La activista española Helena Maleno en la pantalla junto al sacerdote eritreo Mussie Zerai
La activista española Helena Maleno en la pantalla junto al sacerdote eritreo Mussie Zerai - Mundo Negro

La activista Helena Maleno denuncia que «los derechos humanos desaparecen en las fronteras»

Reconoce «cierta indefensión» por parte de las autoridades españolas frente al juicio que le sigue Marruecos por tráfico de personas

MadridActualizado:

La activista española Helena Maleno y el sacerdote eritreo Mussie Zerai se han convertido en adalides de la defensa de los derechos de los migrantes. Su ayuda humanitaria a las miles de personas que pretenden cruzar el Mediterráneo para llegar a Europa les ha hecho acreedores del Premio Mundo Negro a la Fraternidad 2017, que otorga cada año la revista comboniana.

La actividad que ambos realizan a través de la Agencia Habeshia y de la red Caminando Fronteras, respectivamente, les ha supuesto, sin embargo, graves problemas con la Justicia. La Fiscalía italiana investiga al sacerdote eritreo por supuestos vínculos con las mafias y la promoción de la inmigración irregular. En el caso de Maleno está siendo investigada por la Justicia marroquí por tráfico de personas.

Archivada en España

Maleno, en concreto, está siendo interrogada por un Juzgado de Tánger a raíz de un informe presentado a las autoridades marroquíes por la policía española que hace referencia a una serie de llamadas realizadas por la activista a Salvamento Marítimo en 2012 y 2014 para alertar de la presencia de inmigrantes en apuros en las aguas del Estrecho, actividad descrita como de «fomento de la emigración ilegal».

La investigación contra la activista ya fue archivada a principios de 2017 por la Fiscalía de la Audiencia Nacional de España al no encontrar indicios de delito en sus llamadas de socorro, lo que llevó a la policía española a trasladar sus pesquisas a la Justicia marroquí. Precisamente este jueves, la cooperante española tuvo que declarar ante un juez de Tánger por estos supuestos delitos.

A través de una videoconferencia para agradecer la concesión de este galardón, Maleno denunció un «cierto estado de indefensión» por parte de las autoridades españolas frente al proceso judicial que se le sigue en Marruecos, ya que, según recordó, la denuncia partió de la Unidad Central de Redes de Inmigración Ilegal y Falsedades Documentales de España. «He sido acompañada por el Ministerio de Exteriores pero la respuesta de las autoridades no ha estado a la altura de la de la sociedad civil», aseguró.

«El control migratorio está por encima de los derechos de las personas»

La experta en migraciones y madre de familia también explicó que las ONGs que trabajan con los migrantes en las fronteras «se encuentran cada vez más perseguidas» debido a «los intereses económicos que hay detrás del control migratorio». En concreto, mencionó la industria armamentística. Al respecto, añadió que «la Unión Europea tiene previsto invertir más de 22 billones de euros en los próximos años en el control de sus fronteras». «Las víctimas son los ciudadanos que quieren llegar a Europa y a quienes no se les reconoce ningún derecho cuando llegan a estas zonas fronterizas. Los derechos humanos desaparecen allí porque el control migratorio está por encima de los derechos de las personas, incluso por encima del derecho a la vida», alertó.

Su organización -Caminando Fronteras- se encarga precisamente de garantizar a los inmigrantes cosas tan básicas como el acceso a la salud, incluso a la identidad. «Muchos niños nacen en las fronteras y no cuentan ni siquiera con un DNI», aseguró.

Afrontar las causas

El padre Mussie, por su parte, recordó que la crisis de las migraciones se produce porque «en el centro de las agendas políticas no están las personas». «Se habla de este tema sin nombrar la realidad del inmigrante como persona», insistió este sacerdote, quien atribuyó el auge del tráfico de personas al cierre de las fronteras.

El sacerdote eritreo ha hecho una propuesta formal a la Unión Europea para poner fin a este drama humanitario. Entre sus iniciativas, el presbítero propone «afrontar las causas del éxodo en los países de origen de la inmigración»; «la creación de condiciones dignas para los inmigrantes en los países de tránsito» y «la apertura de canales legales para que estas personas puedan tener en los corredores humanitarios la protección necesaria que evite que caigan en las mafias de traficantes de personas».

Helena Maleno y Mussie Zerai participarán este sábado en el foro Encuentro África, que este año se desarrolla bajo el lema «Migrante. Persona». En el marco de ese encuentro ambos recibirán el galardón.