El equipo de investigación de la UGR, durante el I Congreso de Investigadores del PTS, en Granada.
El equipo de investigación de la UGR, durante el I Congreso de Investigadores del PTS, en Granada. - ABC
Ciencia

Científicos andaluces mejoran la efectividad antitumoral de un fármaco contra el cáncer

Los investigadores, de las universidades de Granada y Sevilla, han logrado también reducir el dolor que produce

GranadaActualizado:

Investigadores de la Universidad de Granada, en colaboración con la Universidad de Sevilla, han conseguido mejorar la efectividad de un fármaco para pacientes oncológicos. El medicamento, conocido como «placitaxel», cuenta con una nueva fórmula para su administración por medio de nanopartículas que, además de aumentar el efecto antitumoral, también reduce de manera significativa acúmulo en zonas del sistema nervioso, responsable del dolor que acarrea la aplicación de este tratamiento contra el cáncer.

La prestigiosa revista científica Pharmacological Research ha publicado los resultados de este trabajo sobre el «placitaxel», un fármaco muy efectivo para tratar el cáncer de pulmón y de mama cuyo principal reparo es el dolor que infringe. Esto se debe a que el fármaco lesiona neuronas sensitivas localizadas en los ganglios espinales, lo que en muchos casos acarrea la suspensión del tratamiento, según ha informado la Universidad de Granada en una nota de prensa.

Además, paclitaxel es un fármaco no selectivo con alta toxicidad, que necesita para su administración excipientes que pueden provocar efectos secundarios graves. Por último, su efectividad es menor en las denominadas «cancer stem cells», células tumorales resistentes a este y otros fármacos y que son responsables de la reaparición de la enfermedad.

Mejoras notables

Los estudios llevados a cabo han demostrado por primera vez que la asociación del agente paclitaxel a una nueva nanopartícula de ácido láctico y ácido glicólico no sólo presenta una alta biocompatibilidad, lo que es esencial para su uso en humanos, y es capaz de aumenta la actividad del fármaco sobre las células madre tumorales, sino que podría ejercer un efecto protector contra la neuropatía periférica.

Los resultados al experimentar con ratones han demostrado un aumento en el tiempo de circulación del fármaco y una mayor acumulación en los tejidos pulmonares y cerebrales, lo que podría representar una ventaja para su utilización. También se ha comprobado los «extremedamente bajos» niveles de fármaco detectados en los ganglios de la raíz dorsal espinal, lo que evitaría el desarrollo de dolor neuropático.

Los investigadores ya están trabajando en futuras publicaciones sobre el funcionamiento de este hallazgo del grupo científico liderado por José Carlos Prados, catedrático y miembro de Centro de Investigación Biomédica (CIBM) de la UGR y del Instituto de Investigación Biosanitaria de Granada, y Lucía Martín Banderas, profesora titular del departamento de Farmacia y Tecnología Farmacéutica de la Universidad de Sevilla, dentro del proyecto que dirige el profesor José Manuel Baeyens, catedrático del departamento de Farmacología y también miembro del CIBM de la UGR y del Instituto de Investigación Biosanitaria, en colaboración con el Hospital Virgen de las Nieves de Granada.