El antes y el después de Antonio Conte
El antes y el después de Antonio Conte - ABC

Un triple injerto, el «milagro» capilar de Antonio Conte

El entrenador del Chelsea ganó la batalla contra la alopecia con una terapia combinada

MADRIDActualizado:

Los tiempos pasados no siempre fueron mejores. Antonio Conte, el actual entrenador del Chelsea, próximo rival del Barcelona en la Champions, terminó su carrera como jugador de la Juventus de Turín con la cabeza despoblada. Sin embargo, en su etapa como técnico del club inglés luce mejor melena que en sus primeros toques de balón en el fútbol italiano.

Esta tendencia a perder el pelo prematuramente y recuperarlo en la madurez debe ser cosa del gremio futbolístico. Hemos visto ya injertados a Íker Casillas, Alfonso, Mendieta, Diego López, Wayne Rooney y Jan Oblak, y el último ha sido Conte que, como indica la dermatóloga Claudia Bernárdez, especialista en Tricología de la Clínica Bioláser La Moraleja, se ha realizado no uno, sino tres trasplantes capilares. «Lo más probable es que se haya sometido a una combinación de las dos técnicas del mercado, FUSS (de tira) o FUE (sin cicatrices), porque cuando se quiere tapar una zona ya muy alopécica no es rara la realización de más de una intervención para progresivamente alcanzar la densidad deseada», cuenta.

El exfutbolista italiano se ha convertido, de hecho, en un estupendo «escaparate» de este método. Como bien dicen los doctores Ramón Vila-Rovira y Julio Millá, «que un personaje público luzca un implante crea un efecto dominó y una sensación de confianza en aquellos que tenían alguna duda. Es una operación que no se puede esconder, y todo el mundo puede ver en sus cabezas su buen resultado».

Pero, ¿qué tiene el fútbol para que tantos jugadores sufran esa pérdida prematura del pelo? Los expertos médicos de Svenson afirman que las situaciones de estrés muy pronunciadas pueden acelerar el ciclo de caída, afectando hasta un 70% de la totalidad de los folículos del cuero cabelludo. «Se ha comprobado que el estrés emocional desencadena un aumento de la hormona ACTH que, acumulada en grandes cantidades, puede provocar un debilitamiento del folículo piloso», manifiesta la doctora García Matas, directora médico de Svenson.

La doctora Ana Téllez recomienda la terapia con LED para prolongar la vida del pelo. «En un estudio dirigido por el dermatólogo Marc Avram en Nueva York, se administró luz roja dos veces por semana a un grupo de pacientes durante 3 meses, y otro subgrupo siguió recibiendo luz hasta los 6 meses. Cuantas más sesiones, más pelo crecía y mayor grosor tenía el pelo», asegura.

Hormonas masculinas

En cuanto a fármacos, los especialistas recomiendan los vasoldilatadores como el minoxidil, el primer medicamento aprobado por la FDA contra la calvicie, y los antiandrógenos (finasteride y dutasteride), siempre bajo prescripción médica. El primero aumenta el aporte de sangre a los folículos pilosos; y los segundos evitan que el pelo se vaya afinando por efecto de las hormonas masculinas (y lo engorda).

¿Lo último? Infiltrar dutasteride debajo de la piel del cuero cabelludo, donde están las raíces foliculares. «Se realiza bajo anestesia local, en solo 30 minutos, y cada 3 o 4 meses, hasta conseguir los resultados deseados», explica el doctor Sergio Vaño, director de la Unidad de Tricología del Grupo de Dermatología Pedro Jaén. Pero como dice la peluquera Noelia Jiménez, una vez el folículo queda inactivo y cicatriza es inútil gastar tiempo, dinero y energía en ello y el único recurso para volver a lucir melena es un injerto capilar.