezcan a la asociación, hay 200 familias, más las que no lo son de manera formal porque con los gastos que genera el TDAH no pueden pagar la cuota». De momento, ha pedido con carácter de urgencia una reunión con el subdelegado del Gobierno, José Pacheco, para «hacerle llegar nuestra sorpresa y nuestro malestar por esta situación, que deja en una situación tan delicada a nuestros niños».

Un nuevo local

La citada cesión del local llega en el momento de más trabajo para Afhip, ya que es a final de verano cuando comienzan a preparar el curso escolar con las familias de niños afectados por el Trastorno de Déficit de Atención. «Cuando el niño, que no olvidemos que es el protagonista de todo lo que hacemos, llega al colegio o al instituto, el profesor debe tener todos los informes sobre el alumno y debe estar todo preparado para cuando empiezan las clases», pormenoriza Caballero, que le pide al periodista «por favor, añade que los profesores tienen la obligación de hacer una adaptación curricular para los niños afectados por el TDAH, si no se hace hay que presentar una queja».

En cualquier caso, la máxima responsable de la Asociación reconoce que la concienciación sobre este trastorno («que hasta hace unos años aún muchos negaban») del profesorado es cada vez mayor. Como muestran, en las jornadas que realizan «tenemos tantos profesores apuntados que muchos, por desgracia, se quedan fuera». No sólo eso, sino que durante todo el curso escolar «los colegios y los institutos nos llaman –gracias a la estrecha relación que tenemos con Educación– para que demos charlas al profesorado para enseñarles a detectar y a tratar los casos de Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad».

Más coordinación

Con honestidad, Caballero reconoce que la situación ha mejorado respecto a los duros años de la crisis, cuando vieron recortadas ayudas públicas y servicios para los niños aquejados de Trastorno de Déficit de Atención. «En especial, hay más fluidez con las delegaciones de Educación y de Salud, que son donde más nos movemos». «También nos ha ayudado, hay que reconocerlo, que después de tanto tiempo las administraciones saben que somos un interlocutor serio y que nuestra prioridad son los niños hiperactivos, sean de nuestra asociación o no».

Eso sí, admite que queda mucho por hacer , en especial «porque los medios siguen siendo pocos, sería bueno que hubiera más orientadores porque actualmente estos trabajadores están desbordados, al igual que los profesores de apoyo, que deben atender a muchos jóvenes con características muy diferentes». De hecho, volviendo al tema de las becas, recalca que «si se pusieran más medios, si realmente se ayudara como es debido, igual esas ayudas escolares no eran tan necesarias».

El calendario avanza inmisericorde y las vacaciones escolares se acaban. «La mayoría de niños con TDAH habrán estado estudiando y en clases particulares porque seguramente les habrá quedado alguna asignatura pendiente, pero la mayoría, como todos los niños, está pensando aún más en disfrutar del verano», detalló, para añadir «y nosotros, pendientes de si va a haber dinero, o no, para ellos».