Sociedad

Tordesillas se prepara para un encierro sin muerte «caliente»

El pueblo ve la llegada de activistas como una «provocación» tras la prohibición del torneo

Celebración del torneo medieval de El Toro de la Vega, en Tordesillas (Valladolid)
Celebración del torneo medieval de El Toro de la Vega, en Tordesillas (Valladolid) - EFE
Valladolid - Actualizado: Guardado en:

Han pasado ya tres días desde que comenzaran las fiestas de la localidad vallisoletana de Tordesillas, pero conforme se va acercando el martes 13 de septiembre, la fecha prevista para la celebración del Toro de la Peña, el festejo que sustituirá el polémico y ya extinto Toro de la Vega tras la aprobación del decreto ley de la Junta de Castilla y León que prohíbe la muerte en público de reses en espectáculos taurinos tradicionales, el ambiente se va caldeando entre los vecinos, sobre todo al pensar en la presencia ese día de activistas y animalistas en la zona, que desde el municipio solo se ve como una «provocación» con ánimo de crear disturbios en la localidad.

«Ya han conseguido el objetivo que querían, ¿a qué quieren venir entonces? ¿A provocar a los vecinos de Tordesillas que llevan todos estos años comportándose elegantemente y con educación? Parece que al final quieren que se llegue a una agresión», sostiene en tono molesto al otro lado del teléfono el presidente de la Federación de Tauromaquia Popular de Castilla y León, Francisco Javier Hernández, quien no descarta que la presencia de estos grupos pudiera terminar en actos violentos.

Hernández estará desde este domingo presente en los festejos taurinos de la localidad y a él, asegura a ABC, se sumarán representantes de numerosas asociaciones castellano y leonesas en defensa de la Fiesta Nacional que quieren respaldar, así, a un pueblo al que, a su juicio, la Junta de Castilla y León le ha hecho mucho daño a golpe de decreto.

El ya desaparecido Toro de la Vega congregó en sus últimas ediciones a cerca de 50.000 personas. El festejo había ganado adeptos, pero sobre todo, detractores -hasta 200 animalistas se congregaron en 2015-. La Junta de Castilla y León tomó la determinación el pasado mayo de prohibir por decreto dar muerte al morlaco, una norma que un mes más tarde era respaldada por las Cortes de esta Comunidad.

En su lugar, el Ayuntamiento de Tordesillas, que ha recurrido ante Tribunal Constitucional la ley autonómica por apreciar «errores de fondo» y amparándose «en un conflicto en defensa de la autonomía local», ha optado por cambiar el histórico torneo por el llamado Toro de la Peña, un festejo sin lidia ni muerte.A las 10.00, una hora antes de que el morlaco salga del cajón en la Plaza Mayor de Tordesillas para enfilar las calles y llegar, una vez cruzado el puente sobre el Duero, al campo, el llamado Patronato del Toro de la Vega ha organizado la lectura de un manifiesto en defensa del anterior torneo.

«Simplemente queremos aprovechar esta fecha señalada para reivindicar la que era una tradición milenaria», apunta su presidente Gerardo Abril, quien confirma la «indignación» de los tordesillanos.

Piden prudencia

Ante la amenaza de los activistas de presentarse nuevamente en el pueblo, Gerardo Abril pide prudencia a sus conciudadanos. «Estamos haciendo un llamamiento desde las distintas asociaciones de que, vayan o no los animalistas, intenten mantener la misma educación que han demostrado otros años», y les ha animado a que les apoyen en su lucha en los juzgados -presentará ante el Constitucional otro recurso- «que es donde lo tenemos que hacer».

El concejal de Participación Ciudadana y Festejos, el socialista Francisco Javier Campos Rodríguez, ve estos días a su pueblo «dolido» por la decisión del Gobierno regional de acabar con su «buque insignia». Todavía tiene esperanzas de que no aparezcan grupos activistas. «Sería venir a provocar», coincide con los representantes del Patronato del Toro de la Vega y la Federación de Tauromaquia Popular. Sin embargo, desde la organización del Tour Nacional Antitaurino ya han confirmado la presencia de animalistas en el municipio vallisoletano.

«No sé cuántos vamos a ser, pero lo que puedo decir es que estaremos», confirma Tony, el nombre con el que se identifica uno de sus portavoces. La primera idea de esta entidad era fletar autobuses a Tordesillas pero hace unos días que se descartó, aunque este representante de los animalistas confirma que «seguramente irá gente a verificar pacíficamente» si van a matar al toro. Tony no considera su presencia una provocación e insiste en su idea: «El festejo no existe como tal, pero hay un encierro abierto a quien quiera verlo y queremos verificar lo que se va a hacer. Estamos hablando de un pueblo normal que durante años y años ha estado maltratando a un animal hasta llevarlo a la muerte. No nos podemos fiar de esta gente».

Además, añade que una vez que pasen los festejos de Tordesillas ya tienen un nuevo objetivo fijado: acabar con el Toro Júbilo de Medinaceli.

Manifestación en Madrid

Ayer, miles de personas acudían a una manifestación antitaruina en Madrid convocados por Pacma donde presumieron de haber conseguido que se prohibiera «por la vía legal» el Toro de la Vega.

Desde la Federación de Tauromaquia Popular insisten en que lo que han vivido estos últimos años con estos activistas es «terrorismo animalista»: «No somos salvajes. El toro siempre ha tenido una muerte digna».

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