Miriam González, mujer del ex viceprimer ministro de Reino Unido, Nick Clegg
Miriam González, mujer del ex viceprimer ministro de Reino Unido, Nick Clegg - ABC

«La brecha digital será la nueva diferencia social»

Entrevista con Miriam González, fundadora de «Inspiring girl»

BURGOSActualizado:

Miriam González es una abogada mercantil de Valladolid que trabaja en Gran Bretaña. Implicada en la formación y luchadora contra la desigualdad de las mujeres, creó en 2013 «Inspiring girls» para fomentar la mayor participación femenina en la empresa y en el mundo económico y de poder. Su organización, con presencia en media docena de países y con vocación de expansión, se suma ahora al proyecto Stem Talent Girl, que nació en Burgos y tiene una trayectoria paralela en España.

Su papel como conocedora de la realidad política británica (como esposa del ex viceprimer ministro, Nick Clegg, y abogada especializada en el comercio internacional) y su opinión tiene una especial relevancia en la interpretación de la situación actual y el análisis de las líneas de futuro.

-La era digital tiene mucho que ver con la globalización. ¿El futuro pasa por un mundo único?

-No. Tendemos hacia un mundo global, en el que no habrá diferencias de territorio, ni entre continentes ni entre países, pero la gran brecha vendrá marcada por quienes quieran y puedan engancharse a las tecnologías digitales y los que no.

-En este contexto ¿Cómo encajan movimientos como el «brexit» de Gran Bretaña o el fallido intento de dependencia de Cataluña?

-En el caso del «brexit», estaba claro que se trataba de una cuestión política, porque se sabía que tendría un coste económico y seguramente muchos lo está repensando por esa razón.

-¿Y en el caso catalán?

-No me parece comparable, pero como liberal soy contraria a los nacionalismos. Además, soy una firme partidaria de la racionalidad, que tampoco parece que prime en este caso.

-¿Cree que las mujeres siguen sin llegar al nivel de responsabilidad que les debería corresponder? ¿Dónde está el origen del problema?

-Es algo complejo, pero en buena parte se encuentra en la educación.

-¿En algún aspecto concreto?

-En varios. Tenemos presencia en varios países, no solo europeos, y venimos constatando que cuando se habla con niñas de Primaria, de unos seis años, se consideran en igualdad con los niños. Sin embargo, algo ocurre más adelante, cuando a los 11 o 12 años se consideran en inferioridad de condiciones en ciencia, tecnología, matemáticas o física.

-¿Y en humanidades?

-También son importantes. Yo siempre digo que quienes no estudien matemáticas en Secundaria deberían tener más formación en materias como el latín. Sin embargo, la realidad obliga a manejar el concepto de programación como parte de la cultura general. Se trata de que los niños y niñas aprenda a pensar y a plantear formas de utilizar la tecnología para acortar recorridos en ciertas acciones.

-Y luego se llega a la formación profesional o a la universidad.

-En el caso de la formación profesional, llevo treinta años oyendo hablar de mejorar la formación pero apenas avanza en la conexión con la empresa.

-¿La universidad es algo distinto?

-No acaba de avanzar y, como cuando yo estudiaba, sigue centrándose en muchos casos en profesores que se limitan a repetir apuntes. En España se centra mucho en la mezcla de docencia e investigación, pero queda demasiado por hacer en investigación. Ni siquiera se dan a conocer las nuevas realidades profesionales y se siguen impartiendo las titulaciones de siempre.

-¿Qué aporta Inspiring girls?

-Algo que nació aquí, durante unas vacaciones de verano en Olmedo, en Valladolid, y a lo que dimos forma en 2013 en Gran Bretaña, aunque ahora tiene extensiones en España, desde el año pasado, pero también en Italia, Serbia, Chile, Brasil y, en breve, estará en Colombia y México.

-¿Cuál es la clave?

-Conseguir que mujeres de todos los ámbitos se acerquen a niñas y les cuenten su experiencia, porque hemos comprobado que el 55 por ciento de las niñas de 11 a 21 años dicen no tener acceso a modelos de mujer, y eso no puede ser.

-¿Para animar a mujeres triunfadoras?

-Para animar a que sepan que pueden hacer lo que quieran hacer y tengan modelos a seguir y que la vida no es una escalera, que tiene altibajos, pero que tienen opciones.