La heroína es la principal causa de muerte por sobredosis
La heroína es la principal causa de muerte por sobredosis - ABC

España, en alerta, ante la llegada de una posible «epidemia» de heroína

Expertos advierten sobre una nueva «epidemia» de esta droga en España tras constatar un aumento en su consumo y una mayor circulación

BarcelonaActualizado:

La heroína, una de las drogas más devastadoras por su efecto en la salud física y mental de quienes la consumen, podría volver a ser un problema de salud en España, donde se mantiene como la principal causa de muerte por sobredosis. Tras años de estar alejada de la palestra de las adicciones, esta droga, que arrasó con casi una generación de jóvenes en nuestro país en los años 80, vuelve a estar presente en nuestras calles.

El «caballo» no ha vuelto al galope sino de forma silenciosa y, a diferencia de los heroinómanos de hace veinte años, los nuevos consumidores de esta sustancia son personas de clase media y con cierta estabilidad económica y laboral, según advierten los expertos.

Aunque no hay estadísticas concluyentes a nivel estatal ni autonómico que refrenden un aumento preocupante de heroinómanos en cifras generales, en algunas ciudades como Barcelona, por primera vez desde el año 2000, la cifra de personas que reclaman iniciar tratamiento por adicción a esta droga supera a la de las que piden primera asistencia por dependencia a la cocaína, convirtiéndose en la segunda sustancia con más demanda de terapia tras el alcochol.

Según datos facilitados a ABC por la Agencia de Salud Pública de Barcelona (ASPB), en 2015 se registraron en Barcelona un total de 757 peticiones de inicio de tratamiento por heroína frente a las 674 peticiones de terapia por cocaína, algo que, según fuentes municipales, «no ocurría desde el año 2000».

Más asistencias desde 2015

Al repunte en la demanda de nuevos tratamientos por heroína en algunas capitales como la catalana se añade también la constatación de un aumento de la asistencia por adicción a esta sustancia en hospitales de referencia de la capital catalana como el Vall d’Hebron o el Hospital del Mar.

«Este año, por primera vez desde hace muchos años, hemos notado un incremento de peticiones de asistencia por heroína en nuestra unidad», explica en declaraciones a este diario el doctor Carlos Roncero, jefe de la Sección de Adicciones y Patología Dual del Servicio de Psquiatría del Hospital Vall d’Hebron. Ajuicio del experto, «el consumo de heroína se ha banalizado durante años por que estaba en una situación de stand bye, pero eso es un error». Roncero advierte de que hay indicadores objetivos externos «que nos obligan a estar de nuevo especialmente en alerta».

En este sentido, recuerda que recientes estudios internacionales demuestran que hay más producción de esta droga, sobre todo por la reactivación del mercado en Afganistan, y que en España «se han producido en estos últimos años más incautaciones de esta sustancia».

En el Hospital del Mar de Barcelona también se ha incrementado el número de asistencias por adicción a la heroína. «En 2015 notamos, por primera vez en mucho tiempo, más asistencias por esta droga», afirma la psiquiatra de este centro y profesora titular del departamento de Psiquiatría Legal de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), Marta Torrens.

Mayor circulación

Coincide con el doctor Roncero en que «hay indicios que apuntan indirectamente a una mayor circulación de la heroína en nuestro país como es el aumento de las incautaciones, lo que es un dato que nos obliga a estar en guardia». Alude, en concreto, al último informe sobre de las Naciones Unidas, que constata el aumento del consumo de opio y opiáceos de prescripción, además del consumo ilegal, con cerca de 33 millones de consumidores en el mundo.

«De los 33 millones de drogadictos, 17,4 millones lo son de heroína y opio, junto con otros analgésicos», subraya la psiquiatra, que advierte de la necsidad de «activar las alertas» ante una posible epidemia de esta droga.

«Eso no significa que ya se haya producido un repunte generalizado del consumo, pero sí es un dato que nos obliga a estar en alerta, sobre todo teniendo en cuenta elcaso de EE.UU., donde las muertes por heroína se han triplicado respecto al año 2000», aclara Torrens. En 2013, fallecieron 8.200 personas en este país, en su mayoría jóvenes, cuatro veces más que en 2000.

Nuevo perfil

La experta, que esta semana pronunció una conferencia en la presentación del nuevo grado de Medicina que imparten conjuntamente la UAB y la Universitat, Pompeu Fabra (UPF), advirtió que el nuevo perfil de heroinómano es diferente al del de los años 80. «Ahora afecta a la clase media y a personas reconocidas de la sociedad. El perfil es diferente, al menos eso es lo que constata la experiencia de EE. UU.», apunta la psiquiatra.

Otro dato que ha puesto en jaque a los expertos es el aumento de la producción de opiáceos en Afganistan y la aparición de una nueva ruta de distribución de esta droga desde el sur de África. Josep Rovira, director del Área de Drogas de la Asociación Bienestar y Desarrollo, coincide con la psiquiatra del Hospital del Mar en la necesidad de «no bajar la guardia» ante una posible embestida de esta droga, especialmente, teniendo en cuenta el aumento de la producción.

«La ecuación es sencilla si hay más oferta, hay más riesgo de que haya más consumo. Debemos tener también en cuenta que España es un punto estratégico de las rutas de distribución de esta droga a Europa». No obstante, Rovira mantiene que desde su ONG no han percibido más demanda de tratamiento por esta droga desde 2009.

No hay repunte

Joan Colom, subdirector general de drogodependencias de la Generalitat, niega que haya un repunte generalizado del consumo de esta droga a nivel de Cataluña. Coincide, no osbtante, con Torrens y Rovira en la necesidad «de estar en guardia» porque, según afirman, «el hecho de que la heroína no sea hoy un problema de salud, no significa que no pueda serlo en 2017». Desde la ASPB reconocen que la heroína ha pasado por delante de la cocaína en la demanda de inicios de tratamiento, aunque matizan que esa circusntancia se ha producido «en paralelo a un descenso en el consumo de cocaína, que debe tenerse en cuenta».

Portavoces de la ONG Proyecto Hombre, destinada al tratamiento y prevención de drogodependencias y otras adicciones, confirman a ABC el aumento de casos de heroína en estos últimos años en sus centros. «El perfil es diversificado.Aún arrastramos usuarios de los años 80, aunque vemos mucho otro heroinómano, menos degradado, más joven y que ha llegado a la heroína desde la cocaína», indican a ABC portavoces de esta ONG. «Hay motivos para estar preocupados», concluyen.