La caza quiere ser Patrimonio Cultural

El sector cinegético pide frenar y castigar los crecientes delitos de odio contra ellos

MadridActualizado:

Los cazadores quieren que la actividad cinegética sea declarada Patrimonio Cultural. Lo anunciaron ayer en Madrid, en una de las más de 40 concentraciones que se celebraron en toda España para reclamar el cese a los insultos y agresiones que sufre el sector por parte de los animalistas. Más de 100.000 cazadores salieron a la calle y se hicieron escuchar bajo el lema «Sí a la caza, nuestra forma de vida», según cifras de la organización. Fueron, además, arropados por toreros, agricultores o ganaderos, que apoyaron su lucha contra la campaña de acoso y derribo bajo la que se sienten.

Ahora, y tras varias reuniones con la Dirección General de Patrimonio Cultural organizadas por la plataforma «Los hombres y los animales en su sitio», el Ministerio ha solicitado a los cazadores un informe técnico que avale la importancia e historia de la actividad cinegética. Este informe se encuentra en fase de elaboración.

El colectivo reclama una mayor protección. Les insultan, les agreden o les desean la muerte, especialmente por redes sociales y con total impunidad, denunciaron ayer. «No podemos tolerar que se nos criminalice, no podemos callarnos ante los insultos», dijo ayer Ángel López Maraver, presidente de la Real Federación Española de Caza (RFEC).

«El colectivo recibe amenazas y agresiones de grupos minoritarios que nada conocen sobre la caza e intentan influenciar en los grupos políticos para prohibir la caza. Pero eso no va a pasar», avanzó por su parte el presidente de la Federación Madrileña de Caza, Antonio García Ceva.

Código Penal

Por ello, los cazadores madrileños, pero también del resto de España, reclamaron que la Justicia «ponga la lupa» en los insultos que reciben y se reforme el Código Penal para castigar los delitos de odio en las redes sociales, ya que a veces la sanción llega tarde. El silvestrista Alberto Barrios, uno de los 1.500 asistentes de la concentración de Cibeles, relataba el caso de un compañero que intentó denunciar amenazas ante la Guardia Civil y no pudo hacer nada hasta que se produjo un altercado.

Parte del problema reside en que la población desconoce los beneficios que aporta el sector cinegético. «Los verdaderos defensores de la naturaleza somos nosotros», se leía ayer en algunas pancartas de la concentración en Madrid. Vestidos de uniforme verde caqui, arropados por banderas españolas y acompañados, en algunos casos, por sus perros de caza o incluso rapaces, los manifestantes se esforzaron por transmitir su respeto por la naturaleza, su aportación en la lucha contra los incendios forestales, la superpoblación o la conservación de especies. «Cuando hay incendios, somos los cazadores los que ponemos comederos y bebederos para los animales», explicaba José Cano, miembro de Jóvenes Cazadores. Pero ahora, criticaba, los animalistas intentan echarles del monte «con el dinero que sacan de las subvenciones».

«Exigimos respeto, que se nos tenga en cuenta y que la caza sea bien vista por toda la sociedad porque es una actividad absolutamente ligada a la naturaleza y al campo, unida a la conservación del medio ambiente», aseguró López Maraver. La RFEC recordó que se trata de una actividad legal y regulada, y reivindicó el derecho de los cazadores a disfrutar una caza ética y sostenible. Por ello, reclamó a las Administraciones Públicas sensibilidad ante los problemas, demandas y necesidades del colectivo. «Aportamos cada vez más dinero con las licencias de caza, como actividad económica generamos 3.600 millones de euros al año y la caza mantiene a cerca de 60.000 familias. Por eso pedimos que dicha cuantía revierta en la caza», dijo López Maraver.

La protesta también contó con representantes de algunos partidos políticos. «Es muy importante y necesario que los ciudadanos se den cuenta de que los cazadores son un grupo amplio con aportaciones positivas», explicaba el diputado del PP Teófilo de Luis en Madrid. «La caza es una actividad muy reglada, con un compromiso grande con el medio ambiente». Esta semana, el PP espera que se apruebe en el Congreso la modificación de la Ley de Patrimonio Natural y Biodiversidad con el apoyo del PSOE y de Ciudadanos. Con ella, se podrán cazar algunas especies invasoras como el arruí.