Lillian Constantine
Lillian Constantine - Twitter @Lillioni0n

Condenado gracias a que la víctima grabó su propia violación

El vídeo fue prueba reina para identificar al atacante: un hombre de 34 años procedente de Bangladesh, a quien identificaron como Ashraf Miah

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Una joven de 19 años vecina de Ramsgate, Kent, fue víctima de abuso sexual cuando se dirigía a su casa, a las 2:30am, hace aproximadamente un año. El camino estaba oscuro porque las farolas de la calle estaban apagadas debido a una decisión del ayuntamiento para ahorrar dinero, por eso Lillian optó por encender su móvil para alumbrar su recorrido. Lo que no sabía era que tener el teléfono en la mano sería su arma perfecta al dejar grabada en vídeo la violación de la que fue víctima.

Aunque el vídeo no era de la mejor calidad, se pudo detectar el rostro y ubicar una dirección donde encontrar al violador. Gracias a esta prueba, un vídeo de dos minutos y 47 segundos, el atacante ya fue condenado con una pena de trece años y medio. Ashraf Miah era buscado antes por las autoridades ya que llevaba 10 años en Gran Bretaña de manera ilegal.

«La calle tiene muchas farolas pero estaban apagadas; había una justo encima de donde sucedió todo, pero no estaba encendida. Si hubiera habido algo de luz, tendría muchas imágenes de él (el atacante) y hubiera sido mucho más fácil para la policía. Estoy muy molesta» dice la víctima.

Después de un año del suceso, Lillian Constatine decidió hacer público su caso para animar a que las demás víctimas de violación denuncien a sus atacantes. «Puede ser difícil pelear contra un hombre mayor, pero si alguien en mi situación puede usar su móvil para grabarlo, la situación puede cambiar. Me tranquiliza porque, de no haber sido así, la víctima podría ser otra» dijo Constantine para el Daily Mail.

Según cuenta Lillian en la BBC, ella «pasó de ser una estudiante normal a convertirse en una rata de laboratorio», ya que desde el momento en que llegó a su casa después de lo ocurrido, fue a realizarse exámenes y empezó a tomar medicamentos para prevenir las enfermedades. Sin embargo, esto no ha sido un impedimento para que organizaciones y medios de comunicación le sirvan para contar su historia y animar a las demás víctimas a hacer lo mismo.