Estar dentro del 'Mistral' no es apto para claustrofóbicos. - FRANCIS JIMÉNEZ
ARMADA ESPAÑOLA

Bajo aguas de Cádiz en el submarino 'Mistral'

El buque de la Armada está atracado el muelle de la capital, donde espera unas 3.000 visitas hasta el sábado

CádizActualizado:

Si a cualquiera de nosotros le dicen que tiene que estar un mes y medio a 300 metros bajo el agua, con otras 58 personas, duchándose una vez cada tres días, con alojamientos comunes y solo dos retretes, en un submarino de casi 68 metros de eslora (largo) y 6,8 metros de manga (ancho), quizá la idea no nos convenza mucho.

Son las condiciones en las que desarrollan su trabajo los 57 hombres y dos mujeres que forman la dotación del submarino 'Mistral' de la Armada Española, que atracó este jueves en el muelle de Cádiz y permanecerá en el mismo hasta el próximo domingo. Tanto este viernes como el sábado se puede visitar de 10.00 a 12.30 horas y de 16 a 19.30 horas. Durante estos días se espera que suban a bordo de este submarino militar unas 3.000 personas que podrán comprobar lo que se siente dentro de este esta unidad de combate de las Fuerzas Armadas.

Ver, oír y callar

«El submarino es ver, oír y callar», explica el capitán de corbeta Fernando Aguirre Pastor, comandante del 'Mistral'. «Son armas estratégicas porque nadie los ve y se encuentran omnipresentes», explica sobre los submarinos, al tiempo que destaca que la característica principal de éstos es la discrección, tanto visual, como acústica y electromagnética.

El 'Mistral' (S-73), que el miércoles celebró el 35 aniversario de su botadura, es un submarino de la clase 'Galerna', de diseño francés y construcción española, junto con el 'Galerna' (S-71) y el 'Tramontana' (S-74), compone la Flotilla de Submarinos de la Armada Española, que tiene su base en Cartagena.

«En 15 años que llevo embarcado en submarinos, Cádiz es el segundo puerto nacional que toco (el primero fue Málaga, hace unos días) y estamos encantados de estar aquí», explica sonriente el comandante del 'Mistral' (que antes fue segundo comandante del 'Tramontana') en el muelle de la Tacita de Plata. Asimismo, aprovecha para recordar que, si todo sigue según lo previsto, España tendrá su primer submarino de diseño y fabricación propia en 2022, serán los S-80, convirtiéndose en una de las siete naciones en el mundo son capacidad de construir submarinos. Mejor dicho, será el segundo sumergible español, ya que Isaac Peral desarrolló el primero de la historia en 1888, proyecto que hizo sus pruebas de mar en la Bahía de Cádiz y que no salió adelante por problemas políticos de la época.

450 metros, la 'cota de colapso'

Bajamos al 'Mistral' por la escalerilla situada más a popa, que da acceso a la primera de las secciones del submarino, la 'A'. El buque se divide en tres secciones, estancas entre ellas, y tanto en la de más a popa como en la de proa (la 'C'), hay una esclusa de salvamento y rescate. Es decir, si hubiese una emergencia a bordo, la dotación se quedaría en uno de estos dos lugares y, desde la esclusa, los rescatarían con un minisubmarino.

«El submarino es el medio de transporte más seguro del mundo», asegura el capitán de corbeta Aguirre. Y es que, señala, en la actualidad hay 100 submarinos bajo el agua y muy rara vez ocurre una desgracia, como ocurrió en Argentina hace exactamente un año con el ARA San Juan. «La incidencia más grave a bordo es un incendio», explica el comandante del 'Mistral', ya que en él se generan gases que pueden matar a la dotación. Un submarino que no puede bajar más de los 450 metros, su 'cota de colapso', pero que suele navegar en los 300 metros.

En la sección 'A' se encuentra la cámara de máquinas. La propulsión del 'Mistral' es eléctrica, a través de baterías que se cargan con diésel generadores. La 'A' es una sección no habitable, en la que, en el cuadro de control están permanentemente de guardia dos suboficiales ya que, como señala el comandante, «la carga de las baterías y su estado es una preocupación constante».

«¿Cuál es la autonomía de este submarino?», preguntamos al capitán de corbeta. «Realmente es la fatiga de la dotación, ya que, por combustible, podríamos estar hasta 110 días bajo el agua y nuestra autonomía de víveres de de 45 días», declara.

La segunda de las secciones es la 'B', situada justo debajo de la vela del submarino. «Esta sección es su corazón», cuenta y en ella se localizan las baterías, el alojamiento de la dotación y las cámaras de oficiales, suboficiales, cabos primeros y marinería. Los alojamientos son comunes y hay una única ducha y dos retretes para los 59 miembros de la dotación. Además, solo disponen de 36 camas, pero en el pañol de torpedos, a proa (como este armamento es de gran dimensión y no llevan toda la carga), han preparado planchas de acero y, sobre ellas camas, para que no tengan que compartir y cada uno tenga su propio lecho. Sobre el poco espacio explica el comandante que «aquí las relaciones personales se viven con mucha intensidad» y destaca la «gran preparación del personal a bordo».

En la sección 'C', la de proa, está el pañol de torpedos y el puesto de mando del submarino, donde se controlan tanto las operaciones (disponen de una antena de guerra electrónica, hidrófonos, sónar), como la seguridad en la inmersión. Es el lugar desde el que el comandante dirige el 'Mistral' y en el que se situan los dos periscopios del submarino, uno de observación y otro de ataque.

Las misiones del arma submarina son obtención de inteligencia (lucha contra el terrorismo, tráfico de drogas e ilícitos), garantizar la libertad de acción de las fuerzas de superficie, reconocimiento e información en zonas avanzadas para apoyo a una fuerza naval e infiltración en la costa de unidades de operaciones especiales. «Nosotros nos encargamos de obtener inteligencia en el mar Mediterráneo y el océano Atlántico», explica el comandante del 'Mistral', que, además, despliega 90 días al año en la operación 'Sea Guardian' de lucha contra el terrorismo en el Mediterráneo y también participa en la operación 'Sophia', que combate las redes de tráfico de personas en el mismo mar. Actualmente, el 'Mistral' participa en GRUFLEX-18, unas maniobras que comenzaron el pasado día 7 en Canarias y que, en estas jornadas y hasta el próximo viernes 23 tienen lugar en aguas de Cádiz y el Retín. En ellas participan, además de este submarino, más de 3.000 militares de cuatro países (España, Italia, Portugal y Estados Unidos), ocho barcos, 25 aeronaves y 150 vehículos.

Por la escotilla de popa salimos a superficie. Finalizamos la visita. Una hora dentro de este submarino nos ha servido para darnos cuenta de la dureza del trabajo de los hombres y mujeres que, de forma voluntaria, como explica el comandante del 'Mistral', eligen servir a España en sus submarinos.