Premios Goya 2018

El triunfo de la moda española en los Goya

Teresa Helbig, Pedro del Hierro, Úrsula Mascaró y Suárez estuvieron entre las marcas más utilizadas por las invitadas

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Atrás quedan las ceremonias de entrega de los premios Goya de hace décadas, en las que las actrices e invitadas desfilaban con trajes de chaqueta deslavazados, vestidos cortos más indicados para ir a la oficina o, por el contrario, con excesivos peinados y brillos dignos de un regalo de Navidad bajo el árbol.

Muy al contrario, en la alfombra roja de la gala de los Goya, celebrada ayer noche en el hotel Auditorium de Madrid, las invitadas lucieron impecables en su gran mayoría. Proliferó la moda española, que cada día se supera a sí misma. Con la excepción de la influencer Dulceida, arropada con lo que parecía un trozo de tela de colores alrededor del cuerpo, que dejaba poco a la imaginación, las invitadas se sucedieron por el photocall en un suave río de elegantes atuendos.

No faltaron la pedrería, el blanco, el negro, los colores humo, los dorados, las espaldas al descubierto y los vestidos ceñidos de corte sirena. La mayor parte de las actrices e invitadas a la gala lució vestidos a cargo de casas de costura españolas. Teresa Helbig, en un récord, vistió a varias actrices, entre las que se encontraban Macarena Gómez, Marta Nieto y Úrsula Corberó, así como a la directora y guionista Carla Simón.

Otra marca elegida fue Pedro del Hierro, que vistió con delicadeza a Juana Acosta con un palabra de honor azul noche; también a Belén Cuesta, con un delicioso vestido color cobre oscuro con bustier y sobretelas con apliques bordados. De Lorenzo Caprile fueron Nora Navas y Anne Igartiburu, esta última con un sobrio, aunque espectacular modelo blanco de cinturilla alta y tela con pedrería de gran caída.

Rubén Hernández fue el elegido por Mónica Cruz y Anna Saura, mientras que María Esteve se decantó por Roberto Torretta. Santos Costura, un taller barcelonés con creaciones muy originales, vistió a Cayetana Guillén Cuervo. Esther Noriega fue la elegida por Melina Matthews y Tot-Hom por Aída Folch.

Jorge Vázquez fue el encargado de los vestidos de Carola Baleztena y Beatriz Tejuelo –pareja de Albert Rivera–. De Devota & Lomba era el escultural modelo rojo de Cristina Cifuentes y de Vicky Martín Berrocal el de Cristina Castaño. Goya Toledo escogió a Carolina Herrera, mientras que Laia Marull llevó un vestido de Lydia Delgado.

Maribel Verdú se decidió por un curioso modelo de Dior con escote de pico sobre top con cristales bordados, de la colección Otoño-Invierno. Y Penélope Cruz, un Versace blanco con estructuras metálica en cintura y hombros, y joyas de Atelier Swarovski. Un guiño a la marca italiana tras la polémica serie que ha protagonizado sobre el asesinato de Gianni Versace.

Los accesorios españoles también triunfaron. Úrsula Mascaró fue la elegida para el calzado por muchas de las invitadas, al igual que Lodi y Luis Onofre, mientras que las joyas de Suárez llenaron de brillo la pasarela cinematográfica española en su gran noche.