El Papa pide al hospital del Vaticano que «haga lo posible» por trasladar a Alfie a Roma

El Tribunal Supremo de Reino Unido cierra el caso y confirma que el niño deberá ser desconectado de la máquina de ventilaicón mecánica

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El Hospital Bambino Gesu de Roma, gestionado por el Vaticano, se ha ofrecido a acoger al niño británico de 2 años Alfie Evans, que padece una enfermedad neurodegenerativa y cuyo padre, Thomas, fue recibido el pasado miércoles por el Papa Francisco en el Vaticano. El Pontífice ha pedido al centro que haga «lo posible» por traerle a Roma.

El bebé sobrevive desde 2016 conectado a un soporte vital en el Hospital infantil Alder Hey de Liverpool que ha decidido detener el tratamiento del pequeño con el apoyo de la Justicia británica. Los padres habían llegado hasta el Tribunal Europeo de Derechos Humanos para poder trasladar a su hijo al Bambino Gesu de Roma con el objetivo de continuar el tratamiento.

Su caso recuerda al de Charlie Gard, un menor también británico con una enfermedad genética que falleció en julio de 2017 después de una ardua batalla legal de sus padres por mantenerlo con vida. En aquella ocasión, el Bambino Gesu de Roma también se ofreció a acoger al pequeño.

La presidenta del hospital pediátrico del Vaticano, Mariella Enoc, ha asegurado que el centro está listo para admitir al pequeño Alfie. Así lo ha indicado después de que este miércoles recibiese una llamada del secretario de Estado de Vaticano trasladándole el deseo del Papa Francisco de que «hiciese lo posible y lo imposible para traer a Alfie».

La doctora Enoc ha asegurado que el personal médico del Bambino Gesu ha estado en contacto con el hospital de Liverpool desde el pasado mes de julio y, en una carta dirigida al Papa, expresa su «gran estima» por el equipo médico que está cuidando del menor en el centro británico.

En todo caso, la doctora ha precisado que lo que no se proponen es curar a Alfie porque su enfermedad no tiene cura, sino cuidar de él. El posible tratamiento incluye hidratación básica y una traqueotomía que le ayude a respirar. Además, señala que sería posible identificar cuál es su enfermedad. Asimismo, afirma que todos los gastos de transporte y del tratamiento serían cubiertos por el hospital.

El Tribunal Supremo del Reino Unido denegó el viernes a los padres el derecho a apelar la decisión judicial previa de que su hijo sea desconectado del soporte artificial que le mantiene vivo.

La máxima instancia judicial británica ha rehusado considerar por segunda vez el caso presentado por ambos progenitores, que esta semana también perdieron en la Corte de Apelaciones un recurso para poder trasladar a su hijo a Roma, con el objetivo de que siga recibiendo tratamiento.

Al ser denegado ese traslado, pidieron que se vuelva a estudiar su caso bajo el argumento de que su hijo está «detenido» de forma ilegal en el hospital Alder Hey Children's de Liverpool (Inglaterra), una petición que fue rechazada por el Supremo, que cerró además el camino para recurrir a otras instancias.