El doctor Agustín Luque en un momento de la entrevista con ABC
El doctor Agustín Luque en un momento de la entrevista con ABC - De San Bernardo
Entrevista a Agustín Luque

Jefe de Ginecología del Hospital de Puertollano: «A una ginecóloga que no sabe hacer ecografías se le ha montado una consulta»

Este facultativo de Castilla-La Mancha destapó con una denuncia judicial la situación irregular de médicos extracomunitarios que, sin la especialidad homologada, asisten a pacientes

En Andalucía hay otros casos, que han obligado al Ministerio de Sanidad a alertar sobre su ilegalidad

MadridActualizado:

La preocupación de este facultativo es máxima, al constatar que los responsables sanitarios de Castilla-La Mancha no tienen ningún interés en solucionar el problema de los tres ginecólogos venezolanos y una argentina que, sin tener la especialidad homologada, asisten a pacientes en el Hospital Santa Bárbara de Puertollano. Por el contrario, han puesto el foco más en el escándalo que se ha levantado con la denuncia, que en el déficit de atención sanitaria que pueden tener las mujeres que son atendidas. El doctor Luque, tres semanas después de desvelar ABC su denuncia, rompe su silencio para explicar cómo y por qué se vio obligado a poner en conocimiento de un juez esta grave situación..

–¿Por qué presentó la denuncia?

–En noviembre de 2017 se contrata a una ginecóloga. Yo la entrevisté, y me comenta que hace dos años que terminó la carrera, que prácticamente no ha trabajado, solo eventualmente en sustituciones. Se vino a España, intentó sacar el MIR, no lo aprobó, se fue otra vez a su país, y ha vuelto al tener esta oferta de trabajo. Me comenta que no ha operado, porque no ha tenido trabajo para operar, que los partos no los puede asistir. No sabe hacer partos instrumentales. Y yo le pregunto: «¿Y si te encuentras una cabeza en un tercer o cuarto plano qué haces?» Y me responde: «Bueno, como no he trabajado y no se ha dado el caso, pues no sé». Yo le dije que no se preocupara, bueno, pasarás una consulta. Y me dice: «¿Y las ecografía quién las hace?». Las haces tú, le dije, pero no sabía hacer ecografías ginecológicas. Y lo que le dije es que no podía trabajar aquí.

–¿A quién comunica esta situación?

–Se lo comuniqué al gerente del hospital, Cesáreo Peco, y me dijo que ya estaba contratada y le hice un informe negativo de la contratación. No porque fuera argentina, sino porque no está cualificada.

–¿Se le contrató antes de que informara de su cualificación?

–Sí, porque la habían traído de Argentina y la normativa legal te obliga a hacer un precontrato, porque si no no puede venir.

–¿Qué le dijo el gerente del hospital al conocer el informe negativo?

–Pues que lo dejáramos y ya vería como lo areglaba. Esto me lo dijo el 13 de noviembre.

–¿Cómo se soluciona esta situación?

–De momento, esa persona no trabaja en mi servicio, pero a mediados de diciembre me entero que se le está montando una consulta de Ginecología en el centro de salud número 4 de Puertollano, sin contar conmigo para nada. Le digo al gerente que eso no puede ser y el 22 de diciembre le insto a que esta situación finalice. Ella sería la única ginecóloga que va a pasar consulta sin control de nadie, sin saber hacer ecografías, sin cualificación. El gerente me dice que espere hasta después de navidades y que arreglarán el tema. Pero el 8 de enero sale publicado en un periódico que el director médico dice que el servicio de Ginecología recupera la normalidad con cuatro nuevas incorporaciones, entre ellas la consulta del centro número 4, y dice que está bajo el conocimiento del servicio de Ginecología.

–¿Cuál es su reacción al conocer que no se está solucionando el problema?

–Intento hablar con el gerente, y no puedo, y me pongo en contacto con los servicios centrales del Sescam (Servicio de Salud de Castilla-La Mancha), hablo por teléfono con una jerarquía mayor y le comunico por teléfono lo que está sucediendo. Me dicen que eso no puede ser y que hablarán con el gerente para tener más información. Cuando hablo con Cesáreo Peco me dice que lo solucionará cuando lo crea oportuno.

