Sociedad

Deserción masiva de la iglesia de Noruega

Desde el pasado mes de agosto, más de 25.000 fieles se han borrado con un simple clic de ordenador

Noruega, Iglesia Gamle Aker
Noruega, Iglesia Gamle Aker - ABC

En algo más de dos semanas, cerca de 25.000 noruegos han dejado de pertenecer a la Iglesia de Noruega, religión oficial del estado hasta 2012. La razón, según la institución religiosa, ha sido la facilidad de acceder a un formulario en Internet, que se lanzó el pasado 12 de agosto, para darse de baja o de alta con un simple clic. En este mismo periodo, apenas 1.177 personas utilizaron la página digital para unirse a la iglesia.

Para Helga Haugland Byfuglien, cabeza de la Conferencia Episcopal Noruega, las cifras no son alarmistas ya que deben ponerse en relación con el alto número de fieles con los que cuenta la iglesia, cerca de 4 millones, y considera que la atención que han prestado los medios a esta herramienta digital para «borrarse» es la que ha provocado un mayor número de deserciones.

La Iglesia Luterana, que fue religión oficial del estado hasta 2012, había sido criticada por no actualizar sus cifras, por lo que el pasado mes activó este servicio para que los noruegos pudieran comprobar si todavía eran miembros y darse de baja en caso de que ya no quisieran pertenecer a la comunidad religiosa. «Seguiremos siendo la iglesia del pueblo, abierta y de acogida. Pero nadie debe ser miembro contra su voluntad por lo que estoy feliz de que esta opción de ‘auto-servicio’ esté disponible», declaró entonces la portavoz de la iglesia Kirstin Gunleiksrud.

Una encuesta llevada a cabo por el diario Aftenposten en el mes de marzo mostró que menos de la mitad de los 3,8 millones de personas bautizadas en la Iglesia de Noruega se consideraban a sí mismas cristianas.

Además, un estudio sobre patrones socio culturales que se dio a conocer en mayo indicaba que, por primera vez en Noruega, hay más gente que se declara atea que creyente.

Hace dos años el porcentaje de creyentes y no creyentes era el mismo, mientras que la primera vez que se realizó el estudio, en 1985, un 50 por ciento declaró ser creyente y apenas un 20 por ciento no creyente.

Esta pérdida de la fe no es exclusiva de Noruega, ya que algo parecido está sucediendo en la vecina Dinamarca, donde una campaña de publicidad de una organización atea, Atesitisk Selskab, provocó que miles de daneses abandonaran la Iglesia de Dinamarca, ante la perspectiva de ahorrar dinero en impuestos si así lo hacían.

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