Manifestación en Baleares en contra de la exigencia del catalán para ejercer en la sanidad pública
Manifestación en Baleares en contra de la exigencia del catalán para ejercer en la sanidad pública - ABc

Solo un 19% de los trabajadores del Servicio de Salud de Baleares aprueba el examen extraordinario de catalán

Los sindicatos Simebal y CSIF consideran un «fracaso» los resultados, que atribuyen a la «excesiva» exigencia lingüística del Gobierno que preside la socialista Francina Armengol

Palma de MallorcaActualizado:

Del total de 114 trabajadores del IB-Salud que recientemente se presentaron a las pruebas extraordinarias de catalán convocadas por el Gobierno balear, finalmente sólo han aprobado 22 personas, lo que representa un porcentaje del 19,3 por cien. Cabe recordar que la inminencia de las futuras oposiciones en la sanidad pública del Archipiélago provocó que el Govern decidiera hace algo más de un mes convocar de forma extraordinaria unas pruebas de catalán —de los niveles B1 y B2— para el personal que depende del Servicio Balear de Salud. Pudieron presentarse a dichas pruebas lingüísticas tanto profesionales sanitarios como no sanitarios del IB-Salud.

Las citadas pruebas se han llevado a cabo a través de la Escuela Balear de Administración Pública (EBAP), que este fin de semana ha dado a conocer las listas provisionales de aptos y no aptos. Hace dos semanas, la EBAP había hecho públicas las calificaciones obtenidas por quienes realizaron el examen escrito. En total, de las citadas 114 personas que se presentaron, únicamente 32 superaron las pruebas escritas, lo que representó un 28 por cien. Sólo quienes superaron las citadas pruebas escritas tuvieron la opción de poder presentarse a las pruebas orales, que se desarrollaron en la primera semana de mayo. De los citados 32 aspirantes, finalmente sólo han aprobado 22 en total.

En esta convocatoria extraordinaria de abril y mayo únicamente había podido participar el personal del IB-Salud que, previamente, había podido acreditar una asistencia mínima del 80 por cien en los cursos de formación de lengua catalana organizados entre los meses de octubre de 2017 y enero de 2018. Teniendo en cuenta esas condiciones previas, tanto el Sindicato Médico de Baleares (Simebal) como la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) han señalado este domingo a ABC que consideran un «fracaso» los resultados obtenidos, que atribuyen a la «excesiva» exigencia lingüística del Govern en las pruebas de catalán.

Actual normativa

Cabe recordar que el Ejecutivo que preside la socialista Francina Armengol, con el apoyo de MÉS por Mallorca, MÉS por Menorca y Podemos, aprobó el pasado 23 de marzo el decreto que regula el conocimiento de catalán que deberán tener los médicos, enfermeros, técnicos y auxiliares de enfermería que deseen trabajar en la sanidad pública isleña. El decreto establece, en su versión definitiva, que se podrá presentar a las futuras oposiciones cualquier profesional sanitario, aunque no tenga hoy la preceptiva titulación de catalán establecida para cada categoría laboral. Esa regla valdrá también para los celadores, aunque en sentido estricto no pertenecen realmente al ámbito sanitario.

El nivel de conocimiento del catalán fijado finalmente por la Consejería de Salud para médicos, enfermeros y técnicos es el B1 o elemental, mientras que el nivel establecido para auxiliares de enfermería y celadores es el A2 o básico. La preceptiva titulación lingüística podrá conseguirse en todas esas categorías laborales en un plazo máximo de dos años una vez obtenida la plaza. Si transcurrido ese tiempo el profesional sanitario que superó las oposiciones no pudiera acreditar la titulación de catalán que le corresponde, no perderá su plaza, pero no podrá participar en procesos de movilidad ni acceder al complemento de carrera profesional.

Personal no sanitario

Las condiciones fijadas por el Govern para los profesionales no sanitarios que deseen presentarse a las futuras oposiciones en el Servicio de Salud son distintas a las establecidas para médicos y enfermeros. En ese sentido, los profesionales no sanitarios que quieran inscribirse en la próxima convocatoria deberán acreditar previamente la titulación lingüística exigida para cada rango laboral. Así, por ejemplo, un aspirante a ocupar una plaza de auxiliar administrativo deberá contar con el ya citado nivel B1 para tener derecho a poder presentarse a las futuras oposiciones, mientras que un candidato a administrativo deberá poseer el nivel B2 o intermedio.

En ese contexto, las consecuencias de haber suspendido ahora las pruebas de catalán convocadas por la EBAP no serán las mismas para un médico que para un administrativo, ya que el primero podrá presentarse en cualquier caso a las futuras oposiciones, mientras que el segundo no podrá hacerlo hasta que no obtenga la titulación lingüística requerida.

El Servicio de Salud tiene previsto ofertar un total de 4.658 plazas en las oposiciones que se celebrarán entre 2018 y 2019 para cubrir distintos puestos en todas las categorías profesionales. Los primeros exámenes se celebrarán a partir de septiembre, para las categorías de auxiliares de enfermería y de administrativos.