SALUD

«No hay indemnización que pague el daño causado»

Roberto Ortega, abogado de la familia de la mujer en coma por una operación de cataratas, destaca la mala praxis del personal médico

D. Ávila
JerezActualizado:

Carmen, una jerezana de 70 años, acudió el día el 27 de junio de 2016 al Hospital de Jerez de la Frontera para operarse de cataratas. Una intervención quirúrgica simple y casi rutinaria como tantas que se hacen a diario en los centros hospitalarios de la provincia de Cádiz. Pero la de esta mujer no iba a ser una operación más.

Como es habitual, el anestesiólogo le suministró a Carmen la dosis, en principio, correspondiente, puesto que hasta la fecha no se ha podido demostrar cuál fue la cantidad exacta. Haciendo caso omiso a lo que dictamina el protocolo, los servicios médicos dejaron a la mujer sola en la sala durante un tiempo indeterminado, sin monitorizar y sin vigilancia.

Durante ese tiempo desatendida, Carmen sufrió una parada cardiorespiratoria. Al no estar monitorizada, no se transmitió el aviso automático a los servicios médicos de que algo iba mal. Fue el médico residente quién se percató de lo ocurrido al comprobar como Carmen no se movía y no respondía a estímulos.

Tras dar la voz de alerta, el servicio médico procedió a realizarle maniobras de resucitación cardiopulmonar, logrando su reanimación. Al haber sufrido demasiado tiempo una falta de oxígeno a su celebro durante la parada cardiorespiratoria, Carmen entró en coma, un estado en el que permanece a día de hoy, más de tres años después.

«Lo que ocurrió es que la dejaron sola. Tuvimos la mala suerte de que sufrió una parada cardiorespiratoria. Si hubiese estado monitorizada hubiesen saltado las alarmas, se le hubiese atendido inmediatamente y no hubiese pasado absolutamente nada», ha explicado a LA VOZ Roberto Ortega, abogado de la familia.

«Como lo normal es que no pase nada, cuando el anestesista entiende que ya más o menos está estabilizada se va a atender a otro paciente y la deja sola», relata.

La sentencia, a la que ha tenido acceso este medio, ratifica que hubo mala praxis por parte del Servicio Andaluz de Salud (SAS), un mal procedimiento a la hora de actuar provocado también, en parte, por la falta de personal sanitario. Por ello, el Juzgado de lo Contencioso Administrativo 11 de Sevilla ha condenado al SAS a pagar 1.051.751 euros como indemnización.

«El tiempo que estuvo desatendida no se puede determinar con exactitud. Por las analíticas parece ser que fue bastante», apunta Ortega. El informe del forente emitido en su día decretó que no había posibilidad de recuperarse: «Las lesiones que padece son desgraciadamente irreversibles. Tenía 70 años, y físicamente estaba perfecta».

Según el abogado que ha llevado el caso, la familia «está contenta y satisfecha» con la sentencia porque se ha ganado, aunque considera que no existe dinero que pueda pagar los daños irreparables que ha sufrido: «Se han cargado la vida de esta señora. No hay dinero que pague esto, sinceramente».

Tres años después de lo ocurrido, la justicia ha resuelto el caso. La indemnización de más de un millón de euros corresponde a la suma de los daños que el juez entiende que se han producido en la paciente, entre ellos perjuicio personal y estético, daños morales y patrimoniales.

Carmen se encuentra actualmente ingresada en una residencia en Arcos de la Frontera. Sigue en coma, no habla, y debe estar atendida 24 horas al día. Esta jerezana no tiene hijos, por lo que es su hermano quién se ha hecho cargo de ella: «Requiere unas atenciones que su hermano en su domicilio no se las puede dar», concluye el abogado de la familia.

Pese a ello, Roberto Ortega no quiere crear alarmismo en la sociedad: «Era una simple intervención de cataratas, algo muy sencillo. No quiero que se cree ninguna alarma. Esto no es normal que pase. Hay gente que se va a operar de cataratas que nos conoce y nos llama asustados».