Embrión humano recién implantado en el útero, visualizado mediante la técnica de embrioscopia ecográfica virtual desarrollada en la clínica MARGen de Granada. El cuerpo del embrión (flecha azul) y el saco vitelino (flecha roja) están conectados mediante el ducto vitelino
Embrión humano recién implantado en el útero, visualizado mediante la técnica de embrioscopia ecográfica virtual desarrollada en la clínica MARGen de Granada. El cuerpo del embrión (flecha azul) y el saco vitelino (flecha roja) están conectados mediante el ducto vitelino

La hormona de crecimiento no solo mejora la calidad de los óvulos, también es clave para el útero

Un nuevo estudio apunta a que esta sustancia puede también mejorar la capacidad del útero para acoger los embriones y promover su anidación

MADRIDActualizado:

La hormona de crecimiento, como su nombre lo indica, es una sustancia que regula el metabolismo y el crecimiento del cuerpo. Pero también desempeña un importante papel en los tratamientos de fertilidad basados en la donación de óvulos. ¿Cómo?

Desde hace tiempo la hormona de crecimiento se utiliza en determinados casos de infertilidad producidos por la supuesta baja calidad de los óvulos. Un nuevo estudio publicado en «Journal of the Endocrine Society» apunta a que esta sustancia puede también mejorar la capacidad del útero para acoger los embriones y promover su anidación.

«Ya se sabía antes que la receptividad uterina es un factor importante de fertilidad. Sin embargo, las causas de la baja receptividad uterina se buscaban, y se encontraban en muchos casos, en la evaluación morfológica (ecografía convencional o 3D), en el estudio de la vascularización del útero (ecografía Doppler) y en factores de rechazo inmunológico (células asesinas). Ahora sabemos que, incluso en ausencia de estos factores, la receptividad uterina puede ser defectuosa y que esta situación se puede tratar con éxito con la hormona de crecimiento», señala Jan Tesarik, autor principal del estudio en el que han participado investigadores de España, Estonia e Italia.

Tesarik señala que el tratamiento con la hormona no produce ningunos efectos secundarios a las dosis administradas por lo que su único problema es el coste relativamente elevado (más de 200 euros por tratamiento).

Para el estudio se contó con un total de 70 mujeres con una historia de fracasos previos de reproducción asistida con óvulos donados y cuyos maridos tenían esperma supuestamente de buena calidad.

La mitad de estas mujeres recibían inyecciones de hormona de crecimiento durante su preparación para la transferencia de embriones, mientras que la otra mitad recibía un tratamiento convencional. De las 35 pacientes sin hormona de crecimiento, solo 6 (17%) han dado a luz, lo que es significativamente menor comparado con los 18 partos (51%) alcanzados en las 35 pacientes tratadas con la hormona.

Otro problemas que la hormona no puede resolver

Sin embargo, Tesarik aclara que los resultados obtenidos en las mujeres con previos fracasos de anidación embrionaria, incluso con la hormona de crecimiento, quedaban ligeramente por debajo en comparación con pacientes sin esta historia, «por lo cual es probable que también existan problemas uterinos que no responden al hormona de crecimiento», señaló Tesarik.