Una asistente al entierro de Sara Ojeda, fallecida en la deflagración del transformador situado en el ‘100% Fun’, porta una rosa.
Una asistente al entierro de Sara Ojeda, fallecida en la deflagración del transformador situado en el ‘100% Fun’, porta una rosa. - ANTONIO VÁZQUEZ

Un año después de la tragedia del ‘100% Fun’

Este domingo se cumple el primer aniversario de la deflagración de un transformador eléctrico que se cobró la vida de dos trabajadoras del establecimiento de Tarifa y dejó seis heridos

CádizActualizado:

Eran algo más de las 19.30 horas del sábado 5 de agosto de 2017. Como cada tarde antes de comenzar el servicio a los clientes en el restaurante del hotel ‘100% Fun’, Sara, Mari, Kisko, Fran, Cobito, Esther, Irene y Dani se sentaron en la mesa del patio trasero de la cocina del establecimiento. Ese día el cocinero les había hecho pasta. Y entonces ocurrió la tragedia. La deflagración de un centro de transformación de Endesa que se situaba en ese mismo patio produjo una llamarada que les pilló de lleno. María de la Luz Morillo, de 33 años, falleció dos días después, su compañera Sara Ojeda, de 32, tres jornadas más tarde. Ambas sufrían quemaduras en el 90% de su cuerpo. El resto de sus compañeros, que tras el accidente fueron trasladados a la Unidad de Quemados del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla, quedaron heridos de gravedad, con quemaduras entre el 30% y el 75% de su cuerpo.

«Aún se encuentran en fase de recuperación, varios de ellos pendientes de operaciones quirúrgicas y la mayoría están siendo tratados psicológicamente», cuenta Juan Ojeda un año más tarde del horror que se llevó por delante la vida de su hija Sara. Juan es el presidente de la Asociación de Afectados por el Accidente del Transformador 29272 en Tarifa que este domingo ha convocado una concentración frente al castillo de Guzmán el Bueno y allí estarán los heridos, sus familiares, las familias de las fallecidas. También, a su lado, los abogados JuanMarín y Enrique Balestra, que llevan su caso a nivel penal y laboral respectivamente y, por supuesto, familiares y ciudadanos. «El pueblo de Tarifa se ha volcado con nosotros», afirma Juan. «Han realizado muchas actividades para ayudarnos económicamente» y, como muestra, un botón, han conseguido vender más de 1.500 camisetas que han realizado en apoyo de su causa, a las que se suman las 600 que Daniel Domínguez, herido en la deflagración, ha vendido en el pueblo cacereño de Navalmoral de la Mata, de donde es natural y que se ha movilizado para echar una mano.

Largo proceso judicial

El proceso judicial aún está en marcha y parece que hasta, al menos, dentro de un año, no concluirá porque, como señalan los abogados de los afectados, «es un caso muy complejo». «Cuando se produjo el accidente se iniciaron diligencias de investigación por la Guardia Civil», explica el letrado Juan Ojeda. «Se asignó como juzgado competente al nº 4 de Tarifa y se abrió el proceso de instrucción». Desde entonces, para saber exactamente qué es lo que ocurrió aquella tarde de agosto en la que se produjo una deflagración en el transformador 29272, de Endesa se han realizado varios informes técnicos por parte de la Guardia Civil, los Bomberos y el Centro de Prevención de Riesgos Laborales de Cádiz, perteneciente a la Junta de Andalucía.

A raíz de las conclusiones de estos informes, la titular del juzgado nº 4 de Algeciras, «ha decidido requerir la presencia del hotel ‘100% Fun’ y de Endesa en calidad de investigados (es decir, presuntos responsables)» y no como parte perjudicada «como ellos pretendían», afirman desde la Asociación. Ambas empresas declararán a mediados de septiembre.

