Kichi con el bastón de mando el día de su toma de posesión
Kichi con el bastón de mando el día de su toma de posesión - LA VOZ
MUNICIPAL

Kichi reestructura su equipo de gobierno

Navarro y Vila se consolidam como los hombres fuertes mientras que la representación femenina pierde poder en el seno del gobierno local

Es el tercer cambio en el gobierno local de Cádiz en dos años

CádizActualizado:

El alcalde de Cádiz, José María González 'Kichi', ha reestructurado por tercera vez en dos años el equipo de gobierno. El último «ajuste» se ha conocido hoy martes y se ha realizado mediante la firma de un decreto de modificación de delegaciones para lograr «una mayor eficacia organizativa y la mejora continua en la prestación de los servicios municipales», según ha explicado el equipo de gobierno.

La reestructuración afecta, aunque de desigual manera, a tres concejales: Martín Vila, Ana Fernández y David Navarro. Se redistribuyen sus responsabilidades, asumiendo más competencias los ediles y perdiendo responsabilidades de gobierno la edil.

Esta reestructuración, que se produce casi dos años después de la primera que tuvo lugar en agosto de 2016, y año y medio después de un nuevo ajuste tras la dimisión del exconcejal de Medio Ambiente, fija posiciones de cara a las próximas elecciones municipales de 2019.

Estos «pequeños ajustes» (en palabras del ejecutivo local), al margen de la mayor operatividad y eficacia que esgrime el ayuntamiento, engrasan la estrategia (¿y maquinaria?) electoral. Por un lado, encumbran a David Navarro como hombre fuerte del gobierno local. Por otro, se aseguran la lealtad de los socios de Ganar Cádiz concentrando en Martín Vila la totalidad de responsabilidades sobre el urbanismo y la movilidad ciudadana, una materia capital para la formación de izquierdas si bien es cierto que la modificación también entra dentro de toda lógica.

De esta manera, a partir de ahora, Martín Vila, primer teniente de alcalde, se acomoda definitivamente como hombre fuerte en el organigrama municipal. Mantiene urbanismo, mantenimiento urbano, movilidad, transporte, vía pública, alumbrado y memoria democrática y pasa a asumir también tráfico y taxi (hasta ahora era un área competencia de Navarro) aglutinando de esta manera todas las competencias municipales relacionadas con la movilidad, una de las prioridades programáticas de Ganar Cádiz. La asunción de más competencias por parte de Vila obedece al pragmatismo en la organización y ejecución de políticas de movilidad pero también puede ser interpretado como un guiño del gobierno de Podemos a sus socios para asegurarse apoyo y lealtad en la próxima cita con las urnas.

David Navarro, por su parte, es la pieza clave en el gobierno de Podemos, su representante institucional ante terceros y el interlocutor con la oposición. Continua con la coordinación de desarrollo municipal, la delegación de economía, hacienda y deuda, personal y seguridad ciudadana. Pierde tráfico y pasa a asumir la delegación municipal de patrimonio y la de presidencia (de la que antes era responsable la segunda teniente de alcalde Ana Fernández), una de las más fuertes y ligadas a la alcaldía. Esta nueva asunción de competencias ha sido la más criticada por la oposición ante lo cual Navarro ha restado importancia y ha aludido a su condición de representante del Ayuntamiento en la Unión de Ciudades Capitales Iberoamericanas - lo que requiere su asistencia a todos los actos institucionales- para defender el decreto delegándole el área de Presidencia sólo viene a dar «oficialidad» a lo que venía haciendo «de forma oficiosa».

Este cambio de gobierno también cede a Navarro las funciones de patrimonio, asumiendo concretamente las relativas a dirigir, inspeccionar e impulsar la rehabilitación y conservación del patrimonio histórico, mueble e inmueble, en los niveles de actuación previstos por la normativa aplicable. Igualmente, asume la coordinación de las actuaciones que a este respecto estaban atribuidas a la Concejalía de Urbanismo, Turismo, etcétera, además de la puesta en marcha del Plan Municipal de Patrimonio.

Por su parte, la también portavoz del gobierno, Ana Fernández, se queda solo con las competencias de asuntos sociales y enseñanza, lo que supone una pérdida de representación de poder femenino en el seno del equipo de un gobierno cuyo partido político matriz se define como feminista e incluso sus máximos dirigentes a nivel nacional han adoptado el lenguaje inclusivo y no discriminatorio hacia las mujeres.

El argumento ofrecido por el gobierno para justificar este recorte descansa en la «clara prioridad» por los Asuntos Sociales. Es decir, con menos funciones, Fernández podrá «centrarse» en la tarea «muy compleja y exhaustiva» de los Asuntos Sociales y «revertir la gestión devenida de estos últimos 20 años» -en alusión al anterior gobierno del PP- aunque en ello el equipo de gobierno se haya dado cuenta a diez meses de acabar el mandato.

Cabe recordar que enagosto de 2016, el alcalde ya efectuó un cambio en el organigrama del equipo de gobierno intercambiando competencias entre Adrián Martínez de Pinillos y María Romay, asumiendo Navarro las concejalías de Economía, Hacienda y Deuda, modificando las responsabilidades del ya dimitido concejal de Medio Ambiente, Manuel González Bauza, y ganando ya entonces Martín Vila el área de mantenimiento urbano, entre otros cambios.

Unos meses después González Santos efectuó otro cambio de competencias como consecuencia de la dimisión de Manuel González Bauza como responsable de Medio Ambiente y Limpieza del Ayuntamiento de Cádiz tras ser reprobado en el Pleno extraordinario por su vinculación con presuntas irregularidades en el servicio municipal de limpieza.