Galicia

Tras los pasos de Diana Quer

Hace semanas que los investigadores tratan de encajar el rompecabezas de la desaparición de la joven. Seguir su pista hasta Taragoña es crucial para dar con su paradero

Puente que conecta A Pobra con Taragoña y por el que se cree que pasó Diana Quer aquella noche
Puente que conecta A Pobra con Taragoña y por el que se cree que pasó Diana Quer aquella noche - MIGUEL MUÑIZ

Encajar el rompecabezas de la desaparición de Diana Quer es, casi 50 días después de su marcha, la principal preocupación de los investigadores encargados del caso. Solo encontrando sentido a los pasos que la joven de Pozuelo dio aquella madrugada podrán descubrir el camino para dar con su paradero. Una labor lenta y compleja que pasa, según fuentes próximas al caso indicaron a ABC, por atar bien cada movimiento de la muchacha en la noche de su desaparición.

Por el momento, y guiados por el recorrido del GPS del móvil de Diana, los agentes tienen claro que la chica no tuvo tiempo para regresar a su casa a cambiarse, tal y como se pensó en un primer momento ante la falta de confirmaciones. También parece asegurado que, aunque no llegó a la vivienda de veraneo en la que pasaba las vacaciones con su familia, sí tomó el camino que la dirigía a ella.

Diana Quer salió de su casa a las 22.30 horas y no regresó
Diana Quer salió de su casa a las 22.30 horas y no regresó- M. MUÑIZ

Al filo de las 2.30 de la mañana Diana se despidió de su grupo de amigos y unos minutos más tarde dos testigos fiables la vieron caminando por delante de una pizzería ubicada al final del núcleo urbano de A Pobra. Se trata del único itinerario de vuelta a su casa, lo que hace pensar que su intención era regresar andando, como le había comunicado a su madre una hora antes a través de un mensaje. Los investigadores también tienen presente en este punto de las pesquisas que Diana no comentó a ninguna de sus amigas, ni del pueblo ni de Madrid, que tuviese una cita con nadie, algo que no encajaría con su personalidad. Tampoco llevaba encima ni dinero ni su DNI, aunque sí su copia de las llaves de casa, por lo que cobra fuerza la hipótesis de que alguien se cruzó en su camino de forma inesperada.

Se baraja que la joven se montó en un coche a esta altura del camino
Se baraja que la joven se montó en un coche a esta altura del camino- MUÑIZ

Una de las claves del caso, que la investigación aún no ha podido despejar, es si la chica conocía a esta persona. Se cree, por el margen horario que se maneja, que el encuentro se produjo alrededor de las 2.40 de la mañana, justo en el momento en el que Diana se estaba mensajeando con un amigo. Le dijo que un hombre le había dicho «Morena, ven aquí» y el interlocutor continuó la conversación, pero ella ya no leyó el mensaje ni contestó.

De A Pobra a Taragoña

Desde el envío de ese whatsapp hasta que el repetidor de Taragoña localiza el teléfono de Diana transcurren poco más de 13 minutos, lo que apunta a un desplazamiento en coche por la autovía que une los dos municipios. Este traslado, en el que ahora mismo se basan todas las pesquisas, revela que la joven iba acompañada, al menos, por una persona. El destino elegido, en una noche en la que los controles por carretera era máximos, podría indicar que el conductor conocía bien el recorrido y la zona en la que se adentró.

Salida de Taragoña por la autovía
Salida de Taragoña por la autovía- MUÑIZ

Cuando los agentes fijaron su atención en Taragoña —una pequeña localidad de apenas dos mil habitantes ubicada a veinte kilómetros de A Pobra do Caramiñal— analizaron todos los parajes sensibles a los que la joven de Pozuelo pudo acudir. Peinaron el puerto, el monte, los descampados e incluso un antiguo aserradero, pero no hallaron ni un solo rastro de ella. Ni una prenda de ropa, ni tierra removida, ni marcas de forcejeo, ni huellas de rodadas de coche que puedan ayudar a avanzar la investigación.

Ausencia de testigos

Con estos parajes al aire libre en principio descartados y la confirmación a través del móvil de que Diana Quer pudo permanecer en esta población más de una hora, los investigadores pusieron el foco en alguna casa en la que no hubiese nadie la noche de los hechos, lo que explicaría la ausencia total de pruebas y de testigos. Se centraron en «segundas residencias o viviendas de fin de semana» y llegaron a solicitar un censo para analizarlo, aunque por el momento no hay avances en este sentido, tal y como confirmaron a este medio fuentes próximas al caso, en manos de una unidad conjunta formada por efectivos de la Policía Judicial y la de Unidad Central Operativa (UCO).

Taragoña, donde se cree que Diana permaneció, al menos, una hora
Taragoña, donde se cree que Diana permaneció, al menos, una hora- MUÑIZ

En manos de la tecnología

Con el puzzle a medio montar, los encargados de esta compleja investigación se afanan en descubrir las piezas centrales, aquellas que harán aflorar la realidad de lo que aconteció la madrugada del 22 de agosto en algún punto de la Ría de Arousa. Para ello echan mano de toda la tecnología a su disposición, unos avanzados medios que están utilizando para analizar el contenido de las cámaras de seguridad de la carretera por la que se cree que circuló la joven. De igual modo se revisó con minuciosidad el contenido del Iphone 6 de Diana tras acceder a los 5 gigas de fotografías y vídeos que guardaba en la nube de su teléfono. Pero ni el rastreo tecnológico, ni la toma de testimonios, ni las batidas in situ han sido suficientes para zanjar una investigación que amenaza con dilatarse en el tiempo ante la falta de hilos conductores de los que tirar.

En este punto, los expertos aseguran que un golpe de suerte podría acelerar la ansiada resolución y advierten que este tipo de casos son una carrera de fondo en la que verificar cada paso dado es crucial.

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