–¿Ante esta respuesta es cuándo decide poner la denuncia ante el juzgado?

–Sí, comunico al juzgado de guardia que tengo tres personas que, aunque no tienen la especialidad homologada, cumplen los mínimos para poder trabajar, y denuncio que tengo una cuarta que no tiene ni la cualificación ni la competencia suficiente, por lo tanto, renuncio a cualquier responsabilidad de lo que pueda ocurrir durante esta consulta. Puse esta denuncia, y no habló más. Antes de ponerla hablé con el director de hospitales del Sescam y no me hizo ningún caso. Mi responsabilidad es evitar que las mujeres de Puertollano puedan tener un problema por un déficit de atención. Los pacientes de esta consulta pueden estar en peligro.

–Una vez que la denuncia se hace pública a través de ABC, ¿responsables sanitarios de Castilla-La Mancha se ponen en contacto con usted?

–Yo no he dado la denuncia ni sé cómo se ha hecho pública, pero cuando sale el escándalo empieza lo que para mí me parece más terrible: que los políticos empiezan a defender algo que va en contra de lo que ellos siempre dicen, como es la protección de la salud pública y de la medicina pública. Están defendiendo que una persona no cualificada pase una consulta de ginecología y lo dicen sin haberlo investigado ¿Han escuchado a algún político decir que se haya realizado alguna investigación para saber si esta persona está en condiciones, o no? Pedí una cita con el Sescam y, al cabo de muchos días, me reuní con ellos.

–¿Y en qué términos se desarrolló ese encuentro?

–El problema es que la máxima preocupación de las autoridades sanitarias no es que esas pacientes sean o no tratadas correctamente, sino en la publicación de la denuncia, en el escándalo. Yo les dije: «Arreglen esta situación, le dáis otro trabajo a la facultativa, y yo quito la denuncia. No tengo ningún interés político, ni económico, ni homófobo, ni xenófobo. Yo solo denuncio que hay una serie de mujeres que pueden tener una asistencia sanitaria deficiente.

–¿No encontró ninguna voluntad de arreglar el problema después de su denuncia?

–Ninguno. La consulta sigue funcionando y se están viendo 12 mujeres diarias y 60 al mes. No hay, hasta la fecha, ningún cambio de actitud en el Sescam.

–A la vista de cómo se han desarrollado los hechos, ¿cree que los responsables sanitarios de Castilla-La mancha han actuado de forma irresponsable?

–Totalmente. En este caso se ha politizado porque hemos perdido el núcleo de la denuncia, y la asistencia sanitaria de estos pacientes no importa a nadie. En vez de arreglar algo se ha salido a lo loco a defender una actitud, sin tener en cuenta el fondo del problema. Yo pensaba que trabajaba para el Sescam, como organismo autónomo que defiende la salud de los pacientes y, sin embargo, me he enterado que yo ahora trabajo para el Sescam-PSOE. Este no es un tema político, sino exclusivamente profesional, de competencias. Se está haciendo un manejo político de este tema sin importarles para nada, por mucho que hablen, la salud de los pacientes. Me parece inconcebible que un consejero de Sanidad, que ha sido gerente de un hospital, no ordene paralizar esto y hacer una investigación. Evidentemente, este caso se está gestionando con criterios políticos y no sanitarios. Simplemente están demostrando una cosa, que es lo que le dije al responsable del Sescam, que las mujeres os importan tres narices, solo el escándalo público, que no vengan a hablar de la salud.

–¿Se siente acosado o intimidado por el poder político después de que se haya hecho pública su denuncia?

–Con 62 años ya no se tiene miedo a muchas cosas, preocupación, hombre, claro. Pero yo solo he hablado de la situación tan ridícula de poner una consulta a cargo de una persona no capacitada, simplemente por no dar el brazo a torcer y no importa a nadie que esas pacientes, que están siendo vistas, tengan algún problema. Yo he denunciado una situación anómala sobre la competencia de una persona, y punto. Y ahora están haciendo una deriva peligrosísima, y eso es otro tipo de acoso, que es lo de la xenofobia.