Gregorio Gómez Pina, con el segundo puente sobre la Bahía de Cádiz de fondo
Gregorio Gómez Pina, con el segundo puente sobre la Bahía de Cádiz de fondo - LA VOZ
Doctor ingeniero de Caminos, Canales y Puertos

Gregorio Gómez Pina: «Con el cambio climático habría que ir pensando en políticas de retranqueos»

El exjefe de Demarcación de Costas, recientemente distinguido por su Colegio de Ingenieros, echa en falta un plan litoral consensuado y mucho más presupuesto

CÁDIZActualizado:

Gregorio Gómez Pina es una mente inquieta. El que fuera jefe de la Demarcación de Costas no para aunque se haya jubilado recientemente. Sigue asistiendo a la universidad como profesor invitado y es nadador master del club Natación Cádiz (donde ha cosechado medallas a nivel provincial y una de bronce en relevos a nivel nacional). Recientemente recibió la Medalla al Mérito Profesional del Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos y este verano ha colaborado con LAVOZ con artículos en los que trataba de acercar los problemas de la costa a los ciudadanos...

–... y además creo que está inmerso en su segunda novela.

–(Ríe) Bueno, la verdad es que la tengo más abandonada de lo que me gustaría porque, aunque me jubilé hace poco, no he parado. De momento, sigo disfrutando del éxito de la primera, ‘Un mundo entre faros’.

–Una de las grandes luchas que ha tenido usted como experto es la de que la ciudad debería tener un plan ante maremotos. ¿Se ha avanzado algo en los últimos años?

–No sólo la ciudad, toda la costa que esté en situación de riesgo en virtud de los mapas sísmicos que hay. Se ha avanzado bastante en ese aspecto. El Gobierno anterior aprobó la directriz de maremotos, indicó que el Instituto Geográfico Nacional es el que debe emitir las alarmas y dejó en manos de las comunidades autónomas los procolos de actuaciones ante la llegada de posibles tsunamis. Pero aquí es donde nos encontramos con el problema: la Junta, hasta donde yo sé, no ha desarrollado todavía el plan territorial que le corresponde.

–¿Los ayuntamientos están tomando medidas al respecto?

–Hay interés. Por ejemplo, sé personalment que el alcalde de Cádiz estaba interesado y que en Chipiona también querían tomar medidas. Pero es la Junta la que tiene la responsabilidad de realizar las acciones.

–¿Cree que la población sabría reaccionar ante un maremoto?

–No voy a ser modesto: puedo saber de maremotos más que el 99% de la población... y yo mismo no sabría bien qué hacer porque no hay un protocolo público y organizado. ¿Cómo le vamos a pedir al ciudadano que lo sepa?

–Pero sí se le podrán dar algunos consejos.

–Básicamente, que busque zonas altas donde refugiarse. Si los hijos están en clase, que no los busque, el colegio se ocupará de ellos. Y, por supuesto, que no traten de coger el coche para huir. Todo esto debería explicarse en los colegios.

–¿Hemos aprendido algo de situaciones como la del año pasado, cuando se produjeron las grandes mareas en el litoral gaditano que afectaron al Paseo?

–El problema del año pasado no fueron las mareas, sino el oleaje por el fuerte viento, que se vio agravado, eso sí, por las pleamares. Pero no fue algo tan excepcional y podría suceder cualquier otro año. Un evento como el del año pasado tiene un periodo de retorno de 50 años. Es decir, cada año hay una posibilidad entre 50 de que se produzca de nuevo (muchísimas más de que te toque la lotería).

–En concreto, ¿cree que los chiringuitos deben estar donde están?

–A ver, yo no le quiero fastidiar a nadie el negocio ni meterme en las competencias de las administraciones. Hay una cosa clara: se han construido infraestructuras en lugares donde son susceptibles de ser atacadas por el oleaje, habrá que ser consecuentes con lo que ocurra. La línea de costa en invierno no es la misma que la del verano y parece que lo hemos olvidado. No podemos luchar contra la naturaleza.

–Le noto pesimista en lo que respecta a la gestión de las costas.

–No me tires de la lengua (ríe). Uno de los grandes problemas es que no hay un Plan de Costas nacional consensuado entre todos los partidos. Uno de los puntales económicos del país es el turismo de sol y playa, pero se ha dejado en una décima parte el presupuesto de costas y en especial el de conservación y mantenimiento. Cuando fui Jefe de la Demarcación llegué a tener unos 20 millones de euros al año para Andalucía Atlántico; ahora, apenas llega a dos millones.

–¿Cómo nos va a afectar el cambio climático en las costas de Cádiz?

–En Cádiz, como en cualquier lugar del litoral, van a influir dos variantes: el aumento del nivel del mar y el cambio en las borrascas. La línea de costa se irá retraquendo y acomodándose a la elevación del nivel medio del mar. Habría que plantearse ya, con una mirada a medio plazo una política de retranqueos en la costa. En EE UU se trasladó un faro 300 metros tierra adentro, en lugar de tratar de protegerlo.