Sociedad

Un hospital danés innova con un kit de «quimioterapia a domicilio»

El centro pone en marcha un proyecto que permite a los pacientes realizar el tratamiento en su hogar

Dos jóvenes diseñadoras, Rie Maktabi e Isabel Aagaard, desarrollaron la bolsa que contiene no solo el líquido para la quimioterapia, sino también una sonda, un catéter y una bomba de infusión
Dos jóvenes diseñadoras, Rie Maktabi e Isabel Aagaard, desarrollaron la bolsa que contiene no solo el líquido para la quimioterapia, sino también una sonda, un catéter y una bomba de infusión - ABC

Es el «Hágalo usted mismo» de la quimioterapia, un proyecto que ha puesto en marcha el Departamento de Hematología del Rigshospitalet de Copenhague y que permite a los pacientes inyectarse ellos mismos el tratamiento en la comodidad de su propio hogar. De momento, son más de cien los enfermos de oncología que, a lo largo del año, han recibido el «Chemo to go, please», que se podría traducir como «Una de quimio para llevar, por favor».

Es una solución que ofrece ventajas, no solo para los pacientes sino también para los hospitales. Para los primeros, la posibilidad de poder llevar una vida casi normal a pesar de seguir un tratamiento de alta intensidad, con menos efectos secundarios, mejor nutrición y menos riesgo de infecciones. Para los hospitales, una mayor eficiencia al destinar menos recursos humanos y de infraestructura.

Según datos del Rigshospitalet, se han reducido 515 días de hospitalización con un coste medio de casi 1.000 euros por día. El ahorro en gastos hospitalarios es tan importante que el método se implantará en los departamentos de Hematología de todas los hospitales y en otras especialidades médicas de Dinamarca. Además, ya hay contactos con otros países que desean introducir este servicio de quimioterapia a domicilio. «Cuando el proyecto sea más conocido y se comprenda que se pueden ahorrar recursos mientras se facilita la vida al paciente, se extenderá como la pólvora», dice el doctor Lars Kjeldsen, jefe del departamento de Hematología del Hospital Universitario de Copenhague.

Proyecto innovador

El proyecto, que ha sido galardonado con el premio «Bisturí de Oro» a la innovación en el sector de la salud, ha sido posible gracias a la colaboración entre el Rigshospitalet y la Royal Danish Academy of Fine Arts, la escuela de Diseño de Dinamarca. Dos jóvenes diseñadoras, Rie Maktabi e Isabel Aagaard, desarrollaron la bolsa que contiene no solo el líquido para la quimioterapia, sino también una sonda, un catéter y una bomba de infusión.

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El tratamiento llega a la sangre del paciente a través del catéter, un tubo de plástico que se ha insertado previamente en una de las venas principales. Al realizar el tratamiento en casa, los pacientes pueden pasearse, dormir o hasta tomar un baño en la tranquilidad de su hogar, lo que ayuda a una mejor recuperación.

«La colaboración con Rie e Isabel nos ha inspirado para ser innovadoras y nos ha permitido pensar en otras posibilidades. Ha llenado un vacío importante en la forma en que trabajamos, no solo en nuestro departamento sino en todo el sector de la salud. Ha encendido una llama entre el personal», explican las enfermeras.

El diseño escandinavo, que ya ha invadido los hogares de personas de todo el mundo, se une ahora al sector de la salud para facilitar la vida de los pacientes. De hecho, las dos jóvenes ya han sido contratadas por un hospital en Hillerød, donde están desarrollando la «sala de partos del futuro».

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