INMIGRACIÓN

El «Open Arms» atraca en San Roque con más de 300 inmigrantes a bordo

Más de 30 voluntarios de la Cruz Roja los atenderán; el SUP denuncia la falta de información y medios de la Policía

CádizActualizado:

El barco Open Arms ha arribado sobre las 8,55 horas de este viernes al puerto de Crinavis, en el término municipal de San Roque, donde los más de 300 migrantes que viajan a bordo están siendo atendidos por unos 30 voluntarios de la Cruz Roja en el Centro de Atención Temporal de Extranjeros (CATE) ubicado en el mismo muelle.

Del total de personas rescatadas en el Mediterráneo y trasladada a las costas españolas (310), 179 son menores de edad, que una vez que reciban la primera asistencia van a ser repartidos en residencias de Algeciras y La Línea.

Desde este mismo jueves los más de 300 ocupantes del barco avistaban ya las costas andaluzas desde la cubierta de la embarcación, según confirmó Gerard Canals, jefe de misión de Proactiva Open Arms, a través de un vídeo, que aseguró que la navegación en estas últimas horas estaba siendo «muy cómoda».

Según ha indicado, los migrantes y la tripulación se encuentran en buen estado, aunque en las últimas horas el tiempo es más frío que en la zona donde se ha producido el rescate.

Precisamente, un grupo de ocupantes ha difundido una serie de cartas y mensajes de agradecimiento a España por recalar finalmente en el país. La embarcación viaja con 311 migrantes a bordo después de la evacuación de un bebé y a su madre en Malta, así como a un menor de 14 que viajaba solo, en Lampedussa. El rescate, realizado a 50 millas al noroeste de Trípoli, se produjo hace una semana, solo 24 horas de la llegada de la embarcación de la ONG española al Mediterráneo.

La tripulación del Open Arms observó dos barcas de goma en peligro de naufragio con más de 200 personas a bordo, entre ellos niños, bebés y mujeres embarazas. Los primeros rescatados notificaron que había otra barca más a la deriva, por lo que el Open Arms comenzó a rastrear la zona. Seis horas después informaba del rescate de una tercera embarcación.

En el momento del rescate un guardacostas libio se unió a ellos para encontrar otras embarcaciones a la deriva pero finalmente abandonó la escena «sin previo aviso». El Open Arms intentó comunicarse con las autoridades libias pero no obtuvo respuesta y, por ello, solicitó una evacuación médica debido al peligro que corría el bebé recién nacido por su vida.

El Gobierno español autorizó el fin de semana que el barco pusiese rumbo a Algeciras.