Las instalaciones de la cárcel de Puerto III, donde se encuentra Begoña
Las instalaciones de la cárcel de Puerto III, donde se encuentra Begoña - LA VOZ
Tribunales

La pesadilla de Begoña, la joven gaditana en prisión por 300 euros

Con 31 años, esta joven de San Fernando, se encuentra en prisión por una supuesta estafa de 300 euros

CádizActualizado:

48 horas lleva Begoña Arias en la cárcel y aún se pregunta el por qué. Ingresó en prisión el pasado miércoles y desde entonces es la protagonista de una pesadilla que sus familiares, amigos e incluso su abogado no consiguen explicar. Hace apenas unas semanas debutaba en el Concurso del Carnaval de Cádiz 2018 tocando la bandurria para el coro 'Vive, sueña, canta' de Luis Rivero y ahora intenta hacerse a la idea de su situación en la enfermería de Puerto III, donde han tenido que tratarla ante su estado mental.

Con tan solo 31 años, esta joven de San Fernando se enfrenta a una situación que no olvidará en la vida. Hace cinco años entró a trabajar en una tienda de móviles de la Avenida Lacave de Cádiz como dependienta. Así intentaba ganarse la vida hasta que fue al paro, cuando su jefe decidió cerrar tanto esta tienda como otro establecimiento que tenía en Puerto Real. Sin embargo, además de ir al paro, esta dependienta se llevo consigo la demanda de una clienta por un alta fraudulenta en una línea de móvil. En total, la demandante reclamaba una cuantía de 300 euros.

Ahí empezó una historia que ha acabado con una sentencia en firme de dos años y diez meses de cárcel, por un delito de suplantación de la personalidad y estafa. José Antonio, novio de Begoña, culpa directamente a su abogado de oficio del desenlace judicial, «ya que cometió numerosos fallos que han llevado a Begoña a la cárcel». De hecho, su novio recuerda que el abogado ni siquiera solicitó la nulidad del juicio al encontrarse el dueño de la tienda huido, «que es el responsable de todos los trámites que allí se hacían».

Asimismo, la familia pone de relieve que el alta de la demandante se llevó a cabo en el establecimiento de Puerto Real, donde no estaba Begoña, «pero el abogado tampoco lo alegó ante el juez», apunta con indignación José Antonio, que relata supuestas negligencias que se desencadenaron durante el juicio. «Su abogado le decía a Begoña que ella no hablara, que él apuntaba lo que tuviese que apuntar, y eso es lo que hizo ella, hacerle caso a este abogado, que decidió eludir la responsabilidad civil, que le hubiera permitido saldar la deuda con una multa y ya está», agrega.

Además, la familia pone de relieve que el juez ha aplicado la máxima condena para un caso de este tipo a pesar de que la estafa, en caso de que fuera cierta, era de 300 euros. También denuncian el tratamiento recibido en el Hospital de Puerto Real, donde la joven estaba siendo tratada por encontrarse en estado de depresión. «Decidieron darla de alta por supuestas presiones de los superiores, no porque ella se encontrase en buen estado. Está demostrado que el estado mental de Begoña no es bueno. De hecho, en prisión se encuentra medicada, con brotes psicóticos», apunta su pareja.

En estos momentos, el caso ya se encuentra en manos de un prestigioso abogado, que al encontrarse con una sentencia en firme, está trabajando para que la Audiencia Provincial de Cádiz separe ambas condenas y que Begoña pueda salir de la cárcel lo antes posible. Sus familiares también están recogiendo firmas en charge.org con este mismo propósito. Ya son casi 2.000 firmas las que se han conseguido en apenas unos días.

En los próximos días también está prevista la convocatoria de una manifestación en San Fernando para mostrar a Begoña el respaldo y el apoyo de sus vecinos.