El sospechoso fue detenido en la Corrala cuando huía a la carrera.
El sospechoso fue detenido en la Corrala cuando huía a la carrera. - F. JIMÉNEZ
SUCESOS | CÁDIZ

Persecución policial y detención en Cádiz: «¡Os voy a matar a todos, he estado veinte años en la cárcel y no me importa nada!»

La Policía Nacional detiene en La Corrala a un delincuente «extremadamente violento» al que investigan por varios robos que supuestamente cometió armado con un cuchillo de grandes dimensiones

En su arresto, Jonathan M., viejo conocido de los agentes, se resistió golpeando y amenazando a los policías e intentó escapar en varias ocasiones. En su historial tiene una condena por homicidio

CádizActualizado:

Martes pasado por la tarde. Agentes de la Policía Nacional de Cádiz reciben un aviso de que dos individuos han cometido un hurto en un estanco de la Avenida Ana de Viya. Han entrado en el establecimiento, han pedido varios cartones de tabaco y han salido corriendo. De momento parece una intervención policial más. Pero no lo será.

Tras recibir la alerta varios indicativos de servicio, tanto de radiopatrullas como de la UPR, intentan localizarlos por la zona. Reciben por radio una somera descripción de estos individuos. Dan con ellos a la altura del parque Varela. Les dan el alto pero estos dos sujetos siguen en su empeño de escapar a la carrera. Hasta que llegan a las viviendas conocidas como La Corrala y, antes de entrar, en la agitación del momento, se chocan entre ellos y uno cae al suelo haciéndose una brecha en la frente. En ese momento es detenido. Su resistencia es total. Profiere gritos, amenazas y pega manotazos y patadas a los policías.

Tras comunicarle su arresto, los agentes lo trasladan en primer lugar a un centro médico por la herida que presenta. No depone en ningún momento su actitud. A pesar de estar engrilletado a la espalda logra pasar sus brazos a la zona delantera y comienza a dar patadas y golpes al vehículo policial. De nuevo, fuera, le tienen que volver a reducir.

Amenaza a agentes y sanitarios

Llega a la consulta y Jonathan no deja de gritar: «¡Os voy a matar a todos, hijos de puta, os voy a meter en el maletero de un coche a vosotros y a vuestra familia. Me da igual que tengáis hijos pequeños, voy a ir por ellos. Tengo dos homicidios y no me importa uno más. Si tengo oportunidad os quito la pistola y os mato a todos!», aseguran las fuentes consultadas que decía mientras no cejaba en su extrema posición desafiante y agresiva. También se muestra violento con los sanitarios que lo atienden. Tal es su actitud, que los policías que lo custodian se ven obligados a pedir refuerzos para evitar que agreda a alguien.

Una vez en Comisaría se le identifica plenamente. Se trata de Jonathan M., de 35 años. Algunos ya lo conocen bien. Tiene un buen historial de antecedentes. Entre ellos, una condena por homicidio en tentativa. Según las mismas fuentes, hace unos años atacó con un cuchillo e hirió gravemente a un chico que intentó evitar que cometiera malos tratos contra una mujer. En su ficha constan además que tiene hasta cuatro requisitorias judiciales, por delitos contra el patrimonio, lesiones, malos tratos... además de otra búsqueda policial activa por robo con fuerza. Esta vez queda detenido como presunto autor de un hurto, resistencia y atentado.

Finalmente es trasladado a los calabozos de San Fernando y durante el trayecto y a su llegada vuelve a lo mismo. Intenta escaparse otra vez, aunque los policías evitan de nuevo que se dé a la fuga.

Tras su identificación, agentes de la Unidad de Delincuencia Urbana ponen el ojo en él. Sus rasgos coinciden con un ladrón que están buscando por haber cometido varios robos en diferentes comercios de Cádiz.

Al parecer esta persona también actuaba de una manera muy violenta amenazando a los trabajadores con un cuchillo de grandes dimensiones. De momento, estas pesquisas siguen su curso para esclarecer con todas las pruebas suficientes si es Jonathan quien ha cometido esos hechos. A la espera de esa posible cuenta pendiente, en las próximas horas pasará a disposición judicial, de momento, por esta última 'aventura' delictiva.