«Hasta que no se termine la fase de instrucción y después la de clarificación no se determinarán los responsables del accidente», señala Juan Marín. «Esto se puede demorar bastante, ya que el proceso está calificado como de ‘especial complejidad’», cuenta. Además, una vez finalizadas las primeras indagaciones, los abogados de las víctimas pedirán que se realicen diligencias de investigación para aclarar algunos aspectos sobre los que creen que existen dudas y también solicitarán que declaren los responsables del mantenimiento del hotel y del transformador.

Asimismo, han interpuesto algunas reclamaciones contra la empresa propietaria del hotel, «primero, por el tema de los seguros, segundo, porque a los trabajadores que eran fijos discontinuos no se les ha llamado para la campaña de verano de este año, lo que desde nuestro punto de vista es un despido y, tercero, para que se les reconozca la antigüedad que tenían en la empresa y la jornada laboral que realizaban con anterioridad al accidente, ya que algunos estaban dados de alta por menos horas de las que trabajaban», desarrolla el letrado Enrique Balestra.

Revivir aquel día

¿Por qué sucedió la tragedia? «Los informes apuntan a un fallo gordo del transformador», cuenta Juan Ojeda. A que «había defectos en la construcción de la caseta, junto a que el transformador sufría sobrecarga en relación a su potencia y carecía de sistemas de emergencia», detalla.

Preguntada por este periódico, Endesa, la propietaria del transformador, señala que «no puede hacer declaraciones al respecto por respeto al proceso judicial». Si bien, los días posteriores a la deflagración la compañía aseguró que el transformador «se encontraba en normal estado de funcionamiento, a la mitad de su vida útil, con todas las revisiones reglamentarias realizadas y cumpliendo la normativa vigente».

También ha rehusado realizar declaraciones el hotel ‘100% Fun’, cuya dirección afirma que «es un horror volver a revivirlo todo».

A Juan Ojeda le falta su hija Sara y se le hace más dura la lucha «cada vez que sale un documento, me llaman de la prensa o hay una fecha señalada». Cuenta Juan que, al principio, entre la confusión y el dolor, no sabían a quien acudir. «Empezamos a buscar ayuda y en Comisiones Obreras vimos la luz porque inmediatamente se pusieron a nuestra disposición y nos orientaron», afirma.

La dirección de CCOO y los delegados estarán en la manifestación de este domingo. «Queremos que se pongan los medios necesarios para que no se vuelva a repetir una tragedia como aquélla», declara José Gavilán, secretario comarcal de salud laboral y acción sindical. «Se podía haber evitado si se hubiesen respetado las normas de prevención de riesgos laborales, porque los trabajadores estaban comiendo en un sitio que no se encontraba habilitado para ello y si el transformador no hubiese estado sobrecalentado», por eso, esperan «que las familias de los fallecidos obtengan el máximo posible de indemnización y también los heridos, porque algunos de ellos no van a poder volver a trabajar».

A raíz de este accidente se aprobó el pasado mes de noviembre una proposición no de ley en el Parlamento andaluz para el esclarecimiento del mismo e implementar medidas extraordinarias de inspección y seguridad en la red de transformadores eléctricos de Andalucía. De este modo se determinó que, en un plazo no superior a un año se llevaría a cabo «un plan de trabajo para la reposición en condiciones de seguridad» de los transformadores que «hayan tenido algún defecto en la última inspección obligatoria», «actuando de manera prioritaria en aquellos cuya antigüedad sea mayor de 25 años». Asimismo, el Parlamento andaluz determinó mantener informados a CCOO y UGT así como a la Asociación de Afectados por el Accidente delTransformador 29272 enTarifa, «de cuantas gestiones se realicen por parte de la Junta de Andalucía, de los resultados de la investigación en curso, así como prestarles el asesoramiento legal o la ayuda de todo orden que precisen para hacer valer los derechos de las víctimas y garantizar que las mismas sean atendidas y resarcidas convenientemente». Pero a la asociación aún no le han comunicado nada. Como ellos mismos dicen, les queda «un largo camino».