Galicia

Diana Quer: Los padres se aferran a un «hilo de esperanza» 100 días después

Ni el padre ni la madre tienen previsto regresar por el momento a Galicia, donde se centran las pesquisas

En la imagen, el punto en el que desapareció Diana el pasado 22 de agosto
En la imagen, el punto en el que desapareció Diana el pasado 22 de agosto - MIGUEL MUÑIZ

El caso por la desaparición de la joven Diana Quer cumple cien días. Una fecha simbólica en la que los padres de la chica de Pozuelo reconocen seguir aferrados a un «hilo de esperanza». Así se lo trasladaron a ABC los entornos de uno y otro progenitor, que siguen desde Madrid todos los avances en la compleja investigación. «Juan Carlos se encuentra ahora mismo en un compás de espera. No hay buenas noticias, pero tampoco son peores, por lo que mantiene el ánimo», comentaron fuentes próximas al padre de Diana, que el pasado 14 de septiembre, coincidiendo con su última aparición pública, afirmó que «no soy un ingenuo y sé que las expectativas de poder encontrar a mi hija con vida no son las mayores». En la otra cara de la moneda se encontró desde el principio la madre de Diana, que nunca dudó de que su hija aparecería sana y salva. Consultado por este medio, su abogado reconoció que los últimos días no han sido buenos para Diana López-Pinel, que sufre altibajos lógicos, pero que «no ha perdido la esperanza».

Por el momento, y ante la falta de novedades, ni el padre ni la madre tienen previsto regresar a Galicia, donde se centran las averiguaciones para dar con el paradero de Diana. Prefieren, por la contra, seguir las novedades a través de las comunicaciones que de manera habitual mantienen con los investigadores. «Se trata de un contacto fluído, aunque no diario», reconocen cercanos a Juan Carlos Quer, «porque los agentes no informan de cada descarte, sino de los pasos importantes». Llegados a este punto de la investigación, fuentes próximas concluyen que siguen abiertas dos líneas de trabajo en las que están volcados todos los esfuerzos de los agentes destinados al caso. Una de estas labores concentra los análisis de las señales telefónicas registradas en A Pobra y en Taragoña durante la madrugada de los hechos, el pasado 22 de agosto.

15 agentes en O Barbanza

El trabajo, muy complejo y minucioso, podría poner sobre la mesa datos relevantes sobre los posibles acompañantes de la joven de Pozuelo aquella noche, pero por lo de ahora estas indagaciones no han conducido a ninguna pista relevante. Por otra parte, quince agentes desplegados en la comarca de O Barbanza controlan los pasos de los sospechosos que a lo largo de las últimas semanas han sido marcados.

Se trata de entre seis y diez personas que, se cree, podrían estar ocultando información sobre lo que sucedió aquella madrugada entre las 3 y las 5 de la mañana. Pese a que las sensaciones entre los investigadores de la UCO y la Policía Judicial son buenas, el clima de prudencia impera en un caso de alta complejidad en el que, insisten, lo primordial es dar con el paradero de Diana Quer, cien días después de su enigmática marcha.